viernes, 28 de enero de 2011

Noviembre

Noviembre tiene el alma lejos.

Dicen las viejas que, justo antes de nacer, Noviembre se entretuvo mirando las hormigas acarrear pedazos de pan. Por eso se le quedó el alma lejos. Niña boba, le decía la abuela, siempre con las musarañas. Niña boba.

Pero a Noviembre no le importa tener lejos el alma. Una vez se miró por dentro a ver si había hueco, y encontró que estaba llena de otras muchas cosas. Agujas de pino, cordeles partidos, guijarros del río, una botella azul de cristal, olor a mandarinas, legumbres en las manos, cosquillas, dolor de barriga, barro y paja, pomada de menta, cristal que retumba, bigotes de ratón, manoplas, tijeras, llaves de forja, libros sin abrir, frío de baldosas, música de ascensor.
Así que no le cabía un alma.

Cuando siente añoranza, Noviembre busca a La Grande. No es su mamá, no es su abuela. Es simplemente La Grande. Y se mete a escondidas y con los pies sucios entre las sábanas de su cama, se acurruca contra su espalda y escucha. Y el alma de La Grande le arrulla una nana.

Noviembre se toca los dedos de los pies. Están fríos. Hoy le han traido una peonza, y le piden que la baile. Pero ella no quiere. No le gustan las cosas que se mueven rápido. Así que allí la deja, quieta en el suelo, y se asoma a la ventana. Noviembre siempre estampa la cara en el cristal para asomarse. Está nevando.

Hace tiempo sueña que los seres de rafia que fabrican las nubes pelan cebollas, y eso es la nieve. Copos de cebolla. Por eso los cristales lloran cuando nieva.
Pero nadie sabe por qué llora y ríe Noviembre.

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Es la primera vez que una de mis ABJD va a tener historia previa a su llegada. Estoy creando un personaje, o más bien el personaje está creciendo dentro de mí.

A ver dónde nos lleva.

Findûriel

(Imagen extraída de morguefile, banco de fotografías liberadas de copyright y sin derechos de autor, acogidas a Creative Commons y sin requerimiento de acreditación)

viernes, 7 de enero de 2011

Oh, Danny boy, The pipes, the pipes are calling...

Hacía mucho que no dedicaba una entrada a una canción, ni a la música en sí. Y esta vez voy a meterme con un gigante, aunque pase muy por encima de su historia. Sobre ella se han escrito libros, se han basado tesis, se han grabado un gran número de CDs, se ha especulado mucho y se ha colegido poco.

Primero, pongámonos en contacto con la música. Una escucha previa al artículo, desde la prodigiosa voz de Deanna Durbin:


Como amante de la música folk, me la he encontrado en los sitios más insospechados...


La historia de Danny Boy



Muchos de los estudios que se han hecho sobre este conocidísimo tema coinciden en situar una pieza llamada 'Londonderry Air' (hoy en día 'Air from County Derry') como origen del Danny Boy. Derry es una ciudad de Irlanda del Norte, uno de los asentamientos más antiguos de la isla.

En aquella ciudad del Ulster vivió, alrededor de las fechas de 1560/1660 un arpista ciego, llamado Rory Dall O'Cahan (Malachy McCourt, Danny Boy: The Legend of the Beloved English Ballad) . La leyenda cuenta que, frustrado por la exoneración de las tierras de los O'Cahan, Blind Rory se emborrachó y desmayó junto al río, donde oyó a las hadas tocar una hermosa canción al arpa. De vuelta a su castillo, Rory tocaría esta misma canción a sus invitados, conocida desde entonces como 'O'Cahan's Lament'.

La canción no fue escrita y registrada hasta 250 años después, por otro arpista ciego llamado Denis O'Hampsey, quien fue a la sazón alumno de Bridget O'Cahan ( quien se dice descendía de Blind Rory) de la que se cuenta aprendió la tonada. O'Hampsey fue un hombre peculiar, pues nació en el siglo XVII y murió en el XIX, viviendo la impresionante cantidad de 112 años. Llevó consigo varias piezas de Blind Rory a Escocia, entre ellas el O'Cahan's Lament, mientras viajaba tocando música.

Fue en Irlanda donde se cuenta que se cruzó con Edward Bunting, folklorista especializado en música de arpa, quien se enamoró de la técnica del arpista en un festival en Belfast y lo siguió hasta su propia casa en Magiligan, donde al fin quedaron registradas sus canciones, entre ellas el O'Cahan's Lament (titulado en sus manuscritos Aislean an Oigfear, 'El sueño del muchacho'), dentro de sus tres volúmenes titulados The Ancient Music of Ireland. Estos mismos documentos son los que servirían para relacionar, en 1912, esta canción con la versión moderna del Londonderry Air.

