viernes, 21 de noviembre de 2008

Valencia Calling: primera etapa (I)

Porque me lo pide Pippin Okuta-Ninomiya (¿cuándo dejarás de mentirte y pondrás Ninomiya-Okuta? XD XD) os pongo algunas de las pocas fotillos que hice en Valencia con mi cámara, a la espera de las de Narya y Boromir.

Monté en el AVE destino Madrid a las 7 de la mañana. Llegué a Madrid a las 7:25 y hale, a luchar con la maleta por el metro hasta Atocha (más o menos 45 minutos de lucha en hora punta) hasta que al fin me monté a las 9 en el que me llevaría a Valencia.
Diagnóstico: estrecho. El AVE larga distancia en clase Turista era estrecho. Pero tuve la suerte de que nadie se me sentó al lado durante todo el trayecto, con lo que pude tener mi fiel mochila verde a mano y trastear con mis juguetitos: la DS, Tiempos Interesantes de Pratchett, los botones de subir y bajar la persiana... bueno, estos no porque sólo me funcionaba el de bajar ^^
Por el camino vi muchos sitios en los que hacer merith, pero como no llevaba ningún sufrido tolkiendili al lado, no podía representar mi repetitivo 'mira, para una mereth' cada cinco minutos.

Nos pusieron Un funeral de muerte y un documental sobre ranas. Me enganché a la emisora de música clásica del tren y las tres horas se me pasaron volando. La peli bien, comedia inglesa, pero parecía un capítulo de una miniserie más que una peli. Luego la azafata nos dio caramelitos.

Llegando a la estación, me parecía estar en una de esas antiguas estaciones de las pelis, y casi esperaba ver al Bogart o a Gable en el andén con sus aires de caballero de corazón roto a la espera de una mala mujer. Me encontré en seguida con las pelargitanillas (ay qué grandes sois) y ellas me hicieron fijarme en la preciosa decoración modernista del edificio, con sus azulejos, sus naranjas de cerámica y sus taquillas antiguas.

Dejamos las maletas en la consigna y... off we go!

Nos daba tiempo a ver unas cuantas cosas. Por fuera, el ayuntamiento, el edificio de correos, y otros tantos más muy bien cuidados y muy modernistas ellos. Esto de la izquierda es una torre que todo el mundo, por lo visto, confunde con el Miguelete (nosotras no, que somos muy listas) y pertenece a la Basílica de Santa Catalina. Entramos, pero debido al gen gafe de Narya, estaban en misa. Muy bonito el sitio pero no tengo fotos, lógicamente, del interior.

Esto sí es el Miguelete. Hacía un tiempo espléndido, yo con la chaquetita de lana. Las sevillanas iban con abrigos, pero es que están hechas de otra pasta que seguro se congela a menos temperatura. Figuraos, pasar de los -8º que hacía en Segovia cuando me fui, a los cerca de 20º que hacía en Valencia... un lujo.

Nos echamos a la Catedral con el ánimo arriba. La entrada cuesta 4 euros, pero te dan audioguía, hay musiquilla coral dentro y todo está muy limpio y lleno de carteles explicativos. Había un par de excursiones, pero todo estaba tan bien organizado que no nos estorbamos mutuamente.

Aquí tenéis fotos del cimborrio y de los preciosos ángeles renacentistas que decoran la cúpula del altar mayor. Un coro de doce bellezas. El retablo mayor en realidad es una caja, que guardaba otro retablo de plata con escenas de la Vírgen, y que fue fundido para sacarle la plata. Pero la caja sigue siendo una maravilla, con pinturas por dentro y por fuera. Supongo que algún día del año lo abrirán para que los valencianos disfruten de la obra completa.

Narya nos presentó en el museo (por cierto, muy bien expuestas las piezas, además de que también el museo tenía pistas de la audioguía) a unos amigos suyos que no eran demasiado habladores. En fin...

Son (parte, el resto está en la otra pared) los doce apóstoles que antes decoraban la portada de la Catedral. Lo que nos gustan las fotos chorras, oye...

En el museo encontramos tablas, lienzos, esculturas, objetos de la liturgia... todos separados por épocas y muy bien indicados. Después de este museo, venía la Capilla del Santo Cáliz, de la que tampoco tengo fotos, ya que había que hacerlas sin flash y no me salían bien. En el centro de esa capilla, un cáliz del S. I a.c. que se afirma es el Santo Grial. En la pista de audioguía se explica el viaje que emprendió la pieza, y que esta capilla y sus ritos están propuestos como candidatos a Patrimonio de la Humanidad.

