viernes, 3 de marzo de 2017

Regresan los hombres del Oeste, y ahora es el momento del Retorno del Rey

Con esas palabras termina la carta que un tal Allan V. Evans remite al Times de este miércoles donde, nada más y nada menos, reclama el trono de Gales, Escocia, Isla de Man e Inglaterra.

La carta fue publicada en The Times of London el miércoles 1 de marzo de este año 2017, remitida por un ciudadano de Wheat Ridge, Colorado, EEUU. En la extensa misiva afirma que su árbol genealógico - del que está muy seguro y que se mantiene inquebrantado - lo remonta nada menos que al S.III y el Trono de Gondor, haciéndolo así rey legítimo de lo que hoy es Gran Bretaña.

Sí, habéis leído bien. El trono de Gondor.



En este texto podemos encontrar reyes de la antigüedad reales, como Cunedda Wledig, fundador del Reino de Gales, (en el primer párrafo) tras el cual el reclamante afirma que 'era conocido como el Reino de Gondor', lo cual no tiene ninguna base histórica. De hecho, no dejaría de ser anecdótico si no fuese por el párrafo final:

"(...) Pues la Leyenda no era un mito, si no sin duda verdadera, y más que una simple historia de Tolkien, pues  regresan los hombres del Oeste y ahora es el momento del Retorno del Rey"

En la carta, el Rey Evans anuncia que en 30 días desde su publicación reclamará sus tierras legítimas, títulos, bienes y todo lo demás, pero que se esperará a la muerte de la Reina Isabel II porque la respeta como monarca y cree que ha hecho un excelente trabajo (llega incluso a llamarla Lady Britania). 

No es la primera vez que Allen V. Evans publica una carta con una reclamación inusual basada en su 'ascendencia'. En 2012 reclamó 400 acres en Twigg (Colorado) afirmando que por su historia genealógica era el legítimo propietario, ya que sus antepasados llegaron allí en el siglo XIX y esa tierra (que incluía una iglesia, un campo de tiro y 35 viviendas con sus respectivos terrenos) era suya, no habiéndose vendido posteriormente. Se representó a sí mismo en el juicio.

Entrevistado por esta elocuente misiva, el Rey Evans ha comentado que no contestará a ninguna pregunta sobre el anuncio con estas palabras "El reclamante o su gobierno no contemplan responder a ninguna pregunta para la prensa hasta que el asunto esté resuelto y las decisiones sobre los procedimientos hayan sido publicados adecuadamente".

Así que... HEAR YE, HEAR YE! Los Hombres del Oeste traen al Rey y el Árbol blanco volverá a florecer en el patio de Minas Ti... de Westminster Palace.

Fuentes [1], [2], [3].

domingo, 1 de enero de 2017

#visibilizaciónenlaficción: Morwen

Elaboré el pasado 29 de diciembre este hilo sobre la historia de Morwen para la iniciativa 'Visibilización en la ficción', utilizando para ello el perfil del Smial de Tol Eressëa, la delegación balear de la Sociedad Tolkien Española.

Espero que lo disfrutéis.



miércoles, 7 de diciembre de 2016

Mereth Aderthad

He encontrado por casualidad un texto que mi amigo Santiago Álvarez y yo escribimos a medias para la EstelCon 2010. Fue un evento organizado por el smial de Edhellond, la delegación valenciana de la Sociedad Tolkien Española, en el que también colaboramos como organizadores mi entonces novio (y hoy marido) y yo. Ya son tres las Merith Aderthad que llevo a las espaldas, y a veces me saben a pocas.



Mañana comienza la XXI Mereth Aderthad en Zaragoza y asistiremos con el corazón hambriento de Tolkien.

