jueves, 21 de julio de 2011

Mischief managed

Bueno, pues eso es todo. Al final, y habiendo leído hace años todos los libros de la saga de Harry Potter, he visto ya todas las películas que se han hecho sobre los mismos. El lunes, Guillem y yo fuimos a ver la película con mi hermano Aitor, y el martes fuimos a probarla en 3D. Os digo que no hay una gran diferencia entre ambas, pero quieras que no, de películas tan cruciales para la mitomanía propia hay que hacer al menos un revisionado al poco tiempo y, si puede ser, en cine.

Lo primero que me gustaría decir es que este artículo va a tener dos partes. La primera ('La película) será apta para todos los públicos, es decir, que no contendrá detalles importantes de la trama para que quienes no han leído los libros o no han visto las películas no sientan que les arruino las sorpresas argumentales. La segunda ('los detalles') sí contendrá detalles, con lo que aseguráos de conocer la trama si la leéis.
Como siempre, escribo a impulsos, así que espero que no resulte demasiado inconexo :)

LA PELÍCULA

El conjunto de la película es muy bueno. Como apuntaban en otras páginas, algo en cierto modo sorprendente después de las concesiones incomprensibles que se había arrogado David Yates en el pasado.
Como adaptación es también un buen trabajo, al igual que la película anterior. Guillem y yo tuvimos la idea de ver la anterior inmediatamente antes de ir al cine, y fue un acierto.
La película... ¡se hace cortísima! Incluso para personas que no han leído los libros, como mi hermano, se hace tremendamente corta. Parece que ha pasado un solo minuto y ¡zas! ya se está terminando. La música es una pasada, la verdad, y vuelve a haber escenas de batalla 'de las que me gustan', de esas sin nada de música y sólo con el sonido de los hechizos al chocar o de las pisadas al correr.
De nuevo, NO ES UNA PELÍCULA PARA NIÑOS. Al verla con varios días de distancia respecto al estreno, tampoco tuvimos que sufrir a padres desinformados que llevan a las criaturas a ver una peli 'de niños, de magos y eso', pero sí había personas con niños demasiado pequeños para el nivel adecuado. Es una película cruel, tanto en el continente como en el contenido. Hay sangre y violencia, y muchos conceptos que a los niños se les escaparán (como se les han escapado, me consta, a muchos adultos).
Un punto en contra de la película es, de nuevo, el doblaje de Lord Voldemort. Es casi de risa, parece un abuelo acatarrado. Me parece una injusticia para con Fiennes que, de nuevo, borda el personaje... podría decirse hasta niveles que no había alcanzado hasta el momento. Una maravilla de interpretación, un placer para la vista.
Si vais a verla, parpadead lo menos posible porque merece que no os perdáis ni un detalle.

LOS DETALLES

Ah, lo que todos esperábamos...

Snape es, sin duda, el personaje que ha sorprendido a muchos no lectores, y ha proporcionado los que quizá son los momentos más esperados de la película para los que sí habíamos leído los libros. Alan Rickman se sale de los bordes de la pantalla y nos alcanza en las entrañas (aun con el rostro manipulado por ordenador o maquillaje, o ambas cosas, en las escenas en las que sale más joven). Un acierto también la elección del niño que lo interpreta brevemente en esos recuerdos que todos ansiábamos ver. El ataque de Nagini, fuera de foco, es brutal y visceral... de nuevo, sin música, tan sólo los golpes de sus violentas dentelladas y el sonido ahogado de la sangre al inundar la garganta...
Breve el flashback ansiado de las lágrimas de Snape, sí, pero es que el tiempo era limitado...

La escena de King's Cross, con todo lo enrevesada que es en el libro (es cuando Dumbledore, quizá, recupera su Gandalf interior) en la película es liviana y dulce. La visión del pedazo de alma de Voldemort es un cálculo perfecto del impacto visual (no lleven a sus sobrinitas de seis años a verla, no me importa insistir). Y es casi entrañable volver a ver a Albus cuando nos hemos familiarizado con la figura de Aberforth durante los minutos anteriores. Me parece un acierto no ahondar en la historia de Albus, Aberforth, Grindelwald y Ariana (ni en la de las Reliquias)... es más, esta película me dio la sensación de dejar puertas abiertas a que los espectadores se acercaran por fin a la obra literaria.

Porque ellos, los que han leído los libros, pueden encontrar grandes sorpresas en las películas, en forma de referencias visuales o dialectales. Algunas que sí podrá disfrutar el no lector pero aficionado a las películas son las que podemos hallar, con la vista aguda, en la Sala de los Menesteres, en la escena en que Harry halla la diadema de Rowena Ravenclaw: piezas del ajedrez mágico del primer libro, o la mata de lazo del diablo que se escondía bajo Fluffy; el marco del espejo de Erised, el armario evanescente o los duendecillos de Cornwall.

