lunes, 28 de enero de 2008

Crónicas de un viaje mallorquí - Tercera etapa (III - comiendo y taberneando)

Después de que nos contasen lo del pí de Ternelles, ya sólo nos quedaba reunirnos con Amras y Baya, que habían quedado en acompañarnos para comer. Hicimos un poco más el lelo antes de despedirnos del pino.

Taluego, tronco
Fuimos entonces en dirección a la plaza, donde estaban adecentando el pavimento después del mercado del domingo (aquí los mercados son el jueves y el sábado). En el centro, una pila de leños aguardaba pacientemente el momento de arder. Aquel fin de semana eran fiestas en Mallorca, y en todos sus pueblos se encenderían hogueras para celebrar la víspera de San Sebastián.

Esto no es una simple chisquera... esto se ve desde los aviones lo menos.
Nos metimos para esperar en el callejón donde más corriente pasaba de todo Pollença... Es que somos así de simples y originales :) Y entonces nos llamó Amras, al que se le había ocurrido aparcar, mira tú por donde, al otro lado del pueblo.
Así que quedamos directamente en el lugar donde íbamos a comer. Resultó ser un bar gallego (y yo con mi camiseta de bable, no veas) donde nos dijo Aina que se comía genial de pinchos. Se nos unieron Amras y Baya, y nos sentamos fuera. Les conté que había extraviado la chapa de 'Alma Bombadil' y Baya me regaló una. Qué cielo...
Vino el camarero y pedimos. La conversación fue más o menos esta:
- ¿Para comer, chicos?
- Sí (estómagos rugientes)
- Tenemos pulpo a la gallega, croquetas, calamares, fritada, caminantes...
- Bueno... pónganos uno de cada y ya luego si eso le pedimos más.
- ¿Uno de cada?
- Sí, sí, uno de cada
El camarero se marcha alucinado por nuestro saque...

Nada más sentarnos y pedir, empezaron a ocurrir cosas extrañas...


Amras probó la fruta prohibida: ¡bebió 7up sin que nadie se lo prohibiera!


¿A quién se le ocurriría envasar, etiquetar, embalar y vender Coca-Cola... en una botella de Fanta? Telchar fue nuestro cabeza de turco, se la bebió asumiendo todos los riesgos...

Comimos de todo menos manillas de cerdo (que era lo que el camarero llamó caminantes, qué gracioso), y repetimos de calamares. Todo muy rico. Lo que es hablar, no hablamos demasiado, estábamos demasiado ocupados con mascar a dos carrillos. Que mucho elfo, mucho elfo, pero luego todo el mundo se apunta a comer como hobbits ¬¬

Por cierto: probé la fritada mallorquina, que no me quisieron decir de qué estaba hecha en un principio (en palabras de Aina porque si no no te lo comes) pero noté enseguida el sabor característico. Esto es hígado. Y esto corazón... Resultó ser casi lo mismo que la asadura o bofada que comemos aquí. ¡Loor a los riñones al jerez!

Y como una es embajadora de Imladris, y eso no se olvida, qué menos que exportar las magnas costumbres de mi smial a Tol Eressëa...

Y, no podía ser de otro modo, se brindó por Imladris con nuestro famoso brindis de las croquetas.

Acabamos el ágape (que nos salió baratuco) y nos despedimos para el resto del viaje. Espero volver a veros pronto. Sabed que tenéis una guía solícita en Segovia si os pasáis por acá, y si vuelvo yo, que todo sea tan bueno como fueron estos días vividos con vosotros.

Volvimos a Sóller después de recuperar a Morris (y de que Telchar le forjase en la parte trasera con el yunque y el martillo enanos) e hicimos un poco de tiempo antes de ir al siguiente compromiso. Quizá demasiado, porque a las ocho nos informaron de que deberíamos estar allí hacía media hora...

Demasiado tarde hasta para un mallorquín, jajajaja...

Antes de entrar en casa de Yolanda, encontramos dos carteles (en mallorquín y castellano) en que nos daban la bienvenida a la taberna 'Ca Nostra'. Intrigada, me pregunté qué me habrían preparado...