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Durante toda la jornada cabalgó por montañas y caminos, sin atreverse a exigirle al animal la velocidad de la que era capaz. Su caballo era útil para las campañas, en persecuciones o huidas, pero como bestia de carga era poco menos que un estorbo. Y el equipaje que portaba ese día era bastante más voluminoso de lo acostumbrado.
Al anochecer se detuvo a dormir bajo la Roca del Ahogado, hizo una hoguera pequeña y se refugió en su calor. Aún no era invierno, pero la humedad de aquellos bosques y la umbría sosegada que lo rodeaba era suficiente para que el frío le calase en los huesos. Tomó una cena frugal, a base de sopa de pan y carne salada, y se arrebujó bajo la gruesa capa.
Esta vez acudía solo a la llamada. Otras veces lo había acompañado alguno de sus camaradas, incluso en una ocasión se reunió para el viaje un grupo de quince o veinte compañeros. Ahora era distinto: se había adelantado a sus hermanos, porque llevaba consigo la promesa de tenerlo todo preparado para la llegada de sus superiores.
Al llegar a la primera frontera echó la vista atrás, hacia los altos pinos que se mecían con el aire frío de la mañana. Cuántas veces habría de cruzar ese límite invisible, decir adiós a aquella línea imaginaria que los mantenía separados del mundo y confinados en unas tierras que no eran las suyas... y el día en que todos sus hermanos al fin cabalgaran juntos para abandonar aquel exilio y aquella vigilancia le parecía tan incierto...
"Un hogar de paredes blancas" pensó con melancolía el montaraz. "Y un establo lo bastante grande como para dos bueyes, dos caballos y unas cuantas vacas. Plantaré mis campos con remolacha, nabos y zanahorias, y también habrá hueco para una larga línea de puerros y un buen huerto de patatas"... Su padre lo había hecho en un tiempo no muy lejano, había plantado aquello y muchas cosas más, como grano y frutales. Y su madre había cuidado de su propio jardín de flores invernales tras las labores del campo y la casa. "Una esposa de genio vivo y risa aún más viva" imaginó el montaraz, "que cante mientras ordeña, como hacía mi madre, y que sepa curar los constipados y asar los becerros a la miel".

'Caminando por el bosque', de mi amigo ilustrador Luis Gans
A medida que viraba hacia el sureste y se acercaba al lugar acordado, no pudo evitar que las chimeneas de las casas más al norte le recordaran su hogar perdido, como imágenes frescas de aquello que atesoraba en lo más profundo de su memoria. Escuchaba risas infantiles, gritos de juegos, roncas carcajadas o canciones a media voz entonadas desde las puertas o en las plazas, escapándose por las ventanas de las tabernas, o bien apagadas tras los postigos de las viviendas cerradas para conservar el calor. Había macetas en los alféizares y cereal que se secaba colgando sobre las vallas de los corrales. Había gatos que se refugiaban bajo los carros y perros dormitando en los pajares; alguno trotó entre las patas de su montura, esquivando airoso el peligro con indiferencia y petulancia.
“Es una tierra en paz” pensó el viajero, “un descanso en la tormenta”. Algunas noches entre aquellos poblados, acompañado por las miradas recelosas que lo escudriñaban desde los hogares en penumbra, sirvieron para espantarle el frío del bosque del norte. De vez en cuando se le acercaba algún frontero cuando rellenaba el pellejo de agua en una fuente del camino; también oficiales o alcaldes, todos con la nariz arrugada y los labios apretados mientras le ofrecían víveres o mantas, con intención de ayudarle a proseguir su viaje. El montaraz sabía qué pensaban de él aquellos hombrecillos, así que respondía con toda la amabilidad posible a su desconfianza y su miedo.
'Bosque', de mi amigo ilustrador Luis Gans
Pero llegaba el momento de detenerse, pues allí, junto al Camino Grande, le esperaba uno de sus compañeros. Hacía mucho que no lo veía, aunque el tiempo no le había cambiado. Había un retoño más entre la numerosa prole, y su esposa lo acunaba contra el pecho con una mezcla de cariño y obstinado recelo que hizo sonreír al recién llegado. Los dos amigos se saludaron con entusiasmo, y apenas hubieron acabado de palmearse las espaldas se aprestaron a continuar el viaje. Despedirse de la numerosa familia que dejaban atrás les llevó algo más de lo previsto. La esposa cubrió a su marido de besos, lo abrazó tres veces, mirándole a los ojos le dijo palabras que nadie más oyó; y sin transición, como otro gesto amoroso más, le llenó las alforjas de queso de cabra, salazones, pan moreno y frutos secos, mientras la hija mayor hacía lo propio con las alforjas del montaraz.
El hobbit montó en su pequeño caballo y los dos amigos comenzaron a alejarse, seguidos por los ecos de las voces infantiles, que se arremolinaban a su espalda, bulliciosas y llenas de buenos deseos, hasta que sólo fueron un rumor que traía el viento, y después nada. Fredegar se volvió hacia el montaraz.

