miércoles, 10 de febrero de 2010

Un banjo por la humanidad

Hola, compañeros.

Entrando (como de costumbre) en la Pete Seeger Appreciation Page, me entero de dos noticias. La primera, que John Seeger, hermano de Pete, ha fallecido. Recuerdo escucharle narrar anécdotas sobre Pete en 'The Power of Song', el maravilloso documental que hicieron sobre Pete el año pasado. Le llegó su hora de volver a la tierra a la edad de 95 años (sólo 5 más que Pete).

Y la segunda noticia es, como siempre, un rayo de luz y bondad. Pete Seeger decidió subastar el mítico, mitiquísimo parche de su banjo. Sí, el que podéis ver siempre en el lateral de este blog. Imagen más grande, silvuplé...

Esta máquina rodea al Odio, y lo obliga a rendirse

Es una pieza maravillosa y simbólicamente importantísima en la historia del folk. Sin embargo, las presiones de los amantes de la música consiguieron que aquel parche no terminase en las manos de un coleccionista privado, que lo encerrara en sus cofres fuera de la vista de los amantes de la música. Sus donaciones han sido impresionantes. Los frutos de esta 'subasta' han ido a parar a la organización de
Wangari Maathai (Premio Nobel), una mujer keniana que enseñó a su país a replantar árboles y conseguir un equilibrio ecológico y la importancia del cuidado de la tierra, y que se dedicará a ayudar a la replantación en Haití para recuperar el equilibrio natural del país.

En estos momentos es cuando una se alegra de que el museo Rock&Roll de Cleveland, Ohio, pudiera conseguir esta pieza y colocarla donde se merece: en un lugar dedicado a la música. Un museo sobre la música útil, la que sale del fondo del corazón pero también de la conciencia, esa música que levanta puentes y tiende manos, esa música que alza lamentos pero que también da voz a los que no pueden hablar.

Y este vídeo es la actuación que ofreció, junto a Tom Chapping en este caso, en beneficio de Haití, que tuvo lugar por iniciativa de las Hermanas Dominicas de la Esperanza de Ossining, Nueva York.