lunes, 9 de julio de 2007

Navidad en la sala reservada

- ¿Qué significa esto? - preguntó la señora Longbottom con brusquedad - ¿No has hablado de tus padres a tus amigos, Neville? - Este inspiró hondo, miró el techo y negó con la cabeza. Harry jamás había sentido tanta lástima por alguien, pero no se le ocurría ninguna forma de ayudar a Neville para salir de aquel apuro -. ¡No tienes nada de qué avergonzarte! - exclamó la señora Longbottom con enojo -. ¡Deberías estar orgulloso, Neville, muy orgulloso! Tus padres no entregaron su salud y su cordura para que su único hijo se avergüence de ellos, ¿sabes?

- No me avergüenzo - dijo Neville con un hilo de voz. Seguía sin mirar a Harry y a los demás. Ron se había puesto de puntillas para mirar a los pacientes de las dos camas.

- ¡Pues tienes una forma muy peculiar de demostrarlo! - Le reprendió la señora Longbottom -. A mi hijo y a su esposa - prosiguió volviéndose con gesto altivo hacia Harry, Ron, Hermíone y Ginny - los torturaron hasta la demencia los seguidores de Quien-vosotros-sabéis - . Hermíone y Ginny se taparon la boca con las manos. Ron dejó de estirar el cuello para mirar a los padres de Neville y puso cara de pena -. Eran aurores, y muy respetados dentro de la comunidad mágica - continuó la señora Longbottom -. Ambos tenían dones extraordinarios, y... Si, Alice, querida, ¿qué quieres?

La madre de Neville, en camisón, se acercaba caminando lentamente por el pasillo. Ya no tenía el rostro alegre y regordete que Harry había visto en la vieja fotografía (...) Ahora tenía la cara delgada y agotada, los ojos parecían más grandes de lo normal y el pelo se le había vuelto blanco, ralo y sin vida. Tal vez no quisiera decir nada, o quizá fuera incapaz de hablar, pero le hizo unas tímidas señas a Neville y le tendió algo con la mano.

- ¿Otra vez? - dijo la señora Longbottom con un deje de hastío - Muy bien, Alice, querida, muy bien... Neville, cógelo, ¿quieres? - Pero Neville ya había estirado el brazo, y su madre le puso en la mano un envoltorio de Droobles, el mejor chicle para hacer globos - Muy bonito, querida - añadió la abuela de Neville con voz falsamente alegre, y dio unas palmadas en el hombro de su nuera.

Sin embargo, Neville dijo en voz baja:
- Gracias, mamá.

Su madre se alejó tambaleándose por el pasillo y tarareando algo. Neville miró a los demás con expresión desafiante, como si los retara a reírse, pero Harry no creía haber visto en su vida nada menos divertido que esa situación.

- Bueno, será mejor que volvamos - dijo la señora Longbottom, con un suspiro, y se puso unos largos guantes verdes - Ha sido un placer conoceros. Neville, tira ese envoltorio a la papelera, tu madre ya debe haberte dado suficientes para empapelar tu dormitorio.

Pero cuando se marchaban, Harry vio que Neville se metía el envoltorio del chicle en el bolsillo.

Como sé que no lo van a poner en la película, ahí va mi homenaje... Porque, aunque no estén muertos, sus padres nunca lo vieron dar sus primeros pasos, ni escucharon sus palabras, ni rieron con él, ni consolaron su llanto... y sin embargo están allí, aunque no estén.

3 comentarios:

Narya-Mithrandir dijo...

¿No sale en la peli? :-S que asco!!! si ya vamos a empezar así...y yo que venía feliz con mis entradas :-P bueno, el miércoles veremos que tal.

un besote.

Akin dijo...

Yo tampoco creo que vaya a salir eso en la película.

Así que me uno al homenaje.

Finduilas dijo...

Si se hiciera con buen gusto, sería un lujo verlo en la peli. Si no...mejor dejarlo a la imaginación. Ninguna película reflejará a la Alice que yo me imagino, tan frágil, pálida,. y aún así, hermosa por lo valiente que ha sido. Dan ganas de abrazarla, creo que es una de las partes más humanas dedicadas a las víctimas de Voldemort. Me encanta tu homenaje, adoro esa parte :D:D

Un besote semigemela!