lunes, 23 de julio de 2007

Meme de los cinco consejos

Otro meme que he recibido, esta vez vía mail, por mi friend Ana. Es bastante sencillo (y hobbítico)

- Despliega en torno a la atmósfera internáutica cinco consejos para la vida cotidiana, personal, profesional etc. que quieras hacer saber por el bien de tus semejantes. Pero que no se te suba a la cabeza! Los consejos son como las lentejas (tienen mucho hierro).
- Nomina a cinco personas que creas tienen escondido un saber consejístico que pueda serte de ayuda.

Bueno, allá va...

1. Nunca salgáis a la calle con el cabello mojado, a no ser que viváis en el campo o en una atmósfera libre de polución (como es mi caso). Todos los humos, metales en suspensión, olores a fritanga, polvo, piel humana, etc. que haya en el ambiente se os pegarán al cabello!

2. No hay nada que me dé más rabia que se me rompa una uña, porque luego me paso, hasta que llego a casa, con unos nervios de espanto porque se me engancha con todo: la ropa, los calcetines, el cabello cuando me lo echo hacia atrás... si lleváis las uñas algo largas, pedid por ahí, o llevad encima, una cajita de cerillas. Con la lija de encenderlas conseguiréis un limado tosco, pero efectivo hasta llegar a casa para no engancharos las medias con la uña rota (una de las experiencias de más dentera de la historia de la humanidad).

3. Otra que tiene que ver con las cerillas, pero en este caso encendidas. Si alguien ha estado ocupando un lugar que ahora ocuparás tú, y 'huele a humanidad', si encendéis una cerilla en ese lugar cerrado absorberá todos los malos olores en un periquete. Mi abuela lo hacía con un trozo de carbón en una cucharilla.

4. Cerrad el grifo, concho. No hace falta tenerlo encendido cuando no usemos el agua. Caray... y tirad los pelos o los kleenex a la basura. Que tantas descargas de agua al día dan con los embalses por tierra. Mi madre está loca conmigo, porque deja los grifos encendidos casi siempre, con total despreocupación. ¡Ah! y cortad los plásticos que vienen atando las latas. Los pájaros se quedan atrapados, y se mueren; si llegan al agua son los peces y las tortugas quienes sufren nuestra negligencia. Os lleva veinte segundos dar unos tijeretazos...

5. Por el amor de la filología, procurad no perpetuar ni mantener los errores en el habla, y mucho menos crear unos nuevos. Cada uno tenemos nuestra forma de hablar, pero educadamente y desde el respeto, procurad no maltratar a nuestro ya maltrecho idioma con relajaciones innecesarias, gruñidos esperpénticos o fricciones horrorosas, tan sólo por economía del lenguaje. Esto va también para los norteamericanos que estén a la escucha... qué os cuesta ponerle un poco de interés a las palabras que salen de vuestras boquitas... y para el lenguaje escrito, por Eru...

Después de este arrebato filológico, nomino a Níniel, Narya, Finduilas, Akin y Deraka.