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Posted by Findûriel in , , , , , | 3.1.18 No comments

Celebremos el 126 cumpleaños de J.R.R. Tolkien con una lista de curiosos #Tolkienfacts

Posted by Findûriel in | 31.10.14 No comments
Como cada 31 de octubre, apareces por un momento y después te marchas. Con los bolsillos vacíos, con los ojos vueltos. Con la cabeza rota y el corazón entero. Mientras las verdades sigan brillando, como ascuas en una hoguera, tu silueta nunca conocerá la oscuridad absoluta.

Danza para mí, alma silente. Mueve tus brazos, trenza tus pies y articula palabras suspendidas en el aire como burbujas de plata. Dibuja en el viento, espectro, proyecta tu sombra para que seamos más conscientes de la luz.
Y después duerme, duerme y sueña. Sueña que existimos y, quizá, así podamos escuchar tu voz, durante un segundo que se prolongue una era.
Danza para mí, duende, niño, demonio, espíritu. Y susúrrame al oído mientras el mundo arde.

Posted by Findûriel in | 31.10.12 1 comment
Fue un pestañeo. Un parpadeo largo y doloroso, un vacío, una agónica apnea. Y luego ya no estabas más.

Pero gritaste en tu vida tan alto y tan fuerte, con una voz tan clara y hermosa, que sigo encontrando tus ecos escondidos en el devenir de la historia. Un guiño aquí, una incógnita media sonrisa allá, una foto, una referencia, una reposición, un retazo musical. Y me arrastras hacia ti, haciendo que me broten las flores de la sonrisa o los remolinos de la fascinación.

Siempre tú, siempre allí. Como todos los años estás presente. Así que llueve, susurra en la brisa o germina bajo los árboles. Tu recuerdo siempre me encuentra, como un pulso que late conmigo.


Posted by Findûriel in , , , | 30.10.12 4 comments
Hace una semana fue mi cumpleaños. El primer cumpleaños que paso en la isla. El fin de semana fue como cualquier otro, con cena con los amigos y reunión de smial. Andaba bastante pachuchilla por la morriña por mi familia, y porque vi que no iba a ser nada especial, aunque los cumpleaños siempre lo sean... recibí un regalazo por parte de mi prima hecho por una amiga artesana amiga mía, de manos de oro y bayas de plata. Podéis ver su blog y curiosear en sus criaturas a la venta, aquí.

¡Mini Findûs!

Al final resultó muy especial por tres sorpresas que me esperaban agazapadas detrás de la esquina. La primera, por parte de mis compañeras de trabajo (y el cocinero), que me sacaron una tarta con velitas y todo después de la comida. La segunda, mis padres, que se presentaron en la puerta de casa de repente, desde Segovia, para compartir conmigo desde el día de mi cumpleaños hasta la noche de San Frutos. Me hicieron volver a casa en mente y alma, los días que más lo necesitaba, y disfruté con ellos esos días de lo cotidiano y lo extraordinario.

La tercera sorpresa fue... realmente inesperada, y profundamente hermosa. Sin casi darme tiempo desde la llegada de mis padres, que ya me tenía en shock, mi novio entró por la puerta llevando en las manos una jaula.

El mismo novio que se aparta cuando cualquier animal se le acerca. Sea un chihuahua, un gato o un pájaro. El mismo que no está acostumbrado ni siquiera al canto de un canario. El que se aparta con miedo, con rechazo, de un perrito que se acerca a olerlo.

Me traía a Courtney.


Hace años tuve una cobaya, a la que quise mucho. Se llamaba Judy. Murió a los tres años de tenerla. Judy era una cobaya excelente, aunque con malos hábitos que arrastraba de un maltrato en su casa anterior. Básicamente, vivía en un garaje porque a la mamá de su dueña 'no le gustaban las ratas'.
Mostraba comportamiento obsesivo, déficit de atención, y unos problemas dietéticos bastante severos. Creo que el tiempo que pasó conmigo fue todo lo feliz que pudo, reconocía mi voz y me llamaba cuando llegaba a casa. Se dormía en mi regazo enseguida.

Courtney es mucho más pequeña, y todo un enigma, un folio en blanco preparado para ser escrito pero con las instrucciones ocultas en tinta invisible. Tiene dos meses, y es una cobaya texel, estoy deseando ver el aspecto que tiene su ingobernable melena cuando crezca un poco. Me cabe en el hueco de las dos manos, pero es un alma inquieta y bastante rebelde.