—Este es, sin duda, un momento muy especial —inhaló una bocanada de tabaco de su pipa ornamentada y ensanchó los labios en una sonrisa—. ¡Estoy deseando llegar a la Mereth Aderthad!

lunes, 5 de diciembre de 2016

Siete propuestas para regalar Tolkien esta Navidad

La Navidad, se sea o no creyente, es una ocasión que todos al final aprovechamos para pasar tiempo con la familia y hacernos regalos. Hay muchas ocasiones para el intercambio de presentes: el día de Reyes, los amigos invisibles, los regalos de empresa, Papá Noel... la mayoría de nosotros, al menos, celebramos una de estas costumbres.

La Navidad también es una ocasión ideal para poder regalar (o recibir) regalos relacionados con la obra de Tolkien. La mente 'cambia el chip' con el cambio circunstancial de año, hay incluso personas que hacen propósitos de año nuevo, y uno de ellos puede ser leer más... ¡y hay que aprovecharlo para que conozcan o exploren a Tolkien!

Os ofrezco un abanico de posibilidades con las que regalar, o rellenar la carta a los Reyes (o a Father Christmas) poniendo nuestro granito de arena tolkiniano. Hay muchas otras cosas que pueden considerarse buenos regalos Tolkien, pero desafortunadamente muchos libros y tolkienalia están descatalogados o agotados. Yo os ofrezco piezas asequibles o que aún pueden comprarse, piezas de coleccionista e incluso novedades recientes. Espero que las sugerencias sean útiles.

PARA LOS NIÑOS

Durante unas vacaciones en la playa Michael, uno de los hijos de Tolkien, perdió a su perrito de juguete Rover en la arena. A pesar de que pasaron mucho rato buscándolo, nunca lo volvieron a encontrar.
Entonces su padre, creador de cuentos, le contó que Rover no se había perdido, sino que había ido a vivir espléndidas aventuras que lo llevarían del fondo del mar a la superficie de la luna... Esta preciosa historia terminó convirtiéndose en Roverandom.



No es un libro breve, tiene más de 100 páginas, con lo que no se lee con los niños de una sentada. Está más orientado a ser narrado que a ser leído con los niños, a no ser que los niños ya muestren destrezas avanzadas en la lectura (para niños que tengan menores destrezas y edad, sería más recomendable el descatalogado Mister Bliss).

PARA LOS ANGLOPARLANTES

Un libro típicamente navideño y completamente tolkiniano es aquel que aúna las cartas de Father Christmas... ¿que no sabes de qué te estoy hablando?


El Oso Polar, liándola parda
Letters from Father Christmas (en la edición en castellano torpemente traducido como Las cartas de Papá Noel, descatalogado y muy caro de encontrar) es un libro que aúna las cartas que Tolkien escribía a sus hijos y que llegaban la mañana de Navidad a casa... remitidas por Father Christmas. Esta práctica, dilatada desde 1920 a 1943 (la última carta estaba destinada a la menor de sus hijos, Priscilla) nos muestra el tembloroso pulso del anciano Father Christmas, los sellos con el entrañable precio de 'dos besos', las trastadas ilustradas del Oso Polar o alfabetos de los elfos trabajadores en la fábrica, entre algunos tesoros.

PARA LOS ARTISTAS DEL COLOR

El año que viene se cumplen 80 años de la publicación de El hobbit, la primera novela publicada de Tolkien. Para celebrarlo, ya se han editado algunas piezas especiales, entre ellas el calendario Tolkien 2017.