Londonderry Air

La historia de esta tonada similar al O'Cahan's Lament se remonta a finales del siglo XIX (Jim Hunter, The Blind Fiddler of Myroe). Jane Ross, folklorista, escribe por primera vez esta canción 'recogida de un violinista itinerante en 1851'.
Se comenta que este violinista pudo ser el también invidente Jimmy McCurry, músico y compositor, que solía tocar su violín en el mercado de Limavady, en frente de la Burns and Lairds Shipping Line Office, enfrente de la cual vivía Jane Ross. La historia popular cuenta que Jane escuchó la canción y la anotó para la colección del Doctor George Petrie de Dublín, quien la publicaría en su volumen The Ancient Music of Ireland (1855) acreditando a Jane como compiladora, dentro de su sección 'Anonymous Airs'.


Ha habido otras teorías sobre el/la folklorista que recogió esta canción, e incluso sobre el intérprete que escuchó Jane Ross, pero estas son las teorías más famosas y estudiadas debido a los documentos existentes.

Danny Boy

Fue en la Gran Hambruna de 1845 cuando grandes masas de irlandeses decidieron convertirse en emigrantes hacia Estados Unidos. En la mina de oro de Roe Valley, en 1912, Margaret Weatherley escuchó a los trabajadores cantar una hermosa pero extraña melodía, que se apresuró a recoger de voz de los mineros y enviar a su cuñado Frederic Edward Weatherley, presentador de radio vocacional (y abogado de profesión). Se ha especulado sobre el origen de los mineros, contando también con la posibilidad de que fueran australianos, ya que Percy Grainger había popularizado la canción en ese país (probablemente, fue el primero en grabar el tema).


Frederic componía también canciones infantiles y humorísticas, y dos años atrás había escrito la letra de una canción titulada 'Danny Boy'... que fue un completo fracaso. Al recibir el Londonderry Air de manos de su cuñada, encontró que la letra encajaba perfectamente con esa melodía, apresurándose a hacer los arreglos necesarios y publicándola en 1913.


Casualmente, uno de sus amigos estaba haciendo lo mismo, con dos letras diferentes tituladas Emer's Farewell y Erin's Apple Blossom. Alfred Perceval Graves, que era como se llamaba este amigo, terminó cortando la relación con Weatherley, furioso por considerar que éste pisaba su trabajo.

Rapidamente Danny Boy saltó del medio escrito al grabado, siendo desde entonces interpretada por multitud de cantantes, orquestas, coros, y grandes estrellas de todo tipo de géneros, comenzando en 1912 por la gran contralto germanoestadounidense Ernestine Schumann-Heink.

¿Quién es Danny Boy?

Quizá la estrategia de márketing más hábil de Weatherley es no especificar más que el nombre en la canción. De hecho, no se menciona el nombre de ningún país en la letra de la canción (el poema tiene más de 100 versos, probablemente escritos por multitud de letristas), las 'gaitas' pueden no necesariamente referirse a Irlanda, Danny es un nombre lo suficientemente común como para proceder de cualquier parte del mundo... Danny podría representar un emigrante, un soldado, un niño, un militante del IRA, la propia Irlanda, el concepto de Patria...

La letra

A continuación, la letra de la canción según la versión de Weatherley, y una torpe traducción por mi parte:

Oh Danny boy, the pipes, the pipes are calling Oh Danny, muchacho, las gaitas, las gaitas suenan
From glen to glen, and down the mountain side de cañada en cañada, y ladera abajo
The summer's gone, and all the leaves are falling El verano ha terminado, ya caen las hojas
T'is you, T'is you must go and I must bide. Eres tú, eres tú quien debe marcharse y yo esperar.
But come ye back when summer's in the meadow Pero regresa cuando el verano llegue a las praderas.
Or when the valley's hushed and white with snow o cuando el valle esté silente, cubierto de nieve
t'is I'll be there in sunshine or in shadow pues yo estaré allí, bajo el sol o en las sombras
Oh Danny boy, oh Danny boy, I love you so. Oh Danny, muchacho, Oh Danny, muchacho, te quiero tanto.

