lunes, 21 de mayo de 2007

Pete's Peace

La importancia de Pete Seeger para el mundo de la canción protesta y de la música folk es incontestable. A lo largo de sus 87 años de vida (y aún sigue cantando, el tío, y dando voz a los desheredados, y pidiendo dimisiones a la cúpula del gobierno de EEUU con sus increíbles letras) ha sido mucho lo que se ha hecho, muchas vidas las que ha cambiado, muchas realidades a las que ha dado voz para que se conocieran. Ha juntado muchas manos, y también ha recibido muchas hostias (hablando mal y pronto) de la vida.

Escuchando el banjo (de cinco cuerdas) y la guitarra (de doce) junto con la voz (de registros insospechados) de este bardo del siglo veinte, aún se me pone la piel de gallina.

Hoy al fin he entrado en la página de peticiones, y la mía es la firma 5997. Creo que el candidato que debería ser apoyado por el gobierno de EEUU para el Nobel de la Paz es Pete Seeger. Pero, lamentablemente, esto no es más que un sueño, una quimera loca.

Jamás la gente como Pete llega a esos estrados, a tal nivel de reconocimiento formal. Se les adora con toda el alma, se les admira, se les escucha. Pero jamás un gobierno como el de EEUU (ninguno de los gobiernos que ha vivido Pete, no sólo Bush Jr) pondría tan en evidencia su corrupción, su belicismo, su estulticia, su ansia de sangre, dando aún más voz a aquel que la alza sin dudar cuando se comete una injusticia.

Cuando intentaron meterlo en la cárcel por sus canciones (el famoso Comité de Actividades Antiamericanas), acudió al juicio con el banjo. Ahora el hipócrita de Springsteen le dedica un disco acribillando salvajemente sus canciones, y parece que durante un rato está de moda. Sólo con ver la masacre que cometió el Boss con "Bring them Home" ya dan ganas de llevarlo a juicio, para que acuda con las patillas y la camisa de la bandera de EEUU. A lo mejor a él sí que le vemos el día de mañana recogiendo el Nobel de la Paz (¿qué pasa? ¿Acaso no le dieron un Príncipe de Asturias a Alonso sin haber sido campeón del mundo ni una sola vez?), que para eso es el mimado de los "buenos patriotas norteamericanos" (sí, aquellos que apoyan las guerras preventivas).

Mientras tanto, me río entre amarga y traviesa y firmo, como medio de expresar mi pequeña rebelión contra el mainstream y mi amor por la música que emana del pueblo, de la verdadera "nación". Pero emociona leer los comentarios de aquellos que han crecido cantando The Bells of Rhymney, Where have all the Flowers Gone o We Shall Overcome...

Te queremos, Pete. (Y gracias por defender el castellano en EEUU, y por regalarnos las canciones desde el corazón de las Brigadas Internacionales de la Guerra Civil Española)

Findûriel, turn turn turn.

¿Queréis escuchar cómo canta el Guantanamera un angloparlante con amor por el idioma de Cervantes, y cómo hace traducción simultánea para que la gente aprecie el que, hoy por hoy, es el otro idioma de EEUU? (Con la pequeña ayuda de Rosa Valentín y Rafael Martínez... sí, amigos, en esos años en que los inmigrantes centro y suramericanos eran menos aún que apestados, Pete les reconocía el gran valor artístico que realmente tiene su música folklórica).

1 comentario:

NIGHTMARY dijo...

Qué maja la foto actual del Pete con esa camisa roja (de qué otro color sino) y su inseparable arma mortal entre esas arrugadas pero incansables manos. Este hombre es más que digno de admiración -qué te voy a decir a ti-, y lo mejor de todo es que por muy desesperadamente anciano que llegue a ser, ¡Nunca morirá! PETE SEEGER ES INMORTAL!.