Bellamente decorado con 13 de las ilustraciones que el propio Tolkien hizo para su libro, cada mes está además acompañado de citas de sus Cartas (de J.R.R. Tolkien) referentes a la creación de este ya clásico de la literatura inglesa. Es un modo discreto y colorido de tener a Tolkien, como ilustrador y escritor, presente en nuestro hogar todo el año.

PARA LOS FANS DE LAS PELÍCULAS, FILATÉLICOS Y/O NUMISMÁTICOS

Durante los años que se rodaron, montaron y estrenaron tanto las películas de Peter Jackson basadas en El señor de los anillos como las basadas en El hobbit, el servicio postal de Nueva Zelanda (sede de los rodajes) emitió sellos postales referentes a dichas películas.
Tanto para fans de las películas como para fans de la filatelia, el servicio postal de Nueva Zelanda edita ahora un libro con todos los sellos de las películas.




Los sellos vienen presentados en un cuaderno archivador, de aspecto facsímil al Libro Rojo mostrado en las películas, que contiene dibujos, mapas, citas y detalles que harán las delicias de los fans. La colección incluye además un sello nuevo, recién editado, que muestra en formato circular al Anillo Único. El ejemplar tiene una tirada limitada a 2200 unidades.

Los aficionados a la numismática puede que encuentren también interesantes las monedas de Shire Post Mint, con sets aptos para todos los bolsillos.

PARA LOS BIBLIÓFILOS

La empresa Juniper Books ha creado una edición especial, con una encuadernación espléndida que emula las Puertas de Moria, de El señor de los anillos.



La web de El Anillo Único le dedicó un reportaje detallado a esta edición, que se emite de a demanda desde la empresa, que también se ofrece a personalizar la edición con los detalles que al comprador le apetezcan.

PARA LOS QUE TIENEN PAREDES DESNUDAS

Acabamos de ver cómo comprar una edición bastante decorativa de El señor de los anillos pero... ¿cómo decorar nuestro hogar con motivos tolkinianos?
Podríamos sugerir comprar alguna pieza de arte inspirada en Tolkien (desde la obra de artistas reconocidos a las impresiones u objetos ilustrados por ilustraciones de aficionados, pasando por grabados de Tomás Hijo) pero también las palabras de Tolkien pueden vestir nuestras paredes.



La página Spineless Classics vende posters que, además de ser decorativos por el dibujo que puede verse en blanco, contienen el texto íntegro de las obras que mencionan. Es decir, este poster en concreto contiene todo el texto de El hobbit en una sola hoja (de 70x100cm).

Es una hermosa manera de lucir la obra de Tolkien en vuestros hogares, locales o negocios.

PARA LOS FANS DE TOLKIEN

Tienes un amigo a quien le gusta mucho El señor de los anillos. Aquella compañera de trabajo se pintó las Puertas de Moria en el pasillo... tu prima colecciona las espadas de las pelis y le encanta el softcombat. El compañero de clase que se pasa las tardes pintando miniaturas está a punto de terminar su ejército de Noldor. Tú misma disfrutas perdiéndote por los bosques de la Tierra Media en tus lecturas y esperas que, al poner el pie fuera de casa, el camino te lleve a la Montaña Solitaria...

¿Qué mejor regalo para los fans de Tolkien que poder aprender, leer, explorar, cantar, jugar, compartir experiencias y escuchar los relatos de otros aficionados, jugadores, estudiosos y creativos de la obra de Tolkien? Regala una membresía a la Sociedad Tolkien Española.




La Sociedad Tolkien Española lleva más de 25 años estudiando, explorando, ilustrando y creando vivencias en torno a la obra de J.R.R. Tolkien. La membresía a la Sociedad Tolkien Española dará la oportunidad a esa persona aficionada a colaborar con los fines de la asociación, a conocer a personas interesadas en el autor y su obra, y a disponer de materiales de estudio y desarrollo en torno a Tolkien.

