sábado, 11 de junio de 2011

Leyendas urbanas: viajeros en el tiempo

Me he topado de forma inesperada con estas leyendas urbanas, cuya existencia desconocía. Hace tiempo que quiero hablar sobre los Oopart, curioso y gracioso tema a mi parecer. Pero voy a comenzar con estos 'viajes en el tiempo no oficiales' porque ayer estuve leyendo bastante material sobre ellos y me hicieron mucha gracia.

El geek de los años 40

Picando encima podéis hacerla más grande

La foto data, según el museo en el que está expuesta, de la década de los 40 del siglo XX. Se trata de una serie de fotografías que muestran la reapertura del puente de South Fork (Gold Bridge, Canada) después de las inundaciones que se habían sufrido en aquella zona. En la foto podemos contemplar señores y señoras que miran en la misma dirección, seguramente al sitio donde el gobernador de turno va a reabrir el acceso.

Entre ellos, y en el margen derecho de la foto, observamos a un joven de cabello corto, ¿barba de tres días? ¿gafas de sol? ¿camiseta estampada? ¿sudadera de lana? y que sostiene en sus manos una ¿cámara de fotos?
Para los conspiranoicos, se trataría de una 'pillada' a un Viajero en el tiempo, pues el look que ostenta el muchacho es más propio de finales del XX/principios del XXI que de aquellas épocas. Su aspecto desenfadado, en cierto modo descuidado, y que muestra signos de modernidad (camiseta, gafas de sol) llama la atención en la multitud y la época, cuando incluso los más jóvenes llevaban traje y las camisetas tal y como las entendemos ahora mismo no se llevaban de prenda exterior (mucho menos 'estampadas'). Se han hecho pruebas sobre la foto pero ninguna ha revelado ningún tipo de retoque en la foto, ni siquiera las más modernas y fiables.

Si observamos con detenimiento, nos daremos cuenta de varias cosas:
- La cámara de fotos que sostiene el susodicho es una cámara de la época. Pueden verse los pliegues junto al objetivo, e incluso se ha identificado el modelo: una Kodak folding pocket model, disponible para el público desde principios del siglo XX.
- La 'camiseta' no es tal, sino un suéter. Lo podemos ver, por ejemplo, en la forma del cuello y en el hecho de que la letra está bordada a la tela. Este tipo de suéters con emblemas eran comunes en la época (equipos de rugby, universidades, símbolos de ciudades...)
- Y también podemos encontrar la información de que las gafas de sol ya se usaban por aquel entonces. Las webs nos proporcionan, por ejemplo, el dato de que Barbara Stanwyck lleva unas muy similares a las de nuestro protagonista en la película de 1944 Double Indemnity.

Por lo tanto, achacaremos a la (des)afortunada convergencia de señas físicas que nos parecen modernas en un solo individuo, en un contexto histórico antiguo, la confusión que sentimos al verlo en esa foto y lo 'fuera de lugar' que nos parece. Este chico podría pasear por la calle hoy en día y no llamaría demasiado la atención.

(Fuente)

La foto de Jesucristo

De esta me acuerdo, fue un caso muy sonado y he visto reportajes, aunque desde el principio tuvo la etiqueta de fraude. Nos referimos al caso del Cronovisor.

El sacerdote François Bruner, escritor además de religioso, es un personaje harto curioso que se dedica tanto a la religión como a la parapsicología. Él es quien pone de relieve la existencia de un artefacto sorprendente, el Cronovisor, que cuenta está en poder del Vaticano. Atribuye su construcción a Pellegrino María Ernetti, también sacerdote.
Este Cronovisor, con un adecuado ajuste de sus componentes, permitiría contemplar e incluso sacar fotografías del pasado a través de un tubo catódico que recogería las "vibraciones electromagnéticas residuales del pasado". No sólo eso, sino que el aparato sería completamente programable para mostrar una fecha en concreto o incluso a una persona en concreto.

