martes, 18 de marzo de 2008

Meme: ¿Qué vista tienes desde tu oficina?

Sí, es la segunda vez que lo hago (aquí la primera) pero, qué queréis, este trabajo es tan volátil...

Si miro a la derecha desde mi mesita destartalada...


Retablo Mayor de la Iglesia de San Miguel, que donde va triunfa el figura, como dice el anuncio. Y ahí a la derecha lo tenéis, triunfando mientras le pisa los higadillos a Satanás, en una talla del siglo XVII.
Arcángel mío, sólo tú repartes leña, que para eso eres el Boss de las Milicias Celestiales...

Si miro delante...


El órgano de la iglesia, del siglo XVII y que no funciona hace mucho. Le faltan la inmensa mayoría de los tubos, todas las teclas y las claves, es poco más que un armazón.
Que le falten tiene una explicación: los tubos se fundieron para convertirlos en munición en diversas guerras. Desarrollo sostenible a costa de las obras de arte, como en Hoja de Niggle.


Si miro detrás...

Sepulcro del ilustre segoviano Andrés Laguna. Hijo de judío converso, fue un doctor de la medicina tan refutado y experto que fue médico personal del emperador Carlos I, de su hijo Felipe II y del papa Julio III. Por lo visto no llegó a ningún IV.

Filólogo (tradujo a Aristóteles y Galeno), botánico, filósofo y no fue más porque no le debía dar tiempo entre los caprichos de los pacientes y la gota.

Y si miro a la izquierda...

No está en el inventario del patrimonio antiguo de la iglesia de San Miguel, pero debería.
Os presento a mi adorada Leocadia. Esta mañana, cuando he abierto la iglesia, además de darme cuenta del yuyu que da (parecía el desván de Los Otros en versión XXL) abrir un templo a oscuras en una mañana lluviosa, con vírgenes de ojos de cristal y cristos de melenas naturales sangrando en las esquinas; también me he dado cuenta de que hace un frío del carajo.
He aguantado como he podido hasta que una de las feligresas de las que vienen a limpiar el templo everyday me ha sacado a trompicones y empujones esta destartalada Agni del año de la tana, con bombona dentro y todo, y que se enciende con cerillas :)
Tiene tres posiciones: un quemador, dos quemadores y combustión cabreada, como toda buena estufa viejuna. Pero he bendito a este cacharro y ya veis que hasta lo he bautizado.
Leocadia, que haría yo sin ti siete horas encerrada en una iglesia gótica en la que los radiadores sólo se encienden el domingo... qué calentita que se está a tu vera (al menos medio cuerpo, porque el otro medio sigue helado) cuando no vienen turistas y hay que alejarse de tu lado, oh glorioso cacharrete del año de la polka...

Bueno, el que no se haya escondido que se esconda. Es decir, si yo puedo poner fotos de la Leocadia, vosotros podéis poner fotos de vuestro escritorio lleno de papelajos, o de la obra que veis por la ventana, o del perro que os pasa por el despacho, o de las cucarachas de la biblioteca.

No me seáis manguis y seguid el meme.

Findûriel.

5 comentarios:

Elphaba dijo...

No se puede decir que mi lugar de trabajo sea una oficina, pero vamos. No hay ventanas, así que si miro a la derecha hay una pared rosa y una cortina amarilla, a la izquierda una pared pintada con el Rey León, y arriba en el techo focos y fluorescentes alternados con chinchetas supervivientes de adornos de navidades anteriores.

Selerkála dijo...

QUE SUERTE TIENEN ALGUNASSSS....XDDD

Finduilas dijo...

¡Confiesa! Lo haces para dar envidia :P:P
Mi vista no ha cambiado, aunque sí se ha reducico el tiempo que tengo para disfrutar de ella...entre el curso que hago por las tardes y la búsqueda de trabajo por las mañanas, no es mucho el tiempo que paso en mi cuarto delante de los libros.

Un besazo wapa!

Telchar dijo...

Mmmmmmmm, sigo diciendo que hagas copia de las llaves. Nos estás dando motivos para visitar Segovia :-D

Silmaril dijo...

¡¡¡BENDITA LEOCADIA!!! Qué sería de tí sin ella (y qué habría sido de mi ...).

Por otra parte, lo que yo veo en mi puesto de trabajo, es la M-30 colapsada día si y día también ...
Lo único bueno que tiene mi lugar de trabajo de esta manera es que mi recepción es super-luminosa :)