¿Cuánto cuesta ayudar a la STE y pertenecer a ella? Sólo 30 euros al año. Con menos de 3€ al mes ayudamos a que Tolkien esté presente en las universidades, los colegios, los centros culturales. A que se organicen exposiciones multidisciplinares en torno a su figura o su obra, a que se convoquen premios (de literatura, de ensayo, de arte, de microrrelato...) que premian a los estudiosos y creativos. A que se editen publicaciones especializadas de las que, como socio, disfrutarás periódicamente. A que se nutra la mayor biblioteca del país especializada en Tolkien , a la que todos los socios tienen acceso...




En fin, a que la obra de Tolkien sea difundida, conocida, disfrutada y reconocida a todos los niveles, en todos los ámbitos y para todo tipo de públicos. A que las personas que quieren organizar una lectura, una charla, un taller de manualidades o un concierto (sí, puedes hacerlo tú, o tu amigo, o tu compañera de curro, a quienes os gusta tanto Tolkien) reciban el apoyo y la información necesarios para hacerlo. A que nos conozcamos y disfrutemos juntos de su obra... y hagamos disfrutar a los demás de todo lo que la Sociedad Tolkien Española tiene para ofrecer.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Frodo no fracasó

Quisiera agradecer a Stentor Danielson que me haya dado permiso para traducir su artículo 'Frodo didn't fail', que tan interesante me ha parecido.
Podéis consultar el artículo original AQUÍ, también os recomiendo un vistazo al TUMBLR del autor. Algunas cursivas son mías, y he añadido un par de notas al pie, pues se comentó ampliamente (y acertadamente) el artículo en su web original.
Danielson, también conocido como Mapsburgh, hace unos mapas de lugares reales en clave fantástica extraordinarios. Podéis echar un vistazo a su tienda AQUÍ.

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FRODO NO FRACASÓ


Autor: Stentor Danielson

Traducción: Mónica Sanz

La escena climácica de El señor de los anillos en la que Frodo y Sam llegan al fin a la Grieta del Destino es una de mis escenas favoritas de toda la literatura. Así que me interesó mucho cuando, hace tiempo, el notable estudioso de Tolkien Stephen Colbert realizó un preciso y breve análisis de la escena. Frodo parece fracasar en la tarea encomendada: en lugar de arrojarlo al fuego, lo reclama para sí, y el anillo se destruye sólo por la intervención fortuita de Gollum.
Colbert hace notar que Gandalf debería haber sabido que Frodo fracasaría. Si volvemos al segundo capítulo, vemos que Frodo demostró a Gandalf su incapacidad de tirar el anillo en el fuego, mucho menos ardiente, de su chimenea, después de haberlo poseído sólo unas horas (1). De ese modo, uno podría asumir, Gandalf debería haber esperado que otro miembro de la Compañía interviniese y se asegurase de que el Anillo era destruido.

El análisis de Colbert es ingenioso, como ingeniosa es la teoría que asegura que Gandalf tenía la intención de usar las águilas todo el camino hasta Mordor. En su ingenio, sin embargo, creo que estos análisis se arriesgan a tratar El señor de los anillos como una campaña de Dragones y mazmorras y, así, a perder la perspectiva de los verdaderos temas literarios de la obra.

Uno de los temas clave de la obra de Tolkien es la perspectiva agustiniana del mal. La mayoría de la ficción del género usa sin ambages una visión maniquea del mal, que sostiene que el mal y el bien son dos grandes fuerzas opuestas en el mundo, como los lados oscuro y luminoso de La Fuerza. Desde un punto de vista maniqueo, el bien debe triunfar al oponerse al mal, bien para erradicarlo, bien para recobrar un equilibrio en el universo.

La visión maniquea del mal conduce a un tipo de clímax común en todas sus historias: el enfrentamiento de voluntades. Nuestro héroe se enfrenta al villano y, con una gran dosis de coraje, determinación, amor, o lo-que-tengas, supera al villano y su malvado poder. Es Harry enfrentándose varita contra varita con Voldemort, Thomas Covenant riéndose de Lord Foul, Meg rompiendo las ataduras de IT sobre Charles Wallace, Luke enfrentándose a Vader y Vader enfrentándose al Emperador.

