No Segovia, No Moon

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lunes 16 de noviembre de 2009

Una mirada general a las festividades judías (II)

Nos habíamos quedado en la festividad de las Cabañas, cuando los judíos salen de sus hogares y hacen vida fuera, recordando la 'cabaña de nubes' con la que YHWH les protegió en su salida de Egipto. Nos hallamos (hablando de 2009) a mediados de Octubre del calendario gregoriano, y comienza el mes de Jeshvan.

JESHVÁN

Después de la fiesta de las cabañas, comienza la temporada de lluvias, celebrada primero en el Shemini Hatzereb, y más tarde con la alegría del Simjá Torá. Las lluvias propiciarán lo que está por venir. En este mes se empieza a orar por esas lluvias, pues el verano en Israel es muy largo y sofocante. Estas lluvias serán muy necesarias para que meses después puedan brotar las cosechas y se puedan celebrar festividades como el Tu Bi Shevat.

Y en Diciembre de nuestro calendario, llega una de las festividades mayores del calendario judío, y que a más de uno os sonará.

HANNUKAH


Significa ‘los 25 descansaron’, y comienza el 25 de Kislev, alargándose durante 8 días. Conmemora el levantamiento del pueblo judío contra los seleúcidas, que habían expulsado de Jerusalem a muchos judíos y convertido a otros muchos.

HISTORIA

Se dice que un judío, despechado por haber sido expulsado de casa de un enemigo ante la presencia de muchas personas notables, decide vengarse de él delatándolo de algún modo ante los seleúcidas. Se llegó a casa del rey Antíoco IV, gritando que el pueblo judío no honra a su majestad.
El rey entonces le pide una prueba de esa sedición. Y aquel malvado hombre le propone una prueba: que les mande sacrificar una res en su honor en el templo (este tipo de sarificios rituales era normal en la época). Antíoco le entrega una res para que la lleve al templo, pero por el camino, este malvado le hace una herida en el labio a la res, volviéndola impura para el sacrificio (las reses para sacrificar debían estar completamente sanas y sin mácula o herida ninguna).

Los sacerdotes y estudiosos debaten largamente sobre la conveniencia de sacrificar la res: si la sacrifican, se librarán de la ira del rey, pero mancillarán la pureza de su templo y sus tradiciones... así que al final no la sacrifican y el rey se enfurece pensando que le son traidores.
Antíoco IV, entonces, manda subyugar a los judíos y sucede una matanza y una gran catástrofe, donde los no conversos se ven obligados a huir a las montañas. Los seleúcidas ingresan en el templo y abren 13 boquetes en la muralla, roban el candelabro, profanan el aceite e incluso sacrifican un cerdo en el altar (el cerdo es un animal impuro para los judíos).

Las mujeres de los escondidos no se quedan quietas y deciden impulsar la reconquista de la ciudad y el templo. Cada vez que daban a luz un varón, esperaban al octavo día para circuncidarlo y después lo arrojaban por las murallas, gritando que si los hombres no volvían, no habría mujeres ni niños con los que construir el pueblo de Israel. Después se arrojaban ellas mismas.
Entonces se levantó en armas el sucesor de Matitiahu (Judas Macabeo) con sus cinco hijos, los Jashmonaim, y congregaron a todos los varones. Reconquistaron Jerusalem, purificaron el templo, y construyeron un candelabro de madera para iluminar la Torá.

LA JANUQUIA


Es un candelabro de ocho brazos más una luz adicional, que se pone más arriba o más abajo que las otras. Se cuenta que, al rehacer el templo, sólo encontraron un frasco de aceite para iluminar la lámpara que estuviera intacto (los judíos son muy escrupulosos para las cosas sagradas o purificadas) y con eso sólo se podría dar luz durante un día. Harían falta ocho días más para tener más luz (cuatro para ir por las aceitunas, y otros cuatro para volver con ellas). Milagrosamente, ese aceite duró ocho días, por eso aparecen las ocho luces del candelabro.

La luz auxiliar es llamada shamash. Más adelante veréis por qué se coloca.

