viernes, 7 de marzo de 2008

Reading 'La Balada de la Cárcel de Reading'


En la más nimia circunstancia que hizo juntarse los caminos de nuestras dos vidas, en el menor caso, de grande o de trivial importancia, que te llevó a pedirme socorro o placer, en su relación con la vida, ya se tratase solamente del polvo que danza en un rayo de sol o de la hoja que cae de un árbol, la ruina vino siempre después, como el eco de un grito doloroso o como la sombra que caza con el animal de presa.

1 comentario:

flordesombra dijo...

has ordeñado una de mis vacas sagradas!!! o>.< O
estaba yo poniéndome al día con tu blog, ¡y mira lo que me encuentro! ¡Oprobio! ¡Maldad! ¡Alevosía y nocturnidad!