Cuando a Ernetti se le pidieron pruebas de ello, él aseguró haber contemplado la crucifixión de Cristo e incluso haber tomado una instantánea. El diario La Domenica del Corriere publicaría dicha foto, que daría la vuelta al mundo, el 2 de mayo de 1972.

Ahí lo llevas... Luego se supo que era este Cristo esculpido por Lorenzo Collaut Valera, un escultor de Málaga

La opinión pública se sintió sorprendida, algunos se enfurecieron y otros quisieron ver en la foto una prueba de que su fe era verdadera. Ernetti también aseveró haber contemplado la representación, en Roma, de la obra perdida de Ennio Thiestes, celebrada nada más y nada menos que en el 169 A.C. Y aportó para ello una transcripción de la obra.

Confesó, según fuentes de su familia, que la obra la había escrito él mismo (corroborado el hecho por expertos en el tema) en su lecho de muerte, así como que la foto de Cristo era una mentira. Pero murió, según Bruner, sosteniendo que su aparato funcionaba de verdad y que estaba operativo. Nadie lo ha visto, no hay pruebas de su existencia, y se sustenta en una supuesta base científica que no es más que humo. Los conspiranoicos, en este caso, hablan de que el Vaticano 'aprovecha los poderes' de este artefacto para controlar el mundo.

(Fuente)

El smartphone de Chaplin

He de confesar que, de todas, quizá esta historia es la que más gracia me hace. El cineasta George Clarke subió a youtube un vídeo, en octubre de 2010, donde aseveraba haber encontrado a un viajero en el tiempo 'pillado' en los extras de un DVD de Chaplin (en concreto, en las imágenes del estreno de The Circus, que tuvo lugar en el Grauman's Chinese Theatre de Atlanta). Toma castaña.

Os pongo el vídeo para que le echéis un vistazo:



Yo me quedé con los ojitos a cuadritos viendo este vídeo. Este hombre parece haber descubierto la cuadratura del círculo o la panacea universal. Asegura que esa persona (ya que llega incluso a cuestionar que sea una mujer) está caminando tan tranquila, en 1928, hablando por un teléfono móvil.

Este supuesto 'viaje no-oficial en el tiempo' ha encontrado enseguida respuesta. Hay cierta variedad de audífonos de la época que se sujetaban del mismo modo que los móviles (acordáos de las socorridas trompetillas), e incluso aparatos complejos con la forma de un móvil. La probabilidad que ha ganado más adeptos es la de que esta mujer esté probando si funciona bien su audífono Western Electric 34A antes de entrar a ver la película, modelo disponible ya en 1925. O quizá, uno de los amplificadores de carbono que por aquel entonces comercializaba Siemens.

(Fuente)

Atropellado a los ¿103?

En los años 70, el protagonista más mentado de este tipo de leyenda urbana es Rudolph Fentz. Veinte años antes, en 1950, un hombre no identificado y que vestía ropas propias del siglo XIX fue atropellado y murió a consecuencia del accidente, en Nueva York.

Iba vestido con un abrigo largo y de factura muy antigua, y aparentaba tener veintipocos años. La gente de la morgue se extrañó mucho de que fuera tan abrigado en junio, y de que llevase zapatos hechos a mano que incluían hebillas de metal, para nada el estilo de la época. Pero lo que encontraron en sus bolsillos fue aún más desconcertante.
- Billetes y monedas antiguos, fuera de curso.
- Tarjetas de visita con el nombre de Rudolph Fentz, y marcando como domicilio la Quinta Avenida.
- Una carta dirigida a Rudolph Fenz, Nueva York, timbrada en Philadelphia en 1876


Investigando el nombre de esa persona, Rudolph Fentz (quien se suponía era el fallecido o alguien relacionado con él) se encontró a un 'Rudolph Fentz Jr" en una guía telefónica de 1939. Esperando que esa persona pudiera dar datos del joven muerto por ser algún tipo de familiar, o el propio fallecido, se encontraron con que Rudolph Fentz Jr había muerto años atrás... a la edad de 70 años.
La viuda de este hombre les contó que el padre de su difunto esposo, Rudolph Fentz, desapareció en extrañas circunstancias en 1876 cuando salió fuera de su casa a fumar, ya que a su mujer no le gustaba el olor a tabaco. Incluso se cuenta en los textos que le mostró una foto de aquel hombre... y que el investigador se quedó de piedra porque era el hombre que tenían en la morgue.