Cualquier otro escritor nos habría ofrecido una escena de la Grieta del Destino típicamente maniquea: Frodo se acerca al fuego, y la tentación del anillo lo supera. Se pone el anillo y comienza a reclamarlo. Pero una voz sutil en algún lugar de su interior insiste en que está mal. Sam grita y, pensando en el amor y devoción de su amigo, una llama se reaviva en Frodo. Su deseo hobbítico de comida y buen humor rebrota, se quita el anillo y lo tira al fuego. Un final dramático y un buen eco amable sobre la moral de El hobbit... 

Pero eso no es lo que pasa. La bondad de Frodo (incluso la bondad de un pequeño hobbit) no puede medirse como iguales con la maldad de Sauron. Isildur es prueba suficiente. Se enfrentó a Sauron oponiéndose a él con la fuerza del bien, y lo derrotó. Pero Isildur no pudo destruir el anillo, y menos de un año después el anillo lo había derrotado a él.


Fuente
Tolkien se adhiere, en cambio, a la perspectiva agustiniana del mal. El mal, de acuerdo con San Agustín, no es una fuerza en sí misma, sino más bien la ausencia o corrupción del bien. Lo vemos más explícitamente en la idea de que Morgoth y Sauron no pueden crear nada propio, tan sólo corromper y retorcer lo que ha sido creado por otros. También lo vemos cuando Gandalf y Galadriel describen lo que pasaría si tomaran el anillo: retorcería su propio deseo de hacer el bien hasta que se volviesen malvados.

Un clímax agustiniano no puede incluir un enfrentamiento de voluntades entre el bien y el mal. En el mundo agustiniano el mal sólo puede existir extrayendo su fuerza del bien. Así que al mal se le debe brindar una oportunidad de destruirse a sí mismo, algo así como la banda autodestructiva de ladrones de Platón (de cuya filosofía San Agustín bebió muy profundamente). El bien triunfa renunciando al mal, no venciéndolo.

Y eso es lo que ocurre precisamente en la Grieta del Destino. El anillo no es destruido porque la fuerza benigna de Frodo vence al mal del anillo. Ni tampoco la intervención de Gollum una coincidencia o un deus ex machina (como la serie de desarmes que hacen que Harry sea al final el dueño de la Varita de Saúco). Más bien, el mal del Anillo colapsa en sí mismo, llevándose consigo a Gollum. La misma corrupción de Gollum, que permitió que el anillo escapase del río, lo llevó a forcejear desesperadamente con Frodo por él y, en última instancia, caer hacia su destino con el anillo en la mano.

La perspectiva agustiniana del mal tiene implicaciones morales innegables, que también se muestran a lo largo de El señor de los anillos. Un mundo maniqueo es un mundo consecuencialista (2). Para derrotar las fuerzas del mal, necesitamos pensar de modo estratégico. Algunas veces incluso necesitaremos tolerar algo de mal temporalmente para conseguir un bien mayor.
Pero el mundo agustiniano no puede permitirse ese tipo de acercamiento pragmático. En un mundo agustiniano, cualquier compromiso con la maldad sólo puede reforzarlo, dotándolo de una dosis de bien que desemboca en su auto destrucción. Un mundo agustiniano exige una ética deontológica (3), hacer el bien sin importar el resultado final.

Una y otra vez en El señor de los anillos vemos que perseguir estratégicamente el bien es un fracaso, mientras que mantenerse fiel a los principios morales funciona, por muy tonto que parezca a veces. En el lado admonitorio, tenemos a Saruman y Denethor. Aunque parecen recurrir a la palantir como excusa, ambos toman una decisión que parece definitivamente razonable en vista de la abrumadora ventaja de Sauron: aliarse con él mientras le hacen el juego largo por detrás, o entregarse a la desesperación.
Nuestros héroes, por otro lado, parecen tomar repetidamente decisiones absurdas basadas en la esperanza. Aragorn es un buen ejemplo: decide perseguir a Merry y Pippin porque les debe su protección, a pesar de que Frodo es quien sostiene el destino del mundo en sus manos. Más tarde, decide llevar a cabo un ataque suicida en el Morannon en lugar de atrincherarse en Minas Tirith, esperando que la misión de Frodo tenga éxito.



