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Posted by Findûriel in , , , , | 7.12.16 No comments
He encontrado por casualidad un texto que mi amigo Santiago Álvarez y yo escribimos a medias para la EstelCon 2010. Fue un evento organizado por el smial de Edhellond, la delegación valenciana de la Sociedad Tolkien Española, en el que también colaboramos como organizadores mi entonces novio (y hoy marido) y yo. Ya son tres las Merith Aderthad que llevo a las espaldas, y a veces me saben a pocas.



Mañana comienza la XXI Mereth Aderthad en Zaragoza y asistiremos con el corazón hambriento de Tolkien.

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Durante toda la jornada cabalgó por montañas y caminos, sin atreverse a exigirle al animal la velocidad de la que era capaz. Su caballo era útil para las campañas, en persecuciones o huidas, pero como bestia de carga era poco menos que un estorbo. Y el equipaje que portaba ese día era bastante más voluminoso de lo acostumbrado.
Al anochecer se detuvo a dormir bajo la Roca del Ahogado, hizo una hoguera pequeña y se refugió en su calor. Aún no era invierno, pero la humedad de aquellos bosques y la umbría sosegada que lo rodeaba era suficiente para que el frío le calase en los huesos. Tomó una cena frugal, a base de sopa de pan y carne salada, y se arrebujó bajo la gruesa capa.
Esta vez acudía solo a la llamada. Otras veces lo había acompañado alguno de sus camaradas, incluso en una ocasión se reunió para el viaje un grupo de quince o veinte compañeros. Ahora era distinto: se había adelantado a sus hermanos, porque llevaba consigo la promesa de tenerlo todo preparado para la llegada de sus superiores.
Al llegar a la primera frontera echó la vista atrás, hacia los altos pinos que se mecían con el aire frío de la mañana. Cuántas veces habría de cruzar ese límite invisible, decir adiós a aquella línea imaginaria que los mantenía separados del mundo y confinados en unas tierras que no eran las suyas... y el día en que todos sus hermanos al fin cabalgaran juntos para abandonar aquel exilio y aquella vigilancia le parecía tan incierto...
"Un hogar de paredes blancas" pensó con melancolía el montaraz. "Y un establo lo bastante grande como para dos bueyes, dos caballos y unas cuantas vacas. Plantaré mis campos con remolacha, nabos y zanahorias, y también habrá hueco para una larga línea de puerros y un buen huerto de patatas"... Su padre lo había hecho en un tiempo no muy lejano, había plantado aquello y muchas cosas más, como grano y frutales. Y su madre había cuidado de su propio jardín de flores invernales tras las labores del campo y la casa. "Una esposa de genio vivo y risa aún más viva" imaginó el montaraz, "que cante mientras ordeña, como hacía mi madre, y que sepa curar los constipados y asar los becerros a la miel".