And when ye come, and all the flow'rs are dying Y cuando regreses, y todas las flores estén marchitándose
If I am dead, as dead I well may be si ya he muerto, como sé que moriré
ye'll come and find the place where I am lying busca hasta encontrar el lugar donde yazgo
And kneel and say an "Ave" there for me. arrodíllate y reza un Avemaría por mí.
And I shall hear, tho' soft you tread above me Y yo te escucharé, aunque camines suavemente sobre mis restos
And oh, my grave shall warmer, sweeter be y oh, mi tumba será un poco más cálida
For ye will bend and tell me that you love me pues te inclinarás y me dirás que me quieres
And I shall sleep in peace until you come to me. y dormiré en paz hasta que vuelvas junto a mí.

Creo que no hace falta decir, con esta traducción, por qué es una de las canciones más utilizadas en los funerales de todo el mundo angloparlante.

Pero es mucho más que eso. Se he convertido en himno, a lo largo de los años, y es conocida como el non-official-anthem de Irlanda. Por ejemplo, Barry McGuigan porrumpió en llanto cuando uno de los oficiales cantó esta canción entregándole la medalla de oro de boxeo en pesos gallo en los Juegos de la Commonwealth de 1978, pues las dificultades técnicas impidieron que sonara el himno irlandés. Este juez también era irlandés.

El IRA y el Sinn Fein hicieron de ella una canción insignia, creando incluso versos nuevos:

But should I live, and should you die for Ireland Pero viviré, y debo morir por Irlanda
Let not your dying thoughts be all of me, que tus pensamientos ulteriores no sean sólo para mí
But breathe a prayer to God for our dear sireland, susurra una plegaria a Dios por nuestra señorial patria
That He will hear, and He will set her free. que Él escuchara, y entonces la hará libre.
And I will take your place and pike, my dearest, Y yo tomaré tu sitio y tu pica, compañero
And strike a blow, though weak that blow may be. y la blandiré en una lanzada, aunque sea débil mi golpe
To help the cause to which your heart was nearest, para ayudar a la causa que más querida era para ti,
And you will rest in peace until I come for thee. entonces descansarás en paz hasta que yo vuelva a por ti.

pues se ha querido utilizar también como un himno a la independencia de Irlanda del Norte de su actual situación como territorio inglés; o como himno de toda la isla y nación de Irlanda (incluyendo los dos territorios actuales como uno solo).

La canción se ha convertido en leyenda. Recuerdo muy especialmente un enorme coro que la interpretó, representando a Irlanda en la llamada 'Noche del Milenio', retransmisión mundial que recorrió el planeta en la Nochevieja de 1999 al año 2000.

Cada vez que os encontréis con ella, estad seguros de estar escuchando una canción única, de las que forman parte de la historia. Ya haya sido recogida de un violinista ciego, transmitida por las hadas, cantada por mineros australianos o escrita por los ángeles (como dijo de ella Elvis Prestley), la canción ha superado sus propios límites para convertirse en una pieza clave del corazón de la música.

Findûriel

Fuente original, con muchos más datos.

martes, 4 de enero de 2011

Hasta siempre, Pete


Hoy me he enterado, de una forma un tanto fortuita, de que ha muerto uno de mis actores favoritos, Pete Postlethwaite.

Este hombre versátil, camaleónico, calmo y desgarrador en sus interpretaciones, puede que sea una cara conocida, alguien que 'le suena' al gran público del cine. Para algunos no será ni siquiera eso. Pero para los amantes de este arte, seguramente sea muchísimo más.
Y es que aun en los papeles más secundarios, o más mediatizados, Pete siempre brilló con luz propia. La luz de un gigante silente, que brotaba de su seguridad interpretativa y de su fiabilidad como transmisor de emociones. Ese rostro historiado hasta la saciedad, con sus relieves y vanos, como la corteza de un gran olmo sabio, siempre me arrancaba una sonrisa. Lacrimosa muchas veces, porque este hombre sabía llegarnos al corazón como ningún otro.

Es imposible medir el impacto de su presencia en el mundo cinematográfico, así como en el mundo teatral. Miembro de la Royal Shakespeare, condecorado con la Order of the British Empire, definido por Spielberg como 'el mejor actor del mundo', respetado en el mundo interpretativo pero siempre un hombre sencillo, su profunda voz y su ceño adusto, así como su sonrisa, siempre hicieron brillar de un modo especial el celuloide.

Para la gran masa, se marcha el Giuseppe Conlon de 'En el nombre del padre'. Para mí, se marcha además el director de orquesta gruñón pero tierno de 'Tocando al viento', el capitán de 'El ultimo mohicano', el empresario de 'El beso de la serpiente', el fraile de 'Romeo+Juliet', el hombre que contaba verdades en 'The age of stupid', el Rey Lear...