Fuente
Pero el mejor ejemplo de hacer el bien sin importar las consecuencias viene del mismo Frodo: se niega a matar a Gollum. Matar a Gollum hubiera sido una idea eminentemente razonable, pues es escurridizo y apestoso, y sabemos que nunca se redimió o pasó página. Sus indudables mayores logros fueron guiar a Frodo y Sam a una trampa para después intentar matarlos con sus propias manos en la Grieta del Destino, ¡Sam y Faramir tenían ambos razón cuando dijeron que matar a Gollum hubiera sido una buena idea!
Pero Frodo se apiadó de Gollum y le perdonó la vida porque era lo correcto. Y, del mismo modo en que Gandalf pudo ver la resistencia de Frodo a destruir el anillo en Bolsón Cerrado, también se adhirió a este comportamiento. Le indicó a Frodo:
Frodo: It’s a pity Bilbo didn’t kill him when he had the chance.
Gandalf: Pity? It was pity that stayed Bilbo’s hand. Many that live deserve death. Some that die deserve life. Can you give it to them, Frodo? Do not be too eager to deal out death in judgment. Even the very wise cannot see all ends. My heart tells me that Gollum has some part to play yet, for good or ill before this is over. The pity of Bilbo may rule the fate of many.
Y, al final, esa misericordia fue lo que salvó el mundo. La piedad de Frodo hizo posible que Gollum estuviera allí, en la Grieta del Destino, para llevarse el anillo. Frodo se negó a ceder la breve y razonable maldad de matar a Gollum, y así dejó al gran mal del anillo expuesto para destruirse a sí mismo.  Ese era el plan B de Gandalf, no la fuerza de Aragorn para llevarse el anillo y destruirlo. Y así Frodo no fracasó en realidad. Tuvo éxito en su misión cuando salvó la vida de Gollum, cuando hizo lo correcto incluso cuando parecía absurdo.

(1) El usuario de tumblr Sciencespock hizo notar al autor que Frodo no posee el anillo tan sólo unos minutos, ni en la película ni mucho menos en el libro, lo cual es una observación digna de reflejar en esta traducción.
(2) Para una definición en castellano del consecuencialismo, podéis ir AQUÍ.
(3) Para una definición en castellano de la deontología, podéis ir AQUÍ.

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COMPLEMENTOS A LA LECTURA:

