viernes, 1 de enero de 2010

Tengo derecho

Reivindico mi derecho a sentirme triste. El año que se acaba de largar ha estado lleno de amargura y melancolía. Sí, han sucedido cosas buenas. Encuentros, merith, conferencias en universidades, la graduación, viajes, el trabajo al final del año. Pero ha habido otras muchas malas que eclipsan esos buenos momentos. Enfermedad, indiferencia, desprecio, desesperación, ira, muerte, pérdida...

Y cuando a la gente se le dice 'estoy triste' enseguida tratan de animarte. Pero no eligen un camino demasiado afortunado.

Algunos te dicen que te olvides de los malos momentos. Si hay un montón de cosas buenas que te han pasado, mujer, olvídate de las malas y quédate con las buenas. Pero es algo a lo que todo ser humano debería negarse. Existimos para disfrutar y aprender en los buenos momentos, sí, pero también para desgarrarnos y aprender de los malos. Es como pedirle a una flor que se olvide de marchitarse y así pensar que no morirá. Es como pedirle a la historia que se olvide de las tragedias, masacres y guerras... y todos sabemos lo que pasa cuando la historia se olvida de sí misma.

Otros te comparan consigo mismos. ¿Que tú estás triste? Pues figúrate yo, con lo que me ha pasado. Este tipo de personas son aquellas que te critican por dedicar tus esfuerzos a un proyecto cultural, o a un texto poético, en vez de donar dinero para los niños de Fambulé. También son de los que van elevando su status y se amargan con la vida que van eligiendo a medida que cambian, pero son tan mezquinos que se niegan a aceptar que todo lo que les amarga lo han elegido ellos. Y con ello intentan que te sientas culpable de tu propio dolor, que te sientas egoísta y rastrero.

Los hay que frente al dolor tratan de que veas lo bueno que tienes en ese momento. Pero si ahora tienes trabajo, te va bien, etcétera. Pero lo que no perciben es que lo que te duele es la ausencia. No vives sólo con el 'ahora', si así fuera, todos seríamos robots como peces, con una memoria de 5 segundos. No sentiríamos amor, pena, responsabilidad, melancolía. No podríamos aprender, ni soñar, ni imaginar, ni reír, ni llorar. ¿El estado ideal? No lo creo. Nos moriríamos antes de encontrar siquiera alimento.

Los hay que vuelven la espalda.

¿Por qué este rechazo a la tristeza? De acuerdo que riendo uno se siente mejor que sumido en la melancolía, pero ¿acaso sentir dolor no es necesario?
Si diéramos unas razones vitalistas, diríamos que cuando se está triste no apetece comer, ni moverse, ni procrear. Pero hay otros estadíos, e incluso confesiones, que nos impiden estos actos, y no por ello los vemos actitudes extrañas.
Desde un punto de vista creativo, habría quien podría aducir que la tristeza, con su dardo paralizante, impide la creación. Pero quien dijera eso demostraría una completa falta de visión histórica, literaria y filosófica. Incultura, al fin y al cabo.
¿Razones religiosas? Las creencias están llenas de miedo, tristeza, pérdida y lamento además de su alegría y vitalidad. La tristeza convive en el hecho de creer de un modo natural y, me atrevería a decir, imprescindible.
Y ¿qué nos queda? ¿las razones sanitarias? Hay tantas formas de morir hoy en día que no deja de ser una más.

En fin, que reivindico mi derecho a la tristeza. Pues prácticamente nadie invoca la presencia de consuelo verdadero: el empático. Para un ser humano realmente sensible, hacer daño a los demás es lo que debería hacerle recapacitar. Hacer daño con el propio dolor es lo único que puede sacar del aturdimiento.
Pero es tan gratuito en la historia de nuestra maldita especie hacer daño a los demás con la propia felicidad que tenemos aturdido o extirpado el sentir dolor con el de los demás.

Findûriel. Esperando que haya ardido el año 2009.

8 comentarios:

Último Íbero dijo...

De la felicidad, del amor y de la alegría sólo se aprende en la medida en que tememos perder ese estado en algún momento.

Porque detrás de todo siempre se esconde, acechante, la pérdida, la tristeza y el dolor.

Estar triste, sufrir, no es un derecho, es una necesidad. Eso, también, es ser humanos. Para bien y para mal.

Ojalá el año 2010 pueda significar otra cosa para ti. Mientras tanto, si quieres, podemos pasear juntos por estos días. Ya sabes que aquí nos tienes, en la distancia pero cerca.

Un besito.

Estelwen Ancálimë dijo...

Lamento de verdad que el 2009 haya sido tan triste para ti. Y espero y confío que el 2010 sea un año donde sólo pasen cosas buenas que, aunque no borren lo malo que te ha pasado, sí consigan hacerte sonreír. Es cierto lo que dicen de que las desgracias nunca vienen solas, pero también es cierto el dicho que dice que "nunca llueve eternamente". Si en 2009 ha llovido sobre tí, ya es hora de que salga el sol de nuevo. Y recuerda que si necesitas hablar (o cualquier cosa que esté en mi mano) estoy ahí para ti cuando quieras.

Un abrazo de tu amiga:

Estelwen

La loka Bruja del Este dijo...

La tristeza y el llanto es una vía de desahogo, si no lo tuvieses morirías antes, y no literalmente, moriría tu alma.
Presume de tener esos sentimientos que erróneamente se les llama negativos, los hay ke no los tienen.
Si alguien te dice sonríe en un momento así, llora más, y si te pregunta ¿porque?, dile, así sonreiré antes.
Busca tu rincón y llora si lo necesitas, ya habrá momentos de risas.
Un besote Monika.

Eowyn Zirbêth dijo...

Hay una frase de una película que trata de parte de la vida de C.S. Lewis, que reza así: "La tristeza que sentimos ahora es parte de la felicidad que sentimos entonces". Si prescindiesemos de la tristeza, si quisiesemos extirparla de nuestras vidas, no harñiamos sino eliminar de un plumazo toda popsible felicidad.

Belegurth dijo...

La tristeza es el unico rasgo que nos hace humanos pero quien dijo que algunos fueramos humanos uhm, si me pinchan sangro...tal tal. Pero asi no se va a ninguna parte, los paseos, el escribir, la música...az algo que te llene en esos momento y no te hagan tanto pensar.

Que hay malos momentos pues si...luego te ries de todo y escribes Memes entre otras cosas.

En fin a lo dicho por ese camino vas bien ^^

Finduilas dijo...

Yo soy de las que creen que el duelo hay que pasarlo...pero mejor si es con amigos y otros seres queridos cerca, y tú los tienes para cuando quieras hablar, o llorar, o dejar atrás el duelo y salir de juerga ^^

¡Un besazo wapa!

Findûriel dijo...

Thank you for your comment, but I'll be glad if you told me where do you write from, and how you ended in my blog :) I'm suprised that an english-speaking person comments in my blog.

Thanx again!

Selerkála dijo...

Como dije una vez al respecto de un tema mío: "¡dejadme sufrir, que al menos eso es sólo mío!"
Pues lo mismo, la tristeza de cada uno forma parte de la vida, y no debe ser menospreciada, ni olvidada...Sin ella, no se apreciarían los momentos buenos. Ni seríamos capaces de aprenden a superar según qué situaciones.
Y en cuanto a lo de la creación literaria...¡anda que no estoy creativa cuando estoy triste! Seguro que a muchos les pasa igual. Y si no, mira los poetas románticos, jejeje.

Ánimo, baby, echa tus lágrimas fuera, desahogate, y ¡vive!.