'Caminando por el bosque', de mi amigo ilustrador Luis Gans
A medida que viraba hacia el sureste y se acercaba al lugar acordado, no pudo evitar que las chimeneas de las casas más al norte le recordaran su hogar perdido, como imágenes frescas de aquello que atesoraba en lo más profundo de su memoria. Escuchaba risas infantiles, gritos de juegos, roncas carcajadas o canciones a media voz entonadas desde las puertas o en las plazas, escapándose por las ventanas de las tabernas, o bien apagadas tras los postigos de las viviendas cerradas para conservar el calor. Había macetas en los alféizares y cereal que se secaba colgando sobre las vallas de los corrales. Había gatos que se refugiaban bajo los carros y perros dormitando en los pajares; alguno trotó entre las patas de su montura, esquivando airoso el peligro con indiferencia y petulancia.
“Es una tierra en paz” pensó el viajero, “un descanso en la tormenta”. Algunas noches entre aquellos poblados, acompañado por las miradas recelosas que lo escudriñaban desde los hogares en penumbra, sirvieron para espantarle el frío del bosque del norte. De vez en cuando se le acercaba algún frontero cuando rellenaba el pellejo de agua en una fuente del camino; también oficiales o alcaldes, todos con la nariz arrugada y los labios apretados mientras le ofrecían víveres o mantas, con intención de ayudarle a proseguir su viaje. El montaraz sabía qué pensaban de él aquellos hombrecillos, así que respondía con toda la amabilidad posible a su desconfianza y su miedo.
'Bosque', de mi amigo ilustrador Luis Gans
Pero llegaba el momento de detenerse, pues allí, junto al Camino Grande, le esperaba uno de sus compañeros. Hacía mucho que no lo veía, aunque el tiempo no le había cambiado. Había un retoño más entre la numerosa prole, y su esposa lo acunaba contra el pecho con una mezcla de cariño y obstinado recelo que hizo sonreír al recién llegado. Los dos amigos se saludaron con entusiasmo, y apenas hubieron acabado de palmearse las espaldas se aprestaron a continuar el viaje. Despedirse de la numerosa familia que dejaban atrás les llevó algo más de lo previsto. La esposa cubrió a su marido de besos, lo abrazó tres veces, mirándole a los ojos le dijo palabras que nadie más oyó; y sin transición, como otro gesto amoroso más, le llenó las alforjas de queso de cabra, salazones, pan moreno y frutos secos, mientras la hija mayor hacía lo propio con las alforjas del montaraz.
El hobbit montó en su pequeño caballo y los dos amigos comenzaron a alejarse, seguidos por los ecos de las voces infantiles, que se arremolinaban a su espalda, bulliciosas y llenas de buenos deseos, hasta que sólo fueron un rumor que traía el viento, y después nada. Fredegar se volvió hacia el montaraz.

—Este es, sin duda, un momento muy especial —inhaló una bocanada de tabaco de su pipa ornamentada y ensanchó los labios en una sonrisa—. ¡Estoy deseando llegar a la Mereth Aderthad!
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Posted by Findûriel in , , , , | 18.11.16 5 comments
Todas esas cosas que siempre quisiste preguntar sobre una EstelCon... y nunca te atreviste a preguntar. Esta guía está orientada sobre todo a los socios que asistirán a una EstelCon por primera vez.

¿Qué es una EstelCon?

La EstelCon, cuyo nombre 'oficial' es Mereth Aderthad (fiesta de la reunión), es la reunión anual de la Sociedad Tolkien Española (en adelante, STE). En esta reunión anual, que suele durar 3 o 4 días, se suceden toda clase de eventos sobre la obra del escritor J.R.R. Tolkien, de los más eruditos a los más lúdicos: conferencias, charlas, mesas redondas, talleres de escritura, de artesanía, de tiro con arco, de fumar en pipa, lecturas, grupos de estudio...


También es el hábitat natural de la Asamblea General de socios de la STE.




¿Hace falta ser socio para acudir a la EstelCon?

No es necesario hacerte socio para acudir. La EstelCon está abierta a todos los asistentes que deseen compartir el evento con nosotros. Sí es cierto que la EstelCon se celebra gracias a la aportación de la cuota de los socios (traducida a subvenciones varias), así que te animamos a hacerte socio para colaborar en la organización de los eventos tolkiendil anuales.


Las únicas dos actividades limitadas a socios son la reunión de Junta Directiva y la Asamblea General.

¿Qué no me debo perder en una EstelCon?

Siempre es recomendable llegar con tiempo antes del acto de bienvenida. A la llegada, se te entregará un wellcome pack con el que podrás comenzar a disfrutar de la experiencia de una EstelCon.

¿Y qué es un wellcome pack? Pues es un conjunto de objetos que (créeme) atesorarás para siempre con mucho cariño. Comenzando por la acreditación, que recomendamos lleves puesta en todo momento, donde se muestra tu nombre, seudónimo y smial (si tienes. Yo tengo todas mis acreditaciones guardadas en una caja. Son muy útiles cuando surjan las conversaciones espontáneas con amables desconocidos), continuando con el programa de actividades, y rematando con el cancionero.