TOLKIEN, SOBRE EL FINAL DE ESDLA

"(...)En términos de mi cuento, la cuestión es que aunque cada acontecimiento o situación tiene (cuando menos) dos aspectos: la historia y el desarrollo del individuo (es algo de lo que puede obtener un bien, un bien definitivo, para sí, o fracasar) y la historia del mundo (que depende de la medida que adopte por sí misma), aun así uno puede hallarse en situaciones anormales. Yo las llamaría situaciones «de sacrificio»: posiciones en las que el «bien» del mundo depende de la conducta de un individuo en circunstancias que le exigen sacrificio y una resistencia muy por encima de lo normal, o que incluso quizás exijan (o parezcan exigir, humanamente hablando) una fortaleza de cuerpo y espíritu que el individuo no posea: en cierto sentido, está condenado al fracaso, condenado a caer en la tentación o a quebrantarse bajo la presión contra su «voluntad»; es decir, contra cualquier elección que podría hacer o haría de estar libre y sin coacción. Frodo se encontró en semejante posición: una trampa en apariencia completa; una persona nacida con mayor poder probablemente nunca podría haber resistido tanto tiempo a la seducción del poder ofrecido por el Anillo; una persona con menor poder no habría podido tener esperanzas de resistirse a ella en una decisión final. (Ya Frodo no había estado dispuesto a dañar el Anillo antes de ponerse en marcha, y fue incapaz de dárselo a Sam.) (...)
(...) Pero en este punto se logra la «salvación» del mundo y la propia «salvación» de Frodo por su anterior piedad y el perdón de la ofensa. En cualquier momento, toda persona prudente le habría advertido a Frodo que Gollum ciertamente lo traicionaría y podría robarle al final. Tener «piedad» de él y abstenerse de matarlo fue una locura, o la mística creencia en el definitivo valor que de por sí tiene la piedad o la generosidad, aun cuando resulte desastrosa en el mundo temporal. Le robó y lo dañó al final; pero, por mediación de cierta «gracia», la última traición se produjo precisamente en el momento en que el acto malo final fue lo más benéfico que podía hacerse por Frodo. Por mediación de una situación creada por su «perdón», él mismo fue salvado y liberado de su carga. Con mucha justicia se le acordaron los más altos honores, pues resulta claro que él y Sam nunca ocultaron el curso preciso de los acontecimientos. No me gustaría indagar cuál fue el juicio definitivo a que fue sometido Gollum. Esto sería investigar Goddes privitee, como decía la gente del Medioevo. Gollum era digno de piedad, pero terminó pertinazmente en el mal, y el hecho de que éste fuera para bien, no es mérito suyo. Su maravilloso coraje y su extraordinaria resistencia, tan grandes como los de Frodo y Sam o más todavía, si bien estaban consagrados al mal, eran portentosos, pero no honorables. Me temo que, cualesquiera sean nuestras creencias, debemos enfrentar el hecho de que hay personas que ceden a la tentación, rechazan la oportunidad de nobleza o salvación, y parecen resultar «condenables». Su «condenabilidad» no es mensurable en los términos del macrocosmos (donde puede tener un buen efecto). Pero los que estamos en «un mismo barco» no debemos ocupar el sitio del Juez. El dominio del Anillo era algo demasiado fuerte para el alma mezquina de Sméagol. Pero nunca habría tenido que soportarlo si no se hubiera convertido en una especie de mezquino ladrón antes de que se le cruzara en el camino. ¿Era necesario que se le cruzara alguna vez en el camino? ¿Es necesario que algo peligroso se nos cruce nunca en el camino? Se podría encontrar una especie de respuesta tratando de imaginar a Gollum en el trance de superar una tentación ¡La historia habría sido del todo diferente! Contemporizando, no fijando todavía la voluntad para el bien no del todo corrupta de Sméagol en el debate en el pozo de escoria, se debilitó como para aprovechar esa oportunidad cuando el amor naciente de Frodo quedó fácilmente marchito por los celos de Sam ante la guarida de Ella-Laraña. Después estaba perdido."


J.R.R. Tolkien, carta a Michael Straight. De Carpenter, Humphrey Cartas (de J.R.R. Tolkien) n.181, Minotauro 1993.

CARLOS MÁRQUEZ LINARES SOBRE EL LIBRE ALBEDRÍO Y EL CONDICIONAMIENTO DEL COMPORTAMIENTO ANTERIOR EN TOLKIEN:

"El libre albedrío y la posibilidad de errar o negarse a seguir los mandamientos de Dios son incompatibles con el maniqueísmo, ya que es el amor del Supremo Bien, el Creador, el que nos hace libres para elegir. No hay una fuerza equivalente a Dios con ese poder de creación ni con tanto amor como para crear a criaturas libres, incluso para renegar de él. Lo que más me emociona de Tolkien es el modo en que se pone (y nos pone) en la piel de personas a las que las circunstancias les impiden actuar correctamente. Y no hya más que mirar a nuestro alrededor para ver a personas a las que sus circunstancias abocan a las decisiones equivocadas, contra los demás y contra ellos mismos. Por eso, dice Tolkien, tiene sentido que en el Padre Nuestro pidamos a Dios que nos libre del mal y no nos deje caer en a tentación. Frodo fracasó, dice Tolkien, en cuanto a su plan mundano, porque no era posible vencer, era imposible evitar la tentación. Pero fue su trayectoria anterior, sus obras, las que permitieron la salvación final, cuando Gollum aparece y desencadena la destrucción del Anillo, Desde ese punto de vista, Gollum no es un Deus EX machina, sino un Deus IN machina."



ADDENDA PERSONAL:

Por eso mismo este speech cinematográfico NO tiene cabida en una adaptación tolkiniana fidedigna.