jueves, 15 de abril de 2010

¿Por qué?

Con lo que quería yo a mi blog... página puñetera en la que escribía algunas veces hasta dos entradas al día. Página que llenaba con mis curiosidades, mis descubrimientos, mis inquietudes intelectuales. Página que me obsesionaba en continente y contenido... pero que siempre terminaba con las ideas más locas y el mismo aspecto inmaculado.

Página de más de 400, pocas más, pero con textos ajenos, textos compartidos, textos propios. Crónicas, estudios, interpretaciones, relatos. Página propia, pero que hoy en día siento como ajena.

Podría ser el Facebook... pero no lo creo. Escribo la misma cantidad de cosas pre y post facebook en mis cuadernos, mis mensajes cortos, mis emails y mis libretas (también en mis cartas postales).
Podría ser el trabajo... pero trabajar nunca me ha impedido escribir en el blog. Si no me lo impidió estudiar, que era más infernal que el trabajo ¿por qué debería hacerlo un tiempo efectivo en el que hay diversas lagunas utilizables para el desarrollo personal, y en el que el tiempo libre es VERDADERO tiempo libre?
Podría ser que no me han pasado cosas... pero eso es mentira. He cambiado de cabello, de trabajo, de inquietudes, de horizontes y hasta de zapatos en este lapso. Me he aficionado a las ball jointed dolls con dos criaturas físicas a mi cargo, he cantado y presentado, he viajado mucho, he impartido conferencias, he organizado eventos, he leído más, sé más y lo sé mejor, he ganado amistades, he perdido colegas, tengo más polvo y más libros en la estantería. Ahora me inquietan otras literaturas, otras músicas, otras estéticas, otros hobbies, otras culturas. He perdido seres queridos en las garras de la muerte, he visto sucumbir a otros a la desesperación, y también han nacido nuevas criaturas llenas de olor a vida.
Podría ser que no escribo tanto... pero no es cierto. Lo guardo todo para los días lluviosos, pero que no lo muestre no quiere decir que no lo haga.

El caso es que no lo sé. Hay tantas cosas que he descubierto, y tantas que he olvidado, que necesito volver a casa. Al jardín donde esperaré, como siempre esperé, a la primavera.

La de polvo que tiene el sillón, madre mía...

4 comentarios:

Alberto Zeal dijo...

La gente cambia con el paso del tiempo y, por ende, el concepto de nuestros blogs también. Recientemente mi Zeality cumplió cinco años y, repasando 'posts' de 2005-2006, me he dado cuenta de ese curioso fenómeno. Aun así, esto debería seguir formando parte de ti; aprovecha esta plataforma para comentar todos esos nuevos mundos que estás descubriendo, y enséñaselos al resto del mundo. Muchos te lo agradecerán ^_^

La loka Bruja del Este dijo...

Cuando empezó el movimiento face book lance una pregunta en este,¿eclipsara el face al blog? todos respondían un no rotundo. Aunque no queramos Findu, nuestras pequeñas chispas son ahora lanzadas por el face, cuando antes las pequeñas chispas junto con las llamas de extensas ideas y pensamientos se acompañaban muy bien en nuestros blogs. Hasta a mi me ha pasado.No creo ke sea malo, solo hemos seleccionado más lo ke ponemos en el blog. ^^ ¿no?

Selerkála dijo...

A mí me pasa lo mismo, querida.
Solo que yo sí que he dejado de escribir tanto, para reducir mis manuscritos al mínimo.
Últimamente pienso más que escribo, y eso no es bueno, porque escribir me sirve de catarsis como ninguna otra cosa, como bien ha observado El Doble...

En fin, ¿qué te parece si nos proponemos retomar nuestros blogs como antaño?
Volvamos a casa.
Volvamos a esos lugares que nos permitieron conocernos a ambas en el pasado.

Y pronto, muy pronto...¡volveremos a vernos!

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flordesombra dijo...

La maldición del blog abandonado (o casi) también la sufro yo... Pero en mi caso, creo que es una enfermedad persistente de sequía literaria. Vamos, que tengo un síndrome de la página en blanco que es ya tamaño enciclopedia...