viernes, 17 de julio de 2009

Cantores y rondadores

Los mandamientos de Amor, dama te vengo a cantar
encorpórate en la cama, que los voy a escomenzar.
En estos diez mandamientos, el primero que es amar
te tengo en el pensamiento y no te puedo olvidar...
(Los mandamientos de Amor, Ronda castellana vieja)

Hace cosa de media hora, han llegado cuatro rondadores y un chico con tres claveles al patio interior de mi urbanización. Mañana se casa una chiquilla del portal de al lado, y como es tradicional en Castilla, ha venido la Ronda a eso, a rondarla.


Bella costumbre eso de rondar (tanto para cortejar como para el día antes de la boda), así como la enramada en los aniversarios, o la juncaleda de casa a la iglesia. Obedecía a la necesidad de que la dama se sintiera tan halagada (y la familia de la dama) que accediera a salir con el mozo; o bien se anticipaba la relación afectiva que habría de venir después del matrimonio. Algunas otras se dedican a las madres, sobre todo cuando cumplen un abultado número de años. Muchas de las rondas se hicieron extensivas a la figura de la Vírgen, tal y como se conservan en ciudades y municipios como Cuenca o Valencia.

Normalmente se elabora la ronda con pocos instrumentos, entre los que destaca uno de cuerda (bandurria, mandolina o guitarra) y varias percusiones (pandereta, cascabeles, la botella de anís, o hasta cencerros y cerrojos de puerta). Lo tradicional es que los rondadores elaboren un canto introductorio y la mujer se asome al balcón. Tras ese cante, es el novio el que tiene que demostrar su hombría cantando una canción o, en tiempos más contemporáneos, participe de la canción segunda con su voz o tocando algún instrumento. Se solicita la presencia de la novia en la calle entonces, a la que bajará acompañada de su madre, y deberá pagar con abundantes besos a los rondadores (y al novio, por supuesto) por el acto de la ronda. Todo esto, como no podía ser de otro modo, acompañando la ronda con gran gentío de vecinos, amigos, familiares y demás allegados.

La ronda más elevada o culta servía para que el caballero mostrara a la dama su habilidad e ingenio a la hora de componer versos, coplas o poemas dedicados a ella. El hecho de que ciertas rondas se elaboren hoy en día con tunos se debe a la evolución de esta ronda cortesana: los estudiantes que salían a divertirse y ligar se veían obligados a hacerlo cubiertos con una capa y muchas veces montera, para que sus vestimentas de estudiante no dieran con ellos en el despacho del rector o los calabozos de la comisaría, al violar el toque de queda.

La ronda que quizá sea más graciosa y agradable de escuchar sea la Ronda Natural. Surge de un modo espontáneo, con los elementos simples y necesarios de un rondador y una rondada. Muchas veces sin necesidad de instrumentos musicales, y algunas de ellas haciéndose hacia las paredes del dormitorio del objeto de deseo, sin saber si aún está despierta o dormida, buscando la tímida luz de un candil que nos confirme que la amada está escuchando nuestros cantos de amor. Y no os creáis que esto es del pasado más pasado. Hoy en día se sigue haciendo...


Claro está, que no sólo de besos se alimenta la Ronda. A los esforzados músicos y cantantes se les ha de premiar con caldos de la tierra y carnes de la casa, así como con pan y embutidos que procederán gozosos a llevarse a sus escondrijos, donde disfrutar del botín de sus empresas.

Novia de un amigo mío, aquí te traigo la ronda
novia de un amigo mío,
si no te casas con él, me pesa el haber venido.
Me pesa el haber venido, aquí te traigo esta ronda.
La que no he echado a ninguna, allá va la despedida
la que no he echado a ninguna,
que tus hijos y los míos se mezcan en una cuna.
se mezcan en una cuna, allá va la despedida.
(Ronda Segoviana, popular)

Findûriel, castellana vieja y amante de las tradiciones hermosas.

3 comentarios:

Tomás Hijo dijo...

Todo esto está muy bien, pero hoy, lo que es hoy, estas cosas se quedan en garrulada.

Findûriel dijo...

Yo veo una garrulada lo de los tunos. Cuando se hace bien, una romería, una enramada, un mayo o una ronda son la mar de antropológicos y folklorísticos. El pueblo que mantiene sus tradiciones, mantiene su memoria...

Celebrian dijo...

Llamamé antigua XD, pero a mi me encanta!!!