Con ella he comenzado con paciencia y además con buenos hábitos. Come heno y pienso, principalmente, y estoy introduciendo verduras poco a poco. En grupos de dos, para poder saber qué le gusta y, además, si algo le sienta mal. Por ahora devora el pimiento verde y el pepino, roe el calabacín, y no le hace demasiado caso a los canónigos, la rúcula o el pimiento rojo. Mañana probaremos las espinacas, y volveremos a intentarlo con la zanahoria. Los días de la fruta serán el miércoles y el domingo, dado que sólo puede tomarla dos veces a la semana por su alto contenido en azúcar.

Le gusta mucho acurrucarse en la capucha de mi pijama, y esconderse en el trapito que le he puesto en la jaula a modo de hamaca (aunque sólo se lo pongo por la noche, para que no esté todo el rato oculta y socialice). También le gusta que la suelte en algún parque improvisado, la manzana (¡cómo la devora!) y el heno fresco. Se deja coger con facilidad, y no muerde. Sólo me mordisquea el jersey cuando la tengo encima y quiere que la devuelva a la jaula, normalmente lo pide para hacer sus necesidades.

Ya nos pide atención de vez en cuando, deja de estar tan asustada (aunque le gusta mucho correr y esconderse, instinto natural de presa) e incluso tolera que estemos cerca cuando come. Me espera por la mañana y por la noche para que le ponga sus ensaladas, y se vuelve loca por el heno fresco. Ayer, incluso, hizo su primer popcorning, y me alegró un día bastante cansado.

Es maravilloso tener de nuevo una mascota en casa, creo que paliará mucho la ausencia de Chester y Cuco. No paro de pensar en cosas que fabricarle, comida que comprarle o cositas que conseguirle (una henera exterior, un champú en seco, un túnel de heno...). Pero lo mejor de todo no es eso.


Lo mejor de todo es estar tumbada en el sofá, con ella en mi pecho medio dormida, y que surja de la nada la amable mano de mi novio y le dedique unos mimos. Lo mejor es escucharlo hablar por la mañana, mientras se pone los zapatos en la sala antes de ir a trabajar, y que le esté diciendo cosas a ella. Lo mejor es que se acerque, curioso, a ver cada nueva travesura o avance que le cuento sobre Courtney.
Lo mejor es poder compartirlo con él. Con la persona que no siente un apego especial por las mascotas, con la persona que no necesita ese especial afecto y consuelo que nuestros animales nos prestan. Con él, que lo hace por mí, y que lo hace con sinceridad, sin forzarlo, sin sentirse obligado.

Mientras, aprendemos cosas de la enana cada día, mientras nos demuestra sin cesar que es como sus bigotes: ingobernable.



Posted by Findûriel in | 31.10.11 2 comments
... y como todos los años, hoy estás presente. En este muro, en este espacio, en este pedazo de la realidad. Presente y latente, como cualquier emoción que conmueva un alma o congoja que la contraiga. Son ya dieciocho años, una mayoría de edad, que ha arrastrado sus días llevándote en la nuca. Si digo siempre, no miento. Creo que es patente.

Así que dormiremos, crearemos, comeremos, follaremos, pariremos, lloraremos, reiremos y moriremos con una pieza menos del puzzle, como llevamos haciendo desde dieciocho. Con el dolor de no ver el dibujo de su superficie, y con la dolorosa incógnita de no saber cómo, con esa pieza, hubiera lucido el dibujo completo.

Pero volverás, como cada año, en luz de neón y de tubo catódico, en led o plasma frío, a mostrar tu fotocopia. Y nosotros, dolentes, nos aferraremos a ella como un bebé se aferra a un trapo, pensando que así los cocos no vendrán a comernos los pies. Dulces mentiras, que hoy, se vuelven dulces puñales. Y duelen igual que el primer día.

Duerme, niño, entre las flores. Los abetos sabrán cantarte una nana.



Posted by Findûriel in | 5.11.10 No comments
Estaba allí pero estaba aquí, lo que a su vez me hace estar allí de nuevo. Pero en un allí diferente.
En tu allí.