LEYES DE JÁNUCA

- No se puede conmemorar públicamente a los muertos, ni ayunar, ya que es un día festivo, pero se puede trabajar.
- Hay que llegar a casa a tiempo para encender las velas cuando cae la noche. Se enciende una luz por noche, manteniendo la shamash encendida para poder realizar labores bajo su luz (ya que está prohibido trabajar a la luz de la januquia, que sirve como recordatorio de las penurias acaecidas ese día). Este encendido debe realizarse a la salida de tres estrellas.
- Las mujeres tienen derecho a descansar media hora de sus labores a la luz de la Januquia, en recuerdo del gran sacrificio que hicieron sus antepasadas para provocar el levantamiento en armas de los hombres de Israel.
- Al menos debe arder la llama media hora después de encenderse. Siempre se encienden de derecha a izquierda.
- Normalmente el candelabro está en un lugar visible de la casa, incluso a veces en la entrada junto al mezuzah, para que quien entre se vea rodeado de espiritualidad.


- Se suele comer queso en recuerdo de Judit (que alimentó a Holofernes con queso y lácteos para dormirlo, y así rebanarle la cabeza), y alimentos fritos en recuerdo al milagro de la lámpara. Por ejemplo, se comen Latke (tortitas de patata) o, en caso de los sefardíes, Bimuelos (bollos fritos en aceite con mermelada... ¿os suenan?)


- Los niños de la casa suelen jugar con una peonza especial ese día, llamada Dreidel. Se cuenta que mientras la ciudad estaba tomada, se prohibía hablar de las sagradas escrituras, pero los niños las recordaban mediante las letras de la peonza. Las cuatro caras del dreidel son N, G, H y S, que representan la frase 'Nesh Gadol Haya Sham' ('un gran milagro ocurrió allí', en recuerdo de la toma de Jerusalem). En Israel los niños juegan con una peonza donde puede leerse N, G, H, P, significando 'Nesh Gadol Haya Po' ('Un gran milagro ocurrió aquí').
Hay todo un juego con el Dreidel al que se juega esta noche, apostando lentejas o contadores similares y girando la peonza.

- A los niños se les solía dar gelt (dinero simbólico). Hoy en día se hacen regalos. Los judíos ortodoxos lo ven como una banalidad que intenta 'contentar' a los niños judíos de la posible 'envidia' que les provocarían los regalos de las navidades cristianas.

Espero que esta también os haya entretenido :)

Findûriel

FRIKIBONUS:

¡¡¡El armadillo de Hannukah!!!

viernes 13 de noviembre de 2009

Una mirada general a las festividades judías (I)

Bueno, amiguitos, como estoy inmersa en este tema ya que tengo nuevo curro (en el Centro Didáctico de la Judería de Segovia), os voy a ir informando sobre las cosas que aprendo leyendo sobre el pueblo hebreo. Y lo primero va a ser una mirada sobre algo tan hermoso (a veces alegre y a veces triste) como las festividades en el mundo judío.

La primera aclaración a hacer es que los judíos no se rigen por el mismo calendario que nosotros. Su calendario es lunisolar, luego sus meses son diferentes a los nuestros, e incluso los años, ya que según la tradición judía se comienzan a contar los años desde el Génesis. Para ellos, el mundo comenzó un 7 de Octubre de hace 5769 años, y ese día corresponde al primer día de su año, el 1 de Tishrei. En los años bisiestos, los hebreos tienen 13 meses.
Es curioso que el mundo naciera en octubre, y que incluso un estudioso digan que nació un 22 de Octubre, como una servidora.
En fin, que me disperso. Además del hecho de los días y los meses, debemos tener en cuenta que 'los días' para los hebreos comienzan a la salida de tres estrellas, y no a la salida del sol. Por eso, las festividades se comienzan al anochecer del 'día anterior'. Cuando sale la tercera estrella, se enciende la luz de la januquia, por ejemplo.
Además, debéis prestar especial atención a la relación que tienen las festividades con la comida, siempre presente como símbolo de el espíritu y la religión. Y algo muy hermoso también es que no siempre las festividades son para alegrarse, sino también para reflexionar, estudiar e incluso sentir dolor por hechos pasados.

Dicho esto, voy a entrar en materia con las tres primeras fechas señaladas para la cultura judía, comenzando, cómo no, con el Año Nuevo.