Hala... ¡para arriba! Después de la Catedral tocaba el Miguelete, la torre más alta de Valencia, así llamada por la campana que tiene en la cúspide (el Micalet). 63 metros de altura en escalera de caracol para gente con loh pieh shikoh, como diría Narya. Dicen que tiene el mismo perímetro que altura, pero seguro-segurísimo que cuesta menos rodearla que saltarla. ¡Qué hartura de escalones! Por el camino vimos a los demás compañeros y compañeras del Micalet, las otras campanas, cada una con un nombre (era costumbre de los campaneros bautizarlas). Desde arriba, unas vistas inigualables. Incluso oímos tocar las dos en punto al lado de la campana, seña de que teníamos que descender para ir a comer.

Las pelargitanas aguantaron bien mi fatiga (gracias, Vilya, por llevarme la mochila) y la verdad es que nos lo pasamos de vicio esas horicas.

Arriba del todo estábamos cuando llamó Boromir, y lo fuimos a buscar a la parada de metro de la Estación para irnos a comer. Dejó las maletas en la consigna y buscamos un lugar que nos diera de comer a esas horas intempestivas y también nos dejara descansar los pies de tan fatigoso camino.

Tú teníah loh pieh mú shikoh

Luego de encontrarnos con Boro, pensamos en entrar en la Basílica de la Vírgen de los Desamparados, pero ya estaba cerrada. Así que vagamos un poco por la ciudad en espera de que se hicieran las cinco para que Boro y yo lleváramos las maletas al apartahotel, y decidimos ir a las Torres de Quart. Narya y una servidora preguntamos a un amable policía, que nos guió diligentemente a la puerta de la fortaleza.

Eran impresionantes, pero con el tráfico no conseguí hacer ninguna foto medio decente (tenéis fotos aquí). Eran imponentes, y se podía subir gratis a todos sus recovecos. Hasta tenían una fuente a medio camino. Y en la parte exterior, huellas de los cañonazos.

Entre que yo estaba derrotada y Boromir tiene vértigo, nos quedamos en la penúltima planta a ver cómo salía la tan renombrada Luna de Valencia por encima de los edificios. Para más señas, estaba llena.

Así que se nos hizo casi tiempo para ir al hotel, no sin antes pasar por el lugar al que le tenía más ganas desde que llegué:

La Lonja de la Seda, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. A una le tiran estas cosas, qué quieres, viviendo en una ciudad que lo es, como que te llaman los demás lugares denominados así.

El sitio es una pasada, aunque estábamos muy cansados y no subimos al segundo piso. Impresionante la estructura, me parece que a Boro y a mí nos salieron a la vez las palabras 'Khâzad-Dum' al verla. 'Contempla el reino de la miiiina del enaaaano'

El patio también era una preciosidad, además de que estaba llenísimo de gárgolas y había banquitos para sentarse bajo los naranjos. Ay los naranjos... que Valencia está llenita, y no sólo en los campos que vi a las afueras mientras llegaba en el tren, sino por las aceras. ¡Por las aceras! Es que es como para llevar una cestita e ir haciendo la cosecha. Incluso en el picnic del domingo les regalaron en un bar una bolsa de mandarinas... pero eso es otra historia y se contará más tarde.
Eso sí: cogimos un bono que venden en las estaciones de Metro, que nos cubría tanto metro como bus, por tres días (los hay de uno, dos y tres días). Resultó ser muy útil, y es altamente recomendable.

¡Nos vemos en la próxima entrega!

4 comentarios:

Zelgadiss dijo...

¿qué ven mis ojos, arte, arquitectura?

Molan las fotos, al menos para ir abriendo boca me valen (pero que no decaiga la cosa, otro día más, jeje)

Al menos iríais a tomar unas horchatas, ¿no? si no fue así no tenéis perdón de Dios (ni de Eru tampoco).

P.S. "un funeral de muerte" es muy divertida, yo la fui a ver al cine y nos partimos la caja en algunas escenas...el enano impagable (enano de estatura, no de raza XD).

Niña, que está puesto en orden es Oka-Ninomiya-Ikuta-Ohno. que son mis 4 japoneses favoritos, jejeje.

Narya-Mithrandir dijo...

Ya se han casao’
Ukra y Narnaron, la orca artista y el bardooooo...XD

Me lo he pasado genial en Valencia con vosotros ^^ Haciendo turismo, en las comidas y cenas, haciendo el chorra en las fotos y en las maquinas del museo de las ciencias, XDD y por supuesto en la boda ^^

Un viaje así habrá que repetirlo pardiez!!!

Besitos a la hobbita guapa ^^

Narya-Mithrandir dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Narya-Mithrandir dijo...

El suprimido es mío, que se publicó el comentario dos veces :-P