Las exhaustivas investigaciones del autor del artículo que es mi fuente en este caso nos hablan de diversas versiones de la misma historia, donde cambia desde la forma de escribir los nombres de los implicados hasta sus edades, sus estados (en algunas historias el 'hijo' está vivo) o los objetos personales del fallecido. Chris Aubeck, estudioso folklorista y autor del artículo que cito, halló que la historia más antigua sobre este suceso se publicó en 1972 en una revista sobre parapsicología, fantasmas, ufología y materia sobrenatural (Journal of Borderland Research), por Ralph M. Holland. Cuando hizo públicas sus investigaciones, incluso un lector informó de que esta historia aparecía en una obra del autor de ciencia-ficción Jack Finney (1911-1995) publicada en 1951.

Esta historia sobre un viajero 'involuntario' en el tiempo había corrido por todo el país y se había convertido en una historia popular.

Típico de las leyendas urbanas.

Findûriel

9 comentarios:

Telchar dijo...

Estupenda recopilación de leyendas urbanas sobre este tema. Hacía tiempo que no volvía a leer sobre ellas y aunque algunas me han traído viejos recuerdos de lecturas pasadas, otras no las conocía y me han sorprendido. Enhorabuena pequeña hobbit, espero con impaciencia ese artículo sobre los Oopart :-)

Telchar dijo...

Por cierto, envíalo a algunas de las revistas del sector, a ver si se dignan a publicar un artículo que muestra otras alternativas más racionales y nuevas informaciones, de un tema sobre el cual siempre escriben lo mismo

Anónimo dijo...

Referente a la estampación de camisetas,no es lo que yo tengo entendido.
Cuando yo era pequeño, de eso hace ya unos 24 años te estoy hablando, en verano iba a "trabajar" con un amigo de la infancia de mi padre, que tenía un taller de serigrafía.
Él había trabajado en Francia en la empresa más grande (según él) de estampación de camisetas, y me comentó que la habían llevado los americanos justo después de la Segunda Guerra Mundial.

Oso

Findûriel dijo...

Oso, me refiero a las camisetas estampadas como 'prenda visible'... de hecho, las camisetas se dice que comenzaron a ser una prenda exterior desde que Marlon Brando las llevara TAN bien en 'Un tranvía llamado Deseo' (1951)
Lo de que va cosida la W se ve mejor en otra versión de la foto que vi en un foro, y que me dio la idea para el artículo.

Telchar, el problema es que normalmente las publicaciones interesadas en estos temas también están interesadas en dejar puertas abiertas xD

Nicasia dijo...

¡¡¡Aprende Iker!!!Así se hacen las cosas

Telchar dijo...

¡¡¡Qué me vas a contar pequeña hobbit!!!. Un día de estos te contaré cuatro cosillas (porque no conozco muchas más, pero sé que las hay) sobre Iker o las revistas del sector.

Lying Blonde dijo...

Mi querer cronovisor...

Y también coincido en que deberías enviarlo a alguna revistucha de esas sobre cosas paranormales y similares. Total, por enviarlo no pierdes nada.

Telchar dijo...

En el peor de los casos hay un montón de boletines digitales y páginas web que tocan estos temas (algunos muy serios y de calidad) y que seguro que te lo publicarían.

Selerkála dijo...

Con los ojos como platos me dejas. Interesantísima entrada bloggera. ^^