ROSH HASHANÁ

Es el año nuevo judío (uno de los cuatro, pues los hebreos tienen cuatro años nuevos para diferentes propósitos, hablaré más adelante de ello).
Lo más característico de este día es el toque del shofar, que es un cuerno cuyo sonido llama a arrepentimiento, recogimiento y contrición. Podéis escuchar una muestra de toque de shofar aquí. El shofar debe ser de cabra, venado o similares, preferentemente rizado, y nunca de vaca o toro (pues el cuerno de los vacunos recibe el nombre de keren, luego no es un shofar). También se dice que los cuernos de bovino no son adecuados porque recuerdan el incidente del becerro de oro.
Por el sonido de este cuerno, que se toca 100 veces en esta festividad, también se llama al día Día de Teruá.


En este día, YHWH juzga a los hombres usando tres libros: el de los buenos (inscritos para permanecer en la tierra y tener buena ventura), el de los malos (que quedan registrados para recibir el fruto de sus acciones) y el de los que serán juzgados en el Iom Kippur.

Junto con el Iom Kippur, forman los Yamim Norahim (días terribles).
El saludo habitual es Shana torá (feliz año), y se comen ‘símbolos’ de lo que quieren que sea el año siguiente, normalmente cosas dulces y hermosas. Antiguamente, se tomaban manzanas con miel para celebrar el día y llamar a la buena ventura.

IOM KIPPUR

Es el día del Perdón para los judíos. Se celebra el 10 de tishrei. Es el día en que todos nos presentamos ante YHWH y nos perdona.
Si los males que hemos hecho ha sido a prójimos, debemos disculparnos ante ellos (más adelante hablaré del concepto de Teshuva).
En este día, por ser santo, no se puede trabajar ni llevar a cabo labores creativas. Es uno de los días del año en que se ayuna. El día anterior al ayuno se busca la perfección mediante la ingesta de comida ‘perfecta’, un ejemplo de ello son los panes redondos típicos de esta fiesta, semejando la perfección.

Se viste ropa blanca, incluso a veces un Kitel (similar a una mortaja), y también se toca el shofar.


Al igual que en el día de duelo de Tishá Be Av, se somete el cuerpo a las "cuatro aflicciones". A saber;
1. No se puede comer ni beber, ni humedecer la boca, ni lavar los dientes.
2. No se puede lavar el cuerpo. Cuando se lavan las manos, sólo deben lavarse los dedos.
3. No se pueden usar ungüentos ni jabones.
4. No se pueden usar zapatos de piel. No se pueden siquiera rozar hombres y mujeres.

En el rezo de la Sinagoga se lee una sección llamada el Yzkor, en homenaje a los antepasados y ascendientes fallecidos, durante la cual los que tengan padres vivos deben salir del edificio. El poder de la palabra es muy grande, y si por descuido pronunciaran una mínima parte de la oración, podrían llamar a la tragedia para con sus padres.

SUCCOT

En esta fiesta se recuerda la ‘cabaña de nubes’ en la que YHWH protegía a los hijos del pueblo de Israel después de que salieran de Egipto. Se celebra el 15 de Tishrei.

Se construyen cabañas en las que se desarrollará la vida familiar durante siete días. Las cabañas deben tener al menos tres paredes, y resistir el viento. Los niños son invitados a participar de la fiesta decorando las cabañas con adornos y pinturas. Se comerá, charlará y hará la vida familiar en las cabañas, que sólo se abandonarán una vez llegue el Shemini Hatzereb.

También se conforma el llamado Arba Minim (o Arat Minim), manojo ritual de frutos, con las cuatro especies:
- un fruto de citro (tiene forma de corazón, representa los pecados salidos del corazón)
- una rama de mirto (sus hojas tienen forma de ojos, representan los pecados que salen de los ojos)
- una rama de sauce de río (sus hojas tienen forma de labios, representan los pecados salidos de la boca)
- una rama de palmera (cuyas hojas comparten corazón, como las tribus del pueblo de Israel).

Este ramo se sacudirá en dirección a los cuatro puntos cardinales cerca del cofre de la Torá en la sinagoga.

Se saldrá de la cabaña en el Shemini Hatzereb, cuando se comienza a rezar por las lluvias. Un día después, en la fiesta llamada Simjá Torá, se sacarán los rollos de la Torá para bailar con ellos, celebrando la llegada de las lluvias. Es una fiesta muy divertida, e incluso se hacen cabalgatas, y es también gracioso ver a los rabbíes ya ancianos bailando con sus aprendices o abrazando los rollos de la Torá. Aquí tenéis un ejemplo.
Como están en presencia de rollos de la Torá, aunque les peguen unos achuchones y volteretas tremendos que hacen peligrar su integridad, los varones de más de ocho años deben llevar la cabeza cubierta por la kipá.

