sábado, 1 de mayo de 2010

Injusto

"Claro, la pintura es útil", dijo Tompkins. "Pero no se podía usar la suya. Hay cantidad de oportunidades para los jóvenes agresivos que no teman las ideas ni los métodos nuevos. Ninguna para esta vieja morralla. Sólo son ensueños personales. No hubiese sido capaz de diseñar un buen poster ni aunque lo matasen. Siempre jugueteando con hojas y flores. En cierta ocasión le pregunté la causa. ¡Me contestó que las encontraba hermosas! ¿Puede creerlo? ¡Dijo hermosas! ¿qué?, le pregunté yo, ¿los órganos digestivos y genitales de las plantas? Y no encontró contestación. Pobre majadero."

"¡Majadero!", suspiró Atkins. "Si, pobre hombre, nunca terminó nada. Bueno, sus telas han quedado para 'mejores usos' desde que él se marchó. Pero yo no estoy muy seguro, Tompkins. ¿Recuerda aquella grande que emplearon para reparar la casa vecina después del ventarrón y las inundaciones? Encontré tirada en el campo una de las esquinas. Estaba estropeada, pero se podía distinguir el dibujo: la cima de un monte y un grupo de hojas. No puedo quitármelo de la mente."
"¿De qué estáis hablando?", terció Perkins, intentando evitar la discusión. Atkins se había puesto completamente colorado.
"No merece la pena repetir la palabra", dijo Tompkins. "No sé por qué perdemos el tiempo hablando de esto. Él no vivió en la ciudad."

(...)

Aquélla fue seguramente la última vez que el nombre de Niggle surgió en una conversación. A pesar de todo, Atkins conservó aquel único retazo de lienzo. La mayor parte de él se echó a perder, aunque una preciosa hoja permaneció intacta. Atkins la hizo enmarcar. Más tarde la donó al Museo Municipal, y durante algún tiempo el cuadro titulado Hoja, de Niggle estuvo colgado en un lugar apartado y sólo unos pocos ojos lo contemplaron. Pero luego el Museo ardió, y el país se olvidó por completo de la hoja y de Niggle.

("Hoja, de Niggle", J.R.R. Tolkien)

Han talado el árbol que danzaba, hermoso en su verdor de lozanía adolescente, ante el muro del patio de mi trabajo. Y aún me pregunto por qué... aunque quizá la respuesta sea que, mejor que un árbol, quieren meter un coche en el patio.

Es criminal, injusto, canalla y muy hiriente que hayan hecho eso. Primero le han mutilado a machetazos, y yo veía caer sus miembros hermosos y llenos de savia, verdor y vida al patio... al principio pensé que lo estaban podando, incluso mientras les veía herir y amputar sus lozanas manos y sus danzarines dedos, y hacerlo temblar y desfallecer con cada golpe de machete.

Pero me he ido a comer, y al volver ya no estaba. Caray, en momentos como estos me invade una tristeza horrenda, y comprendo mejor que nunca a Tolkien cuando dice que 'Hoja de Niggle' está basado en un árbol que trazaba verdes arabescos en su ventana y que un día, sin razón aparente, fue talado...

La verdad, devastador. El mundo es más feo sin un árbol tan hermoso. Llamadme simple, pero lo echaré tanto de menos que no puedo sino llorar por él.

Y parece que el cielo opina lo mismo. Está empezando a llover.

2 comentarios:

Berúthiel dijo...

Todos lloramos con la desaparición de un árbol, es como lo que cuenta Campanilla con respecto a eso que no hay que decir sobre las hadas. En el parque que hay en frente de mi casa vivía un árbol que incluía casa de gnomo y todo, crecí jugando debajo de ese árbol. Un día, hace unos pocos años, simplemente ya no estaba, solo un testimonial tronco. Cada vez que paso, me acuerdo de mi árbol.

Anónimo dijo...

en Valencia, en un `parque cerca de una de mis consultas había dos sauces llorones preciosos y un buen día sin más aparecieron talados, alguien escribió en uno de los tocones "¿y para esto me plantasteis?"

keleb-dûr