domingo, 13 de enero de 2008

Sempai to Kouhai

Flordesombra, mi kouhai, acaba de llamarme. Ha estado en el festival de Mochitsuki que organiza cada año el Colegio Japonés de Madrid. El mochi es un pastelito hecho con harina de arroz, dejado fermentar durante una noche, y que se sirve en adorables bolitas. Celebran un festival para conmemorar la ceremonia de elaboración del mochi.

El año pasado fuimos juntas (menuda odisea para llegar), y cuando llegamos no quedaba ni yakitori ni cajas para beber el nihonshu (mi gozo en un pozoooo), pero mereció la pena. Lo que sí había era mochitsuki en cantidades industriales, y lo comimos acompañado de anko. La verdad es que estaba muy bueno, aunque un poco salado.

Sacamos varias cosas en claro:

1. Cuando alguien te da la dirección de un lugar por teléfono, por favor, pídele que se saque el puño de la boca para hablar, o llama a otro que no necesite un logopeda; si no, te pasarás una hora en autobús en vez de diez minutos.

¡¡¡ La increíble 'salsa para todo' !!! Me mató, os lo juro... es el secreto de la comida oriental...

2. Manga la primera caja de nihonshu que veas sin dueño. Por la maldita decencia me quedé sin ella, porque había dos abandonadas a mi lado. Bebí nihonshu, por supuesto, pero yo quería mi cajaaaaa...

3. Usa todos los puntos. Podría haber conseguido otra Weekly Jump para mi kouhai, que se quedó sin ella, pero en cambio tengo tres podridos puntos que ya no valen para nada.

4. Los sinister-freakmods llevan Nintendo DS negras. No saques la tuya o te encontrarás absorbido por sus ondas malignas, y hablarás solamente por pictochat aun estando a medio metro de distancia.

Otro de los festivales a los que me llevó mi kouhai es el Bon-Odori. Ahí también me lo pasé muy bien. Hice fotos en ambos, pero ahora mismo sólo encuentro fotos de este segundo. El Bon-Odori es un festival de verano en el que se baila en círculos al son de los grandes tambores.

Allí estaban los profesores y alumnos del taller de baile japonés, pero cualquiera podía unirse. También había casetas de juegos tradicionales con sus premios y todo, y los restaurantes japoneses de Madrid habían puesto chiringuitos con comida.

La Cristi y Flordesombra, en los baños del Bon-Odori. Yo quiero que la Cristi me tatúe unas koi...

También saqué varias cosas en claro:

1. Cualquier chico oriental que lleve un happy azul, indefectiblemente, será sexy. Cualquiera. Y si lleva el pelo decolorado, estará diciendo profáname.

2. Una sonrisa franca, una caída de ojos y un arigato gozaimasu te ganarán una doble ración de yakitori. Sin embargo, si vas toda normal, el encantador cocinero sólo te pondrá un pinchito y andando. Sus esfuerzos fueron infructuosos, pero es adorable que alguien quiera ligar contigo a través de tu estómago.

3. Cualquier hombre occidental con un yukata gris oscuro, si lo lleva adecuadamente, es terriblemente atractivo. Y si lleva geta, os tendréis que sujetar las unas a las otras.

4. Siempre merece la pena viajar con la Cristi. Te dolerán las mejillas al final del día, pero tanto reír no puede ser malo.

5. Gasta tus puntos rebeldes en helado de ichigo. Tu lengua te lo agradecerá después de un futomaki en el que te han deslizado un poco de wasabi.

Espero que pronto organicen algo. Que este año no me quedo sin festival, y sin sopera gigante de ramen. ¡Tenía krill! ¡Os juro que aquella tenía krill!

Porque Coco también quería su minuto de gloria. Más guapo, él...

Findûsuki-san

1 comentario:

flordesombra dijo...

Quiero un emoticono que exprese todo el amor que siento por mi senpai en este momento...
Te quiero, Senpaaaaaaiiiiii!!!

tu kouhai T.T (que emociónnnn)