domingo, 17 de junio de 2007

Naso

- Ahora podéis marcharos.
- Pero...
- ¡Me cargáis! ¿Puedo saber por qué mi nariz miráis?
- ¿Yo?
- ¿Os desagrada?
- Su excelencia, yo...
- ¿Es larga y afilada como un pico de oca?
- De no mirarla he tenido buen cuidado.
- ¿Y puedo saber por qué no la habéis mirado? ¿Os da asco? ¿Os da pena el color que tiene?
- Señor...
- ¿Su forma es obscena?
- De ningún modo...
- ¿A qué viene ese tono de desprecio? ¿Tal vez es muy grande para un mirón tan necio?
- Creo que es pequeña, muy pequeña... casi nada...
- ¿Cómo? ¡Qué afirmación insana! ¿Pequeña mi nariz?... ¡CUIDADO! ¡ES TREMENDA, ENORME! Gran soplamocos, engendro deforme... Estoy muy orgulloso de apéndice semejante. Una gran nariz es la mejor amante de un hombre afable, bueno, cortés, espiritual, liberal, valiente... ¡y yo soy tal cual! Al contrario que vos, estúpida escoria, deplorable patán. Pues la cara sin gloria que ahora busca mi mano sobre vuestro cuello está tan desnuda de gracia, de destello, de lirismo, de chispa, de color, de arresto, de suntuosidad... de nariz, en fin, ¡como esto que mi bota patea bajo vuestros riñones! Aviso a los guasones que se atrevan a burlarse del centro de mi cara.

(Edmond Rostand, Cyrano de Bergerac)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

gran obra, si señor. Es una pena que el escritor se suicidara al no poder escribir nada que la equiparase.

flordesombra

Anónimo dijo...

ahhhhh.... me encanta esta obra! me encantó poder ir a verla al teatro este año! todas las interpretaciones fueron geniales!!
Como siempre, tus posts son de lo más intersante jijiji.

Bueno, ando con prisiña y tal así que me despido ya, un beso para ti!!!

Deraka.


PD: mi lj se muere de shame si no tiene uno de tus fantabulosos comentarios *.*