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Espero que os haya gustado el post, aunque está terriblemente resumido. Ya os iré contando más cositas hasta completar el calendario y más allá.

Findûriel

lunes 2 de noviembre de 2009

Recuerdo (entrada que no me dejó publicar Blogger el otro día)

Ñañañaña... el otro día Blogger estaba tontuno, y no me dejó publicarla, pero que conste que está escrita el sábado.


Hoy, como cada año, como cada noche de hoy, como siempre, un recuerdo y una lágrima. Sí, sigues aquí. Nunca te irás. Tu sitio siempre existirá. Hasta que las manos se me conviertan en ceniza.

Duerme. Sueña. Sonríe. Nosotros haremos el trabajo duro.

sábado 31 de octubre de 2009

La armónica de cristal

Hace unos días surgía por facebook la pregunta, por parte de Lothi, de si conocía la Armónica de Cristal (Glass Harmonica, Bowl Organ, Hidrocristalófono o Hidrodactulosiquicarmónica) debido a un vídeo de dos hermanas tocando el dulcimer (en castellano, como nos dijo Narquelië, la cítara)

Conocía el Arpa de Cristal, que no es más que la exótica música que hemos escuchado en espectáculos de variedades en la que alguien, con los dedos levemente humedecidos, frotaba copas en las que había diferente proporción de líquido y creaba música. Todos creo que hemos oído la pieza de 'El Cascanueces' de Tchaikowski titulada 'El hada de azúcar' donde en un principio se usaba este instrumento cristalino-acuático (más tarde mutado en celesta). Refresquemos la memoria...



Pues bien, ya en el siglo XVIII Benjamin Franklin inventó la Armónica de Cristal, instrumento compuesto por 37 discos de cristal montados horizontalmente sobre un eje rotable, que estaban pintados de diferentes colores según la escala, y que funcionaban al girar pisando un pedal y frotarlos con los dedos húmedos. Era un diseño novedoso que permitía tocar hasta diez cristales a la vez, impensable en el Arpa de Cristal.


Hay más de 100 composiciones clásicas que pueden tocarse en este instrumento, como por ejemplo esta. Esta versión más moderna, la de Franklin, tuvo mucho éxito en el siglo XVIII, pero también estuvo rodeada de misterio y cierta leyenda negra. Se decía que las personas melancólicas o de ánimo triste no debían escuchar esta música, ya que podía hundirles aún más en la melancolía e incluso llevarles al suicidio. Sus intérpretes también estuvieron rodeados de aquella leyenda, que decía que tocar aquel instrumento les conducía a la depresión, la infidelidad y el más absoluto pesimismo, incluso hasta llevarles a muertes misteriosas o al suicidio. El psicólogo Friedrich Rochlitz llegó a llamarlo 'instrumento de la auto aniquilación'. Se desaconsejaba que cualquiera escuchase las composiciones e interpretaciones de este instrumento 'maldito' hasta en las revistas de ciencia.

A partir de 1820, no se volvió a tocar la Armónica de Cristal, seguramente porque habían cambiado las modas, aunque también influyó esta 'leyenda negra'. Se ha hablado en épocas posteriores de una posible intoxicación por plomo en los intérpretes, pero a menos que las manos fuesen frecuentemente a la boca, es muy complicado que se intoxicasen con plomo sólo con tocarlo. Las intoxicaciones con plomo eran frecuentes en aquellos años... pero no por la armónica, sino por los métodos de conservación y cocción de alimentos.


Según he leído, el sonido de esta Armónica o del Arpa de Cristal es de un rango entre 1000-4000 hertzios, espectro en el cual nuestro oído y nuestro cerebro no logran localizar del todo el origen del sonido, no 'están seguros de dónde' nos viene la música. Por eso su tono y su melodía nos parecen como de otro mundo, quizá, del mundo que existe en el duermevela, como le dice Campanilla a Peter Pan.

Y para terminar, os dejo con un tema de una película reciente que está tocado con Arpa de Agua, a ver si os suena.



¡Dulces sueños y melancolías!