Eché de menos a Hagrid a lo largo de la batalla, así como a Grawp. También eché de menos más presencia del profesorado en la lucha, aunque sí considero un acierto el dejar por los pasillos a los alumnos fallecidos o la oportuna escena de Lavender con Fenrir Greyback, para dotar de la dimensión trágica necesaria a la batalla. No me gustó nada de nada cómo se repartieron las fuerzas para la batalla de Hogwarts, es decir, que la profesora Mc Gonagall expulsara a las mazmorras a los alumnos de Slytherin y no mencionara sacar a los menores de edad. De hecho, un gran acierto por parte de J.K. Rowling es el hacer notar que, entre los muertos de la batalla, hubo alumnos de Slytherin que se quedaron a luchar.
Me dio pena que no hicieran un poco más de justicia con la muerte de George, ni figuraran algo para la de Remus y Tonks, ya que ni siquiera hay una mención a su hijo hasta que Harry habla con el espectro (y queda muy forzado, todo sea dicho). También eché de menos a Colin Creevey, que murió aun siendo menor de edad, combatiendo al lado de los alumnos. Y a los elfos domésticos...

La actitud de la familia Malfoy, aunque a Guillem no le gustase cómo se marchan, creo que es muy acertada también. Narcissa es el gran puntal de esta situación, y la actriz hace un gran trabajo. Bellatrix, como siempre, excesiva: la Bellatrix de los libros es más elegante y sosegada, aun estando algo chifladilla por la acción de los dementores.

Y llegamos a mi querido Neville, que aunque tiene sus puntitos payasiles completamente prescindibles, creo que el enfoque cambia la impresión general del público (deformada injustamente por las películas anteriores), de payaso a payasito valiente. Neville es quizá mi personaje favorito de las novelas, y siento que al fin el público ha notado algo de esa grandeza que muestra el valiente Longbottom. No nos gustó, de todas formas, que sea 'el despertar' de Harry el que provoque el renacer de la batalla (es un recurso cinematográfico válido el retrasar, en aras de la espectacularidad, la decapitación de Nagini, pero...), ya que Neville decapita a la serpiente pensando que Harry está muerto (si no me falla la memoria), puesto que su lucha no termina porque muera Harry.

Otra cosa que no me gustó NADA DE NADA es la historieta de que Neville está loco por Luna. Me lo estaba temiendo, ya me lo temí de J.K. Rowling pero ella se mostró sensata al respecto: payaso y payasa juntitos en las películas. A ver, comprendedme: ni Neville ni Luna son payasos, pero preguntad a los espectadores medios de las películas y ellos os confirmarán que es en lo que les ha terminado convirtiendo la ficción cinematográfica. La escritora tuvo el buen tino de no caer en este tópico, y convertir a Neville en profesor de Hogwarts y a Luna en zoóloga mágica casada con otro zoólogo.

También podrían haber estado más finos con la traducción de las palabras de la Dama Gris. 'Ask' en el segundo verso significa 'pedir', no 'preguntar'...

Para no terminar con mal saborcillo de boca, comentaré otra cosa que me ha encantado. Me saltaron las lágrimas cuando la profesora Mc Gonagall dio vida a las estatuas de Hogwarts, y éstas salieron desfilando del castillo para defenderlo...

Nada, veda abierta para que comentéis lo que sea menester. Da penita, ¿no?, saber que no habrá más libros y más películas, después de todos estos años...

Findûriel

martes, 12 de julio de 2011

El Trono de Hierro

Ayer lunes estuve en Madrid acompañada por mi prima Gema, su novio Joan y nuestro amigo Jorge, con la intención de pasarnos por la FNAC y hacernos unas fotos en el Trono de Hierro.

El Trono de Hierro es el símbolo de poder sobre los Siete Reinos de Poniente, una de las zonas donde se desarrolla la ficción épica de la saga 'Canción de hielo y fuego', creada por el escritor George R. R. Martin. Ya hace años que sigo sus novelas, y con el estreno de la primera temporada de su dramatización en serie televisiva, el número de fans de su saga se ha disparado hasta límites exorbitantes.

Llevé conmigo a Miranda, con la intención de hacerle alguna foto en el Trono. Como fuimos en lunes de mañana, después de una vorágine de varios días en que el trono estuvo expuesto, nos encontramos prácticamente solos para hacernos las fotos, y pude hacerle más de una. La luz era terrible, pero alguna quedó decente después de los retoques...


