viernes, 5 de octubre de 2007

Bestiario (I)

Bueno, para que veáis con qué fieras corrupias me las veo todos los días al ir hacia el curro... y no me refiero precisamente a los compañeros de curro... Estas son algunas de las figuras con las que me topo en la calle. Ya iré añadiendo más, además del bestiario interior del Alcázar, que tiene tela...



Comenzaremos por este curioso motivo decorativo que encontramos a todo lo largo y ancho de la ciudad de Segovia, como embellecedor de los canalones. Es la pieza más moderna de las que vamos a conocer en este recorrido, porque datará más o menos de los años 70. Se trata del rostro de un fauno que nos mira desde las paredes de los edificios nobles de Segovia.





Seguidamente, me encuentro en un capitel la efigie de un céfiro, que separa sus barbas y las convierte en alas llenas de plumas. Los capiteles son un campo harto interesante cuando de encontrar escenas curiosas se trata, si no, ya lo veréis más adelante...




En las jambas me aguardan hombres salvajes, que empuñan garrotes o me amenazan con los puños. Los más famosos de Segovia son los que adornan el escudo nobiliario del antiguo conservatorio, pero hoy os ofrezco dos que he hallado en una de las puertas románicas de las Canongías, barrio que data del siglo XI y que es el conjunto urbano de estas características mejor conservado del mundo. Además, es el barrio antiguo que más portadas románicas conserva de todo el mundo.

Normalmente se les colocaba a ambos lados del dintel a modo de protección de la vivienda, así como en el palacio que encontramos al lado de la Casa de los Picos, que ahora toma la forma de un escaparate de farmacia, encontramos las cabezas de dos leones.



Más allá, junto a la puerta de la Claustra, tengo que vérmelas con una pareja de dragones que enroscan la cola en un esgrafiado. Se trata de la llamada Casa de la Inquisición, en la que se dice vivió Torquemada aunque, paradójicamente, también se dice que la habitó Juan Bravo.




Una vez en la explanada frontal del Alcázar, la vista es más agradable. Frente al monumento de los Caídos del 2 de Mayo, elaborado por el escultor segoviano Aniceto Marinas, encontramos una talla diseñada por el mismo artista. Si el monumento es de metal, la talla es de mármol. Y mientras la matrona España sujeta los cuerpos agonizantes de Daoíz y Velarde, la musa Clío, encargada de la historia, vuelve la vista para memorizar la escena. Sujeta en sus manos un lápiz y un libro, donde más adelante reflejará los sucesos, quedando para siempre en la memoria.



Y como detalle curioso, este capitel también románico, también del siglo XI, y también de la Casa de la Inquisición. No están jugando al pilla-pilla, no. Ni tampoco al rescate, o al escondite, aunque pueda parecer lo contrario. Se trata de una escena de la flagelación de Cristo, pero como el capitel es estrecho, y justo en esquina, pues parece que Cristo se lo pasa bomba dando vueltas al capitel mientras huye del látigo de su fustigador... si es que parece hasta que está agazapado diciendo '¿A que no me pillas?' detrás de la esquina...

Bueno, estas son algunas de las alimañas del camino. Y eso que no nos hemos metido en el desnudo masculino con serpiente del obispado, o con el Hércules en lucha con el Verraco de la Torre de Hércules, o con el capitel pornográfico de San Andrés... ¡Y aún no hemos entrado en el Alcázar!

Besos gordos y fantásticos... ¡vaya fauna!
Findûriel

3 comentarios:

keleb-dûr dijo...

gracias gracias y gracias!!! me apasionan las escenas de los capiteles románicos, y tienes razón al decir que se encuentran a veces cosas muy curiosas jejeje
Segovia es una ciudad increíblemente hermosa. Cuando estuvimos allí en la meren me quedé con muchísimas ganas de ir con más tiempo y en una época en la que no haya mucha gente para verla con detalle. Si además podemos contar con una guía de lujo como tú es que ya babeo de la emoción ;)

Findûriel dijo...

Pues nada más que lo digáis con un poco de antelación, para pillarme el día. La verdad es que me sentí bastante mal por no poder acompañaros la noche de la meren, después del viaje tan largo que os habíais pegado... pero espero que volváis. Ahora Segovia está preciosa, mientras no nieve es muy bonita para visitar.
Veníos, Insensatos!
Findûs

keleb-dûr dijo...

Pues no te sientas mal, que nos lo pasamos genial!! ;)