Findûriel

viernes 23 de octubre de 2009

Segoviana tenía que ser :)

Información tomada de El Periódico:

LA MONEDA MÁS CARA DEL MUNDO CUESTA 800.000 EUROS

  1. La moneda, acuñada en 1609, está considerada la más cara del mundo
  2. Tenía 1.200 órdenes de compra
BARCELONA

El único centén segoviano que existe de 1609, una moneda de oro acuñada en España y considerada la más cara del mundo, se ha vendido hoy en una subasta en Barcelona por 800.000 euros, que era su precio de salida.

La subasta, organizada por la firma Aureo&Calicó, había despertado una gran expectación entre los potenciales compradores de la llamada colección Caballero de las Yndias, que se ha desarrollado en una sala de un céntrico hotel barcelonés, convertida hoy en una suerte de sala del tesoro virtual.

La colección de monedas de oro española Caballero de las Yndias estaba compuesta por 2.200 piezas de oro procedentes de España y sus antiguas colonias, de las que mil monedas han salido a subasta entre ayer y hoy.

200 personas en la sala

El numismático y especialista de Aureo&Calicó, Eduard Domingo ha subrayado que "las monedas, todas de oro, fueron acuñadas entre los siglo I (piezas romanas) y XX (reinado de Alfonso XIII)".

Además de las 200 personas que pujaban en la sala, la casa de subastas había recibido, según Domingo, "unas 1.200 órdenes de compra, que se incorporan a la puja con el precio prefijado por cada una de ellas".

Cuando ha aparecido en la pantalla gigante el dorso y el reverso del centén segoviano y la directora de la mesa ha pronunciado el precio de salida, 800.000 euros, solo un hombre ha ofrecido esa cantidad inicial, para a continuación hacerse un silencio, lo que ha hecho que se haya adjudicado sin el esperado cruce de ofertas.

Comerciante centroeuropeo

El comprador, identificado tan solo por el número 74, es, según fuentes del sector, un comerciante centroeuropeo que no ha podido esconder su sorpresa al ver que nadie más pujaba.

En la misma sesión se ha subastado otro centén, este fechado en 1633, del que existen cuatro ejemplares en todo el mundo, uno de ellos en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, que también se ha vendido por el precio de salida: 500.000 euros.

Quizá esta circunstancia y el contexto generalizado de crisis económica hayan influido en la decisión del Ministerio de Cultura de no personarse en la puja.

Al tratarse de una colección extranjera que se subastaba en Barcelona, "el Gobierno español no podía ejercer el derecho de tanteo, pues se encuentra en Barcelona como importación temporal".

Islámicas

Domingo ha asegurado que "aunque los dos centén son las piezas más espectaculares", no necesariamente eran las más importantes de la subasta, en la que también había monedas visigóticas o islámicas notables. Entre ellas, el primer aureo del emperador Vitelio, acuñada en Tarraco, que tenía un precio de salida de 2.500 euros y que se ha vendido al final por 23.000.

También se ha vendido la primera moneda de oro de la Europa cristiana occidental, un mancús que imita el único modelo que había en la época, la moneda islámica, y que estuvo a punto de costar la excomunión papal al rey Ramón Berenguer.

Otras monedas que han visto un incremento espectacular de su precio en la subasta han sido la primera moneda de oro del reino de Aragón-Navarra, un mancuso del siglo XI, que ha pasado de 6.000 a 40.000 euros; o la primera moneda leonesa, un morabetino que ha doblado su precio hasta ser vendido por 50.000 euros.

Domingo ha dicho que "la única constancia que tenemos de la compra de monedas por parte de una institución pública ha sido la compra de dos piezas acuñadas en Pamplona por parte del gobierno de Navarra".

miércoles 9 de septiembre de 2009

Made in heaven

Inmersa de nuevo en mis estudios de arte sacro, hoy os quería presentar obras de arte religioso, o enmarcadas en contextos físicos religiosos, que tienen leyendas bastante parecidas. Me refiero a aquellas obras físicas legendariamente atribuidas a seres divinos tales como ángeles o santos.

