miércoles, 12 de noviembre de 2008

Bon Voyage

Sí, de nuevo parto en la tripa de una máquina de viaje. Esta vez, hacia Valencia. Y en AVE.

He conseguido los billetes muy baratos, ida y vuelta por el precio de una ida ordinaria, y eso por comprarlos por internet y beneficiarme de tarifas estrella. Espero que eso no signifique ir de espaldas, porque me acordaré de los muertos del sistema informático las tres horas y veinte que dura el trayecto.

Voy a una boda, la de Míriam 'Ukrâla' y Santi 'Narnaron Lassedhel', compañeros de la STE. Es el domingo, pero nos vamos desde mañana hasta el lunes. Aprovecharemos para hacer un poco de turismo. Hay varias cosas que me llaman la atención de Valencia, como el cordón verde del Turia, la Lonja de la Seda, las puertas de la ciudad, la Catedral, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, y cómo no, el mar. Para una persona que lo tiene tan lejos siempre es gratificante dar un paseo por la orilla del mar, y me acuerdo de estos paseos mucho tiempo después en el mar de arena que es la meseta donde vivo.

Tengo la maleta con las tripas abiertas en el suelo, y aún no le he echado nada de comer. Menos maleta que otras veces sí que llevaré, naturalmente. Además necesito soltura para el endemoniado Metro de Madrid (tengo que llegar prontito de Chamartín a Atocha para poder coger el AVE, estoy un poco cagadita de miedo a este respecto, porque como lo pierda estaré apañada... y esto en hora punta de la mañana :s) Una vez llegue a Valencia, a la Estación del Norte, que es preciosa...

... Delia 'Narya-Mithrandir' me ha dicho hace un momento por teléfono que seguramente estará allí. No sabemos qué hacer con las maletas, porque el apartahotel nos da las llaves a las cinco de la tarde (¡horreur!) y como último recurso tenemos las consignas de la estación.

Y a la vuelta no sé si este precioso y amado ordenador estará encima de mi mesa. A lo peor emigra a Valladolid por el periodo de tres meses, con lo que me quedaré sin herramienta de escritura, sin portal informático para mis charlas nocturnas a la isla y sin lugar desde el que idear las entradas de mi blog. Bueno, aún me quedará a hurtadillas el ordenador antiguo, pero es bastante agónico, así que seguramente mis intervenciones serán más esporádicas de lo que son ahora mismo ('¿Aún más?' se preguntan algunos... pues lamentablemente sí)

Así que nos vemos, os cuidáis, que a la vuelta os enseñaré los rincones que nos esconde Valencia y la gente genial con la que me encontraré de nuevo. ¡Un beso gordo!

Findûriel, la viajera intermitente.

3 comentarios:

Kaworu dijo...

Normalmente se puden dejar las maletas en la consigna del hotel

Sonia dijo...

Poco te voy a decir, ya te lo he dicho, TEMBLANDO de emoción. Muy fuerte.

Eres grandísima, muy grande.

Fdo.:

La Vani, Valië poligonal (del polígono xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD, ¡casi me muero, cómo se os va!)

Celebnár dijo...

^^ Espero que hayáis disfrutado el viaje (además de pasarlo bomba en la boda, por supuesto)

Valencia es una de tantas asignaturas pendientes que tengo, ya que cuando fuí a la Ithiledhellonde casi que solo nos dio tiempo a ver la estación del Norte, y me encantó ^^

:***