Hasta siempre, Pete. Te echaré mucho de menos en este mundo, cada vez menos cabal, del séptimo arte.

domingo, 2 de enero de 2011

Meeting England (V and last)

Llegamos a la última parte de esta crónica, quizá la más extraña de todas, ya que sería una interminable retahíla de fotografías. Nos pasamos el día entero (hasta la hora de cierre, las 18:30) en el British Museum, otro de mis sueños cumplidos. Coincidió con otro de mis dias horribles, junto con el día de Oxford, en los que tenía pintas de tísica no decimonónica.


Careto junto al British. No había dormido casi nada, pero... ¡allí estábamos!

Y qué decir del British... repletísimo de maravillas de todos los países, de cultura antigua, de piezas vergonzantemente valiosas. Comer bajo una estela mesopotámica no tuvo precio. Aunque voy a limitar a tres las piezas cuyas fotos mostraré en el blog, porque si no empiezo y no paro... hice más de cien fotos, una pasada.

El friso de las Panateneas. Más impresionante en persona de lo que había imaginado. La instalación del monumento era maravillosa, dispuesto en contínuo y con dos preinstalaciones táctiles y visuales. Cada milímetro explorado, explicado y analizado. El frontón y el tímpano posterior, deliciosos. Impresionante al entrar, acongojante al pasear, turbador a la hora de partir.


Sublime tauromaquia cretense. Estuvimos dando vueltas a la vitrina un buen rato. Una maravilla estética, una acrobacia en el tiempo. El escultor fue un auténtico genio plástico.

El yelmo de Sutton Hoo. EL YELMO, con mayúsculas. Hasta se me saltó la lagrimilla, podría decirse que era la pieza por la que fui al British. Tuve tiempo de sacarle al Sutton Hoo Hoard una docenita de fotos antes de que la batería de la cámara dijera que no quería trabajar más. Un gran momento, sin duda, de todo el viaje.

Después del British, encontramos una tienda de cómics junto a la entrada principal (se llamaba Gosh!) a la que dimos un repasillo, y como la entrada de metro por la que habíamos salido (sí, la de Freddie Mercury con el puño en alto) estaba cerrada por aglomeración, paseamos un poco por Oxford Street y nos sentamos a tomar un chocolate y a hojear las compras que hicimos en el museo. Por mi parte, un libro sobre las piezas más importantes, un booklet del tesoro de Sutton Hoo y otro del Staffordshire Hoard (en proceso de ser restaurado).

Para terminar la crónica, una lista que elaboramos, como diversión, entre Guillem y yo.

COSAS QUE NO HAY EN LONDRES

- Papeleras.
- Empresarios honrados (cuando fuimos a preguntar por el wi-fi del hotel, nos dijeron que había que pagarlo. Ok, vale... ¿a cuánto?. CINCO LIBRAS LA HORA).
- Café decente.
- Ingleses. Yo creo que están en peligro de extinción.
- Gente que moleste con el humo del tabaco.
- Billetes de tren asequibles.
- Ascensores / escaleras mecánicas.
- Fuentes para beber en la calle.
- Agua de grifo decente.

COSAS CHACHIS/CURIOSAS QUE HAY EN LONDRES

- Gente que come/bebe en los teatros de musicales.
- Gente que se descalza en el tren.
- Españoles haciéndose los guays (en particular, una especialmente idiota en el andén de Queensway, que hablaba a voces con una amiga en un inglés macarrónico, presumiendo de estar estudiando en London).
- Tejados. No os lo creáis, pero los echo mucho de menos cuando viajo a ciertas ciudades en las que no acostumbran a tenerlos.
- 7up Free. Guillem pudo volver a tomar refrescos.
- Té a litros.
- Museos genialosérrimos gratis.
- Ardillas descaradas de Hyde Park.
- Comida escocesa que está deliciosa.
- Gente fumando shishas en la calle, tapados con mantitas de cuadros y sentados en sofás.
- Una sola cola para muchos mostradores/máquinas expendedoras. Ya podríamos aprender por aquí...
- La Oyster Card, ese gran invento.
- Moquetas.
- Un tren que lleva a Oxford.
- Jasidim.
- Imprevistos en el metro. Cada día la aventura vuelve a empezar...

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Con esta parte, ponemos punto y final a la crónica. Espero que os haya resultado interesante y, como siempre, me dejo miles de cosas en el tintero. Pero espero volver y remediarlo.

Un beso