Fue fantástico. Se habían currado un juego de preguntas y respuestas para otro 'forastero' (en su caso, de Almería) y para mí sobre nuestras ciudades. Luego nos dimos los regalos de amigo invisible (un marco de fotos donde pondré una foto de este viaje, seguro) y nos obsequiaron con un siurell a los inmigrantes.

Un siurell es una figura de cerámica que tiene trabajado un silbato en la parte posterior (del sonido, su nombre). Si lo soplas, ahuyenta los malos espíritus. También se dice que los vientos que a veces azotan la isla producían miedo a sus habitantes, que trataban con el silbido del siurell de espantar estos vientos. Están pintados en blanco, y decorados con pinceladas de verde, rojo o azul.

Lo curioso también es que eso del silbato con formas de animales o personas es característico de los pastores de Segovia... XD XD

Me lo pasé genial, y atesoro tanto el siurell como el marco, así como (buena mitómana que soy) el papelito que nos dieron con la figura escrito en mallorquín y castellano, y el papelito de las preguntas. Yolanda también me dio unas cuantas pautas para tratar a los mallorquines (como ella es catalana... XD) bastante curiosas y útiles.

Al día siguiente, por la tarde, ya montada en el avión, me di cuenta de la cantidad de cosas que me llevaba conmigo. Este viaje me ha hecho un poco más sabia. Y aunque fuese de noche, el viaje de vuelta fue igual de hermoso. Porque descubrí que los hombres también trazan constelaciones en la tierra con las luces de sus pueblos, de sus ciudades, de sus granjas.


También descubrí que quienes suben las maletas al avión no son duendes... cómo lo harían con esas manos diminutas y esos bracicos corticos...

... y lo bien que sienta un Nesquik cortesía de Air Europa cuando estás con el ánimo tan bajo.

Volveré, no hay duda. Aún me quedan demasiadas cosas por ver en Mallorca, demasiados paisajes por descubrir, demasiadas costumbres por compartir. Besos a aquellos que habéis hecho posible esta aventura.

Findûriel.

9 comentarios:

Silmaril dijo...

Jooooo! Qué genial todo ... Si me da penita hasta a mí que se acabe el viaje, porque era como si estuviese viajando yo misma ...
Bueno, ya habra más seguro, y seguro que nos los contarás igual que éste ...

Celebrian dijo...

Ohh, vaya, Silmaril me a quitado las palabras... pienso eso mismo, porque tambien lo he sentido(casi lloro)

Celebrian mode ñoño

Celebnár dijo...

¿Ya no más?
¿Ya está?
¿Se acabó?

Joooooooooooo :'(

¡Con el enganche que tenía yo con la crónica!

Me alegra que te lo pasases tan bien y que te traigas tantos recuerdos. Por lo que escribes te trajiste la maleta llena de lo mejor que puede contener nunca, mucho cariño ^^
:****

NIGHTMARY dijo...

Me alegra que disfrutaras del viajecillo. Lo que me resulta bastante triste es, que para saber de ti, tenga que acudir a tu maldito blog. Te recuerdo que existen los teléfonos y, qué carajo, vivimos a menos de 20 minutos.

Saluditos:
Nightmary algo cabreada

Kaworu dijo...

Existe otra ariante de fritada que en lugar de lo que has dicho lleva sangre coagulada, hay gente para todo.

Altáriel dijo...

ENVIDIA DE VIAJE.

Y yo de exámenes y trabajando. Ya te vale, ¿no? xDDD

Muak!!

Telchar dijo...

Peacho crónicas y eso que sólo estuvistes cuatro días, si llegas a estar una semana escribes un libro.

Por cierto, todo lo de aquí es como en Segovia, que los Siurells, que el frit mallorquí....a éste paso hasta los acantilados y el Mediterráneo serán como los de Segovia...hay no!!!, que en Segovia no hay mar!!! :-ppppp. En serio, cuando vaya por tu tierra a ver si me enseñas esas similitudes o hablamos de ellas durante la próxima EstelCon (otra cosa más a añadir a la lista).

Amras dijo...

Preciosa crónica! Me ha encantado!

Me pregunto por qué siempre ponemos caras raras cuando nos sacan fotos...

Narquelië dijo...

jo, que envidia,te lo tuviste que pasar como una enana,ejem, perdón como una hobbit que hay que hablar con propiedad. Me imagino que no tardarás en repetir uno similar XDD

Besicosssss