martes, 29 de enero de 2008

Hombre

Siguiendo el ejemplo de Crisóphilax, e inspirada por esta entrada, la entrada de hoy comienza con una prodigiosa poesía de Blas de Otero llamada Hombre. Es uno de los sonetos que más me han impactado de toda la literatura en verso que he leído.


Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte,
al borde del abismo, estoy clamando
a Dios. Y su silencio, retumbando,
ahoga mi voz en el vacío inerte.

Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte
despierto. Y, noche a noche, no sé cuándo
oirás mi voz. Oh Dios. Estoy hablando
solo. Arañando sombras para verte.

Alzo la mano, y tú me la cercenas.
Abro los ojos: me los sajas vivos.
Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas.

Esto es ser Hombre: horror a manos llenas.
Ser - y no ser - eternos, fugitivos.
¡Ángel con grandes alas de cadenas!




Y creo que es el momento de desvelar por qué el cerdito-mascota que tengo en la columna de la derecha se llama Ozymandias... No tiene nada que ver con los cómics, con la música o con el cine, aunque todos estos Ozymandias le deben su nombre a la fuente primigenia que me inspiró...



I MET a Traveler from an antique land,
Who said, "Two vast and trunkless legs of stone
Stand in the desert. Near them, on the sand,
Half sunk, a shattered visage lies, whose frown,


And wrinkled lip, and sneer of cold command,
Tell that its sculptor well those passions read,
Which yet survive, stamped on these lifeless things, The hand that mocked them and the heart that fed:


And on the pedestal these words appear:
"My name is OZYMANDIAS, King of Kings.
Look on my works ye Mighty, and despair!"


No thing beside remains. Round the decay
Of that Colossal Wreck, boundless and bare,
The lone and level sands stretch far away.



Es un soneto estremecedor de Percy Bysse Shelley.

La imagen de las piernas derruidas de este antiguo rey Ozymandias enmedio del desierto, junto con un rostro ceñudo, testigos mudos de una imagen mucho más gigantesca y terrible de un rey de antaño, me dieron miedo la primera vez que leí el poema. Esa muda amenaza en el pedestal: Mi nombre es Ozymandias, rey de reyes. ¡Contempla mis obras, tú poderoso, y desespera! contribuyeron a esa imagen terrible de una gloria pasada que debió sobrepasar la imaginación.

Pero ahora lo vemos, más inmortal que nunca pero completamente destruido, enmedio de un estéril erial. Sus miembros de piedra no pueden subyugarnos, su pose heroica no puede causarnos admiración ni respeto... sin embargo, aún restan sus piernas, su rostro decrépito y esa frase, seguramente grabada por un atemorizado escultor, que nos traspasa como un dardo congelante.

Casi da pena no conocer la imagen de aquel orgulloso y temible ídolo... Sabemos que así no puede decepcionarnos, pero también frustra, en algún modo. El poder político, tan tentador y absoluto, sólo es absoluto un suspiro de edades. Después se esfuma.

Además, nos habla de dos de las pasiones de Shelley: el mundo antiguo y las obras de arte, que no hablan pero que cuentan más de lo que nos pensamos. Recomiendo Ode to a Grecian Urn, para rematar el conjunto.

Hablaría horas sobre este poema, sobre las estatuas egipcias que lo inspiraron, sobre la vida de Shelley... pero ese es motivo de otro post :)

Besos y poesía

Findûriel

4 comentarios:

Nimmidiel Glirieth Taurelleth dijo...

Jajajaja, aaay, que el otro día en el examen de literatur me pusieron Ozymandias... y yo ahí montándome una peli... ¡haber puesto este post hace una semana! xDDDD :P

Tb me pusieron Tintern Abbey de buzbuz (como le llamamos nosotros xD), ése me salíó mejor ^^ xD

LotZ of KiZeZ ;);)

Crisophilax dijo...

Buena y emotiva entrada, impregnada de lirismo. A ver si cunde el ejemplo y todos los bloggers van poniendo sus poesías más queridas, a ver si un día conseguimos recuperar el valor d ela lírica.

Genial el poema de Ozymandias, no lo conocía. Cómo es la historia? El personaje existió de verdad? Casi recuerda vagamente a Lovecraft el tono del poema.

Findûriel dijo...

Se cree que el poema está inspirado por la llegada a Londres de una estatua gigantesca de Ramsés II, la llamada 'Memnon joven'. Uno de los nombres del monarca, algo deformado, era parecido a Ozymandias.
Sorprendentemente, la wikipedia en inglés es mucho más rigurosa que la castellana, así que te recomiendo su entrada sobre el poema:
http://en.wikipedia.org/wiki/Ozymandias
Besos y gracias por el comentario, pibe!
Findûriel

Altáriel dijo...

¡Eso le pasó a Pianjy (Tutmosis II)! Pero a él fue en un relieve, creo.

Estos egipcios... Cómo eran xD.