El año pasado visité Valencia con motivo de la boda de dos amigos. Acompañada por Vilya y Narya, nos lanzamos a hacer turismo por el centro, y entramos en la catedral (esa audioguía chachi, ¡esa subida al Micalet!), en una iglesia (en la que estaban dando misa, dado el particular 'gafe' de Narya) y más tarde, ya con Boromir, visitamos monumentos civiles.
El último día de nuestra estancia, con las maletas en la consigna, hicimos un último paseo y entramos en la Basílica de la Mare de Déu dels Desamparats, patrona de Valencia. Acompañados por el 'gafe' de Narya, había misa. Lo bueno fue que ese 'gafe' nos sirvió para escuchar a los niños de la escolanía, un coro de voces blancas estremecedoramente bello. Y pudimos ver la imagen de lejos, porque aquello estaba abarrotado.

Después de la fundación de la Real Cofradía de Nostra Dona Sancta María dels Ignoscents Martirs (recomiendo leer la historia de esta cofradía y su Hospital, porque tiene tela), veneraron una tabla de la virgen y una imagen de piedra. Pero necesitaban una imagen propia a quien venerar, y se lo pidieron así al padre Jofré.


Cuenta la leyenda que este padre comenzó a hacer gestiones para conseguir una imagen para la Cofradía, y que un día llegaron al Hospital tres peregrinos que habían oído hablar de su necesidad y que se ofrecían a elaborar dicha imagen. Eran, según sus palabras, fabricantes de estatuas y pintores. Pidieron que se les cediera un espacio conocido en aquel entonces como la Ermita (hoy en día Capilla del Capitulet) y que nadie les molestara ni entrase excepto quien les sirviera la comida y los materiales.
Tres días estuvo el padre Jofré llevándoles la comida y lo que necesitaran sin entrar en la ermita, y al amanecer del cuarto día, curioso por cómo iba el trabajo, abrió la puerta para verlo sin que los artesanos se dieran cuenta. Lo que encontró fue que la estatua estaba hecha y los misteriosos peregrinos habían desaparecido.

Por ello, y al entregarla a los miembros de la Cofradía, surgió la leyenda de que esa imagen la hicieron los propios Ángeles, 'la feren els àngels'.


Otro objeto que me ha llamado la atención es la legendaria escalera de la Capilla de Loreto, de Santa Fe, México. En 1852 llegan a esta localidad un grupo de cinco monjas de Nuestra Señora de la Luz (Loreto) respondiendo a la llamada del obispo, habiendo perdido a dos de las hermanas en el duro viaje. Abren una escuela en la que estudiarían alrededor de 300 alumnos.
El obispo trae de Francia a los arquitectos Antoine Mully y Projectus Mully (padre e hijo, el nombre del hijo es para darle una charlita al padre...) para que construyan lo que hoy es la Catedral de San Francisco. Además, anima a las monjas a que se hagan construir una capilla a su gusto, donde poder reflejar su devoción a Dios y a la Vírgen. Se elabora siguiendo el gusto y el estilo de la Sainte Chapelle de París. Las monjas gastan sus ahorros e incluso venden parte de su patrimonio para poder pagar esta capilla gótica.
Cuando se termina la capilla, en 1878, y todo queda cerrado, el obispo advierte a las monjas de un fallo en el diseño: no hay modo de subir al coro. Colocar una escalera convencional sería demasiado aparatoso, ya que prácticamente se comería todo un lateral de la capilla.

Las monjas, desconcertadas, piden ayuda al altísimo en forma de novena a San José, patrón de los carpinteros. La leyenda cuenta que el noveno día, cuando terminan su ceremonia, se encuentran a un hombre alto y canoso en la puerta de la capilla, tan sólo acompañado de una mula y una caja de herramientas, buscando trabajo. Se ofrece a elaborar la escalera sin ayuda de nadie, con la condición de que no le pregunten su nombre y no lo molesten en su trabajo.
Durante meses, el carpintero trabaja para elaborar una magnífica escalera de caracol para la que nadie le proporcionó materiales, y en la que no se empleó ni un solo clavo ni tornillo, sino que se sustenta de un modo prácticamente mágico con piezas encajadas y espárragos de madera.
Una vez terminada la escalera, el hombre desaparece, sin decir nada y sin pedir dinero. Las monjas resuelven que se trata de San José en persona, que respondió a sus súplicas.