Findûriel

miércoles, 6 de julio de 2011

Games Day 2011

Como en 2010, el pasado domingo 3 de junio la Comisión de Juegos (Tyalie) de la Sociedad Tolkien Española estuvo presente en la celebración del Games Day en Madrid, organizado por Games Workshop.

Cerca de las ocho de la mañana llegamos con nuestros bultos al pabellón de la Casa de Campo, para comenzar a montar el stand de promoción de la Sociedad Tolkien Española. El Games Day está primordialmente diseñado para que los clubes de juegos de miniaturas de esa marca exhiban sus piezas, monten espectaculares mesas de juego o compitan con sus obras más notables por un trofeo de pintura y customización llamado Golden Demon. Games Workshop también da sitio a una tienda de su marca, otra de ForgeWorld, y lleva a cabo exhibiciones de pintura por parte de expertos, concursos de pintura rápida, presentación de novedades, etc.

Así que, ya desde el año pasado, recibimos el mote de 'los que traen libros al Games Day'. El coordinador de este año, un chico llamado Tobías, nos adjudicó una mesa espléndida, justo al lado de la exposición de miniaturas candidatas al Golden Demon, por donde pasaron casi todos los asistentes al evento y que siempre tenía concurrencia. Gracias a eso, y a la exposición que montamos mi prima y yo, fueron un buen puñado de personas las que nos preguntaron por la asociación e incluso se llevaron fichas de inscripción.

Tyalie montó una mesa de juego entre las de los clubes, donde los asistentes podían jugar con miniaturas de gondorianos y uruk-hai a lo largo de un circuito.

Pero bueno, os traigo para ilustrarlo un puñado de fotografías. La luz era pésima y cada vez soy más enemiga del flash, con lo que notaréis que algunas están desenfocadas.

Nuestra mesa de exposición: ejemplares de 'El hobbit' en diferentes idiomas, unas cuantas esteli, BISTEs, manuales de 'La guerra del anillo', miniaturas, una artesanía, marcapáginas, ejemplares de los Gandalf y folletos de la EstelCon :)

Nuestro acetato. La verdad es que todos estaban bastante guarreras. Exhibía las miniaturas en la base, y el cartel promocional y flyers de 'Los hijos de Húrin' dibujados por Manu 'Samus Valalme'.

Los marcapáginas, muy socorridos y muy demandados, y los folletos promocionales de la EstelCon 2011

Miniaturas que expusimos en nuestro stand, cedidas por la gente de Games Workshop de Palma de Mallorca, a través de Guillem 'Boromir'.

Sauron el chungo, miniatura de nuestra mesa de exposición. Veréis que tiene un aliado insospechado a la izquierda... ¿será un viajero en el tiempo?

Puerta hobbit para complementar nuestra exposición, hecha por la artesana Silver Berry.

Imágenes de nuestra mesa de juego:


Imágenes de la mesa de juego/escenario IMPRESIONANTE de La Guerra del Anillo / ACV El Anillo Único, "Hobbiton - el saneamiento de la Comarca"


Dos fotos cortesía de 'Sauron', de La Guerra del Anillo:


Otro magnífico escenario que trajeron 'La guerra del anillo' fue este precioso Amon Hen (primera foto cortesía de 'Sauron' de LGDA):

Boromir haciendo sonar su cuerno...
Frodo junto a las barcas, dispuesto a partir...
Y la tercera maqueta grande dedicada a El señor de los anillos fue la de los Khandianos de Estalia, que los dos años me han sorprendido muy gratamente con la calidad y detalle de sus escenarios. En esta ocasión, tenemos el Estanque Vedado de Ithilien...

Los ricos peces, nuestro manjar...

Arqueros de Ithilien apuntando a Gollum

Era una maqueta con parte subterránea, como la que presentaron el año anterior, un increíble Rivendel.

Frodo, atrapado por los montaraces, espera a su destino... que NO será ir a Osgiliath.
E hice muchas más fotos, os pongo unas pocas. La calidad es chusta porque no había demasiada buena luz...

Mi prima observando la mesa de batalla de los ángeles sangrientos de GW, montada por el club 'Furia de Baal'

Fue un gran día, y me encantó volver a cumplir con el punto 5 de los estatutos de la STE. Que no es hacer lecturas de cuentos, ni ir al cine con los del smial, ni siquiera escribir una per-versión o vestirse de hobbit. Es difundir la obra de Tolkien, arduo pero gratificante trabajo de amor.

Findûriel