jueves, 12 de marzo de 2015

Hasta siempre, hombre del sombrero

Me despierto con la noticia de que Sir Terry Pratchett se ha ido con el tipo alto que habla en mayúsculas. Sí, me he despertado horriblemente tarde hoy. Y estaba disfrutando de cosas sencillas cuando ha saltado la noticia.

El mundo necesitaba su prosa, señor Pratchett. Y aún la necesita. Eso es lo que lamentamos hoy, del mismo modo que lamentamos que una terrible enfermedad contra la que aún no podemos luchar fuera la que te llevase a este término. Un término que, personalmente, me parece tan valiente que me fuerzo a pensar que no tengo que llorar. Pero héteme aquí, cual Nienna. Llorando por un escritor que se nos ha ido y nos ha dejado una ubérrima cosecha en las estanterías.

Desde el primer libro tuyo que leí, 'Eric', hasta 'El segador' que sostengo en mis manos aún con el marcapáginas entre sus piernas y que me ha acompañado en interminables y tediosas salas de espera de médicos, siempre hubo en tus palabras capacidad para asombrarme, intrigarme y (sobre todo) arrancarme una sonrisa en los momentos más duros.

Te echaremos de menos, hombre del sombrero. Ya eras eterno, ahora eres una leyenda.