La magnífica escalera se considera un prodigio de la historia de la carpintería. Mide 22 pies de alto, en su subida elabora dos giros de 360º, y todo esto sin ningún punto de apoyo central, elevándose con una gracilidad pasmosa y sin puntos de apoyo visibles. La madera empleada no es de la zona, hay quien asegura que ni siquiera de los EEUU. Hoy en día luce una barandilla, puesta con posterioridad, pero que le resta prodigio visual. Y posee 33 escalones, cifra en la que se ha querido ver un símbolo de la edad de Cristo al morir.

En la actualidad, es una capilla privada en la que se hacen visitas guiadas, se celebran bodas y se usa como museo. Incluso se hizo un telefilme en 1998, protagonizado por Barbara Hershey y William Petersen, sobre el misterio de esta escalera, llamado The Staircase.

Seguro que conocéis alguna figura, misterio, icono o pintura elaborados por desconocidos y que se atribuyen a santos, ángeles, espíritus o entes divinos. Me encantaría que me la contaseis :)

Findûriel, mística hoy.

sábado 22 de agosto de 2009

Es el Gijón que quiero

Mañana me voy de veraneo. Vaya, hace como cuatro años que no lo hago. Particularmente duros fueron el verano anterior y el de 2007, veranos en los que me vi encerrada entre las iglesitas y las casetas, mi casa y el transporte público. No tenía tiempo para nada más que llegar por la noche, después del curro y de haberle dado una vueltecita a la casa, haberme duchado, haber estudiado y haber dejado los enseres de lo-que-fuera estaba haciendo para hablar un poco por el WOW con mis compañeros de hermandad y el Hombre de la Isla...


Así que mañana vuelvo de veraneo. A la ciudad donde he pasado muchos: Gijón. En estos tiempos de crisis, se me lleva la familia del modo más humilde y precario que podemos, pero siempre con una sonrisa.

Muchos son los lazos que me unen con la verde Asturias, y muchos los lazos que me unen también con Gijón. Una ciudad nueva a mis ojos de urbanita medieval, pero que bajo algunos rincones se revela como un sitio antiguo a su vez. Una ciudad que siempre me ha parecido joven, o más que joven, adolescente. Con la cara lavadita por el Cantábrico que bulle y canta, limpio y azul, en su costa; pero siempre protegida por sus colinas en los alrededores. Una ciudad con perlas de mundo romano o visigodo, y con los rubíes del modernismo o los edificios de principios de siglo. Gijón es una ciudad que se ríe. No que sonríe, que se ríe, con sus dientes blancos y pulidos por el mar. Una ciudad que tiene la risa de un niño que ha visto cómo el viento le eleva la cometa más allá del Elogio del Horizonte.


Me he encontrado muchas veces con ella, a solas, y siempre me ha gustado lo que me cuenta. En sus edificios abandonados y desconchados o en los nuevos y desafiantes, brillantes en acero. En el jolgorio de las tabernas o el silencio de las noches cerradas. En el batir violento de las olas en la Playa de San Lorenzo o el reposo en la playa de Poniente. En la desnudez de sus paseos o su plaza, o la frondosidad del Parque de Isabel la Católica. En la simpatía de sus gentes o en el callar de sus callejas. Es un teatro, en el que quien actúa son los espectadores, al ritmo de la música del escenario, que es el movimiento del mar.

Siempre me tranquiliza, la bella Gijón. Y aunque he ido tantas, tantas veces, sé que me quedan muchas cosas por descubrir. Porque una ciudad que lo mismo te monta una señora Semana Negra que un EuroYeyé, como un Festival de Cine (de serie A) o un Peor Imposible (de serie Z), merece ser preguntada, inquirida, escuchada y disfrutada.


Os llevaría a todos, de veras. Si os dais un paseíto u os dejáis caer, avisadme, que nos tomamos un culín en la Fiesta de la Sidra, donde todos los años, menos esos malditos ausentes, he batido con miles el récord del mundo de tirada de sidra. Quizá os enseñe mi tienda favorita, el estudio donde me tatué años ha, o las calles por las que he gritado en fiestas. Quizá subamos a lo alto de Cimadevilla para que nos arrastre el aire, a tumbarnos en laderas casi verticales donde el mar esté a nuestros pies. O quizá simplemente nos apetezca sentarnos en El Muro, o en el bar este tan chulo donde nos sirve el argentino, y que tiene revistas de música de las buenas y música de la mejor.


Veníos. Yo ya os llevo conmigo.

Findûriel, que NECESITA mar.