Como cada 31 de Octubre, te recordé. El mundo no me ha dejado decírtelo hasta ahora. Sigue durmiendo, mi niño. Sueña con calles, con mariposas de humo, con cervatillos de oro, con risas como campanas.

Nosotros escuchamos el eco de tu risa en este bosque de lo ignoto, de luciérnagas inflorescentes.

Posted by Findûriel in , | 2.11.09 4 comments
Ñañañaña... el otro día Blogger estaba tontuno, y no me dejó publicarla, pero que conste que está escrita el sábado.


Hoy, como cada año, como cada noche de hoy, como siempre, un recuerdo y una lágrima. Sí, sigues aquí. Nunca te irás. Tu sitio siempre existirá. Hasta que las manos se me conviertan en ceniza.

Duerme. Sueña. Sonríe. Nosotros haremos el trabajo duro.
Posted by Findûriel in , | 19.1.09 8 comments
Edgar Allan Poe cumpliría hoy doscientos años. Conocido por muchos pero sabido por unos cuantos, en algún momento de nuestra vida nos hemos topado con este hábil articulista, profundo poeta y constructor modélico del relato corto.

Algunas cosas recuerdo de cuando comencé a leerlo. Hay un volumen grueso y marrón de sus 'Narraciones Extraordinarias' en mi casa, de estos con el canto ornado de dorados, dentro de una de las colecciones de literatura universal que comprara mi madre al poco de contraer matrimonio. Con el tiempo, he descubierto que los libros de esa colección fueron elegidos por una mano sabia y aguda ('Los miserables', 'La madre', 'Novela Picaresca', 'El conde de Montecristo', etc etc).
Este volumen estuvo en paradero desconocido para mí durante la tierna infancia, pero volvió a mi casa en la agitada preadolescencia. Resulta que había estado cogiendo serrín en el taller de mi padre, ya que él, en una lectura nocturna de cuando era camionero (mi padre no ha leído demasiados libros en su vida. Digamos que no ha leído ni siquiera los suficientes, no le gusta leer) descubrió 'El enterramiento prematuro' y ese relato lo impactó sobremanera. Yo, huelga decirlo, me lancé a la lectura de tal prodigio de historias cortas.

Luego llega el rimmel. Las camisas de cuadros. Los pendientes de calaveras. Eddie. Y, claro, una se encierra en sí misma como una ostra que roe en silencio una perla, y toma desde otro prisma los poemas y relatos de Poe. Incluso lleva 'The crow' escrito en los cartones centrales de su carpeta.

Algo más tarde, una lee ya de un modo caníbal, en busca de las múltiples caras de la palabra escrita. Entonces llegan las biografías, los artículos, y más tarde el estudio en las aulas universitarias. Poe se convierte en una vida fascinante, en un puzzle de palabras soberbio, en calles húmedas, opio y absenta, pero también en melancolía, western, trenes a vapor y piel amarillenta. Lo acuné y estudié, lo escuché, lo amé y lo odié. Ahora reposa en mi estante, de vez en cuando asaltado por unos dedos largos e inquisidores que buscan el pozo, el péndulo, a Ligea, al retrato, al espejo, al gato, las trenzas de la amante muerta, las esquinas de la Calle Usher, al señor Valdemar, a Anabel Lee, a las campanas, al amigo que en la agonía Poe buscaba para que lo disparara en la cabeza. La brillantez de su sarcasmo, los espectros de su vida, el amor por su esposa. Y sus cartas, una auténtica maravilla.

Y sé que aún me queda por descubrir todo un mundo de escritos. O los mismos, desde la prismática visión de la edad y la sabiduría.
¿Es que acaso así no son nuevos?


Findûriel, buscando a Morella.
Posted by Findûriel in , | 30.10.08 5 comments
¡¡Hoy cumples quince años!! Parece que fue ayer cuando te fui a ver al cine... ay qué tiempos...


Lo normal, acompañada de Nightmary. Lo normal, con muchas muchas ganas. Y lo normal, salí muy satisfecha del cine.
Aunque los pijos te hayan convertido en bolsos monos, y los emos (¿qué?) en su marca registrada, para mí siempre serás auténtica, expresionista y maravillosa. Y siempre me sabré de memoria tu Banda Sonora ¡Viva Danny Elfman!

Findûriel, negándose a hablar del Samhain rendido al márketing.

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