sábado, 31 de octubre de 2009

La armónica de cristal

Hace unos días surgía por facebook la pregunta, por parte de Lothi, de si conocía la Armónica de Cristal (Glass Harmonica, Bowl Organ, Hidrocristalófono o Hidrodactulosiquicarmónica) debido a un vídeo de dos hermanas tocando el dulcimer (en castellano, como nos dijo Narquelië, la cítara)

Conocía el Arpa de Cristal, que no es más que la exótica música que hemos escuchado en espectáculos de variedades en la que alguien, con los dedos levemente humedecidos, frotaba copas en las que había diferente proporción de líquido y creaba música. Todos creo que hemos oído la pieza de 'El Cascanueces' de Tchaikowski titulada 'El hada de azúcar' donde en un principio se usaba este instrumento cristalino-acuático (más tarde mutado en celesta). Refresquemos la memoria...



Pues bien, ya en el siglo XVIII Benjamin Franklin inventó la Armónica de Cristal, instrumento compuesto por 37 discos de cristal montados horizontalmente sobre un eje rotable, que estaban pintados de diferentes colores según la escala, y que funcionaban al girar pisando un pedal y frotarlos con los dedos húmedos. Era un diseño novedoso que permitía tocar hasta diez cristales a la vez, impensable en el Arpa de Cristal.


Hay más de 100 composiciones clásicas que pueden tocarse en este instrumento, como por ejemplo esta. Esta versión más moderna, la de Franklin, tuvo mucho éxito en el siglo XVIII, pero también estuvo rodeada de misterio y cierta leyenda negra. Se decía que las personas melancólicas o de ánimo triste no debían escuchar esta música, ya que podía hundirles aún más en la melancolía e incluso llevarles al suicidio. Sus intérpretes también estuvieron rodeados de aquella leyenda, que decía que tocar aquel instrumento les conducía a la depresión, la infidelidad y el más absoluto pesimismo, incluso hasta llevarles a muertes misteriosas o al suicidio. El psicólogo Friedrich Rochlitz llegó a llamarlo 'instrumento de la auto aniquilación'. Se desaconsejaba que cualquiera escuchase las composiciones e interpretaciones de este instrumento 'maldito' hasta en las revistas de ciencia.

A partir de 1820, no se volvió a tocar la Armónica de Cristal, seguramente porque habían cambiado las modas, aunque también influyó esta 'leyenda negra'. Se ha hablado en épocas posteriores de una posible intoxicación por plomo en los intérpretes, pero a menos que las manos fuesen frecuentemente a la boca, es muy complicado que se intoxicasen con plomo sólo con tocarlo. Las intoxicaciones con plomo eran frecuentes en aquellos años... pero no por la armónica, sino por los métodos de conservación y cocción de alimentos.


Según he leído, el sonido de esta Armónica o del Arpa de Cristal es de un rango entre 1000-4000 hertzios, espectro en el cual nuestro oído y nuestro cerebro no logran localizar del todo el origen del sonido, no 'están seguros de dónde' nos viene la música. Por eso su tono y su melodía nos parecen como de otro mundo, quizá, del mundo que existe en el duermevela, como le dice Campanilla a Peter Pan.

Y para terminar, os dejo con un tema de una película reciente que está tocado con Arpa de Agua, a ver si os suena.



¡Dulces sueños y melancolías!

Findûriel

viernes, 23 de octubre de 2009

Segoviana tenía que ser :)

Información tomada de El Periódico:

LA MONEDA MÁS CARA DEL MUNDO CUESTA 800.000 EUROS

  1. La moneda, acuñada en 1609, está considerada la más cara del mundo
  2. Tenía 1.200 órdenes de compra
BARCELONA

El único centén segoviano que existe de 1609, una moneda de oro acuñada en España y considerada la más cara del mundo, se ha vendido hoy en una subasta en Barcelona por 800.000 euros, que era su precio de salida.

La subasta, organizada por la firma Aureo&Calicó, había despertado una gran expectación entre los potenciales compradores de la llamada colección Caballero de las Yndias, que se ha desarrollado en una sala de un céntrico hotel barcelonés, convertida hoy en una suerte de sala del tesoro virtual.

La colección de monedas de oro española Caballero de las Yndias estaba compuesta por 2.200 piezas de oro procedentes de España y sus antiguas colonias, de las que mil monedas han salido a subasta entre ayer y hoy.

200 personas en la sala

El numismático y especialista de Aureo&Calicó, Eduard Domingo ha subrayado que "las monedas, todas de oro, fueron acuñadas entre los siglo I (piezas romanas) y XX (reinado de Alfonso XIII)".

Además de las 200 personas que pujaban en la sala, la casa de subastas había recibido, según Domingo, "unas 1.200 órdenes de compra, que se incorporan a la puja con el precio prefijado por cada una de ellas".

Cuando ha aparecido en la pantalla gigante el dorso y el reverso del centén segoviano y la directora de la mesa ha pronunciado el precio de salida, 800.000 euros, solo un hombre ha ofrecido esa cantidad inicial, para a continuación hacerse un silencio, lo que ha hecho que se haya adjudicado sin el esperado cruce de ofertas.

Comerciante centroeuropeo

El comprador, identificado tan solo por el número 74, es, según fuentes del sector, un comerciante centroeuropeo que no ha podido esconder su sorpresa al ver que nadie más pujaba.

En la misma sesión se ha subastado otro centén, este fechado en 1633, del que existen cuatro ejemplares en todo el mundo, uno de ellos en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, que también se ha vendido por el precio de salida: 500.000 euros.

Quizá esta circunstancia y el contexto generalizado de crisis económica hayan influido en la decisión del Ministerio de Cultura de no personarse en la puja.

Al tratarse de una colección extranjera que se subastaba en Barcelona, "el Gobierno español no podía ejercer el derecho de tanteo, pues se encuentra en Barcelona como importación temporal".

Islámicas

Domingo ha asegurado que "aunque los dos centén son las piezas más espectaculares", no necesariamente eran las más importantes de la subasta, en la que también había monedas visigóticas o islámicas notables. Entre ellas, el primer aureo del emperador Vitelio, acuñada en Tarraco, que tenía un precio de salida de 2.500 euros y que se ha vendido al final por 23.000.

También se ha vendido la primera moneda de oro de la Europa cristiana occidental, un mancús que imita el único modelo que había en la época, la moneda islámica, y que estuvo a punto de costar la excomunión papal al rey Ramón Berenguer.

Otras monedas que han visto un incremento espectacular de su precio en la subasta han sido la primera moneda de oro del reino de Aragón-Navarra, un mancuso del siglo XI, que ha pasado de 6.000 a 40.000 euros; o la primera moneda leonesa, un morabetino que ha doblado su precio hasta ser vendido por 50.000 euros.

Domingo ha dicho que "la única constancia que tenemos de la compra de monedas por parte de una institución pública ha sido la compra de dos piezas acuñadas en Pamplona por parte del gobierno de Navarra".