Un cancionero es una auténtica joya. Es un pequeño libreto donde encontrarás canciones de la STE, que la gente cantará espontáneamente a cualquier hora del día o de la noche. Son canciones con temática tolkiniana y conocidas por todos los socios. Es sobre todo típico escuchar estas canciones en la Lumilindë (o noche de música) y en la Cena de Gala.
Personalmente tengo una colección de cancioneros de todas las merith y EstelCones a las que he acudido, y nunca llevo el cancionero de una EC a la siguiente, dado que al ser piezas de tanto valor sentimental tienden a extraviarse y duele mucho cuando eso ocurre.
Así que escribe tu nombre en la portada del cancionero y llévalo siempre cerca, porque nunca se sabe dónde va a brotar la ocasión de que te enseñen a pronunciar el estribillo del Af-Lak Gundu.



Una vez pertrechado con tu acreditación, tu programa y tu cancionero, hay algunas actividades (aparte de la Asamblea) que siempre se repiten en las EstelCones:

Lectura de cuentos


Personalmente, considero que la Lectura de cuentos es la actividad más importante de una EstelCon después de la AG. Al fin y al cabo, somos una asociación literaria...
En la lectura, normalmente se requiere inscripción. No es por un tema de control de las lecturas, sino de control del tiempo: siempre hay MUCHA gente que quiere leer, y la noche es limitada. Cualquier asistente se puede apuntar, y no es necesario que se lea un texto de o sobre Tolkien (aunque, ya que estamos, es deseable). Normalmente los organizadores decoran de alguna manera el ambiente, y suele abrirse esta lectura con algún pasaje de Tolkien; casi siempre se trata de la llegada de Eriol a la Cabaña del Juego Perdido.

La Lectura de cuentos es una actividad íntima y mágica en la que se han sucedido momentos únicos de muchas risas, algo de llanto y, sobre todo, emoción. Los lectores también pueden elegir acompañar su lectura con música, 'enlatada' o en directo.


Las Lecturas de cuentos también se celebran fuera de la EstelCon, en actividades del Día Internacional de leer a Tolkien, en actividades en bibliotecas, en colegios, librerías... organizados por la STE.
Normalmente también al final se suele dejar un espacio para las personas que espontáneamente deseen leer algo sin haberse apuntado (o las que deseen repetir leyendo). Suele haber una mesa con libros de Tolkien de libre acceso para los asistentes. Sólo hay que buscar el pasaje, cobrar valor y sentarse en la silla cuando quede libre.

Noche de música

La Comisión de Música y Bailes siempre prepara alguna actividad relativa a la música y Tolkien. Sea un concierto, un karaoke, un taller de canciones, una actuación de los Bardos Errantes o algo más, no es buena idea irse a dormir pronto si los compañeros de Ainulindalë andan en el ajo.




Cena de Gala

En todos los programas de EstelCones se reserva la última noche de estancia para la Cena de Gala. Esta es una cena muy especial, pues los asistentes celebran el estar juntos un año más, y recibir a los nuevos amigos que deciden acercarse. Es normal que en dicha cena se sucedan canciones (recordad llevar vuestro cancionero), brindis, regalos, piques (incluso carrera de flanes), fotos, actos espontáneos de camaradería... en fin, las Cenas de Gala son sobre todo alegres (y deliciosas).

También suele ser el momento de los mathoms... y ¿qué es un mathom? Un mathom es un regalo, aparentemente inútil, que los hobbits se regalan entre sí en sus cumpleaños. De la EstelCon cada asistente se irá con un mathom conmemorativo del evento, muchas veces son artesanales y están hechos por la propia organización. A cambio, se anima a los asistentes o las delegaciones que lleven un regalo a los organizadores, a modo de mathom de agradecimiento por haber organizado la EstelCon.

¿Es necesario caracterizarse para asistir a la Cena de Gala?

No, no es necesario. Hay gente que decide caracterizarse (de su personaje preferido, del personaje de su seudónimo...) para este evento, pero no es para nada obligatorio. Sólo asiste, con todas las ganas de disfrutar que puedas, y el ambiente pondrá el resto.


Clausura y entrega de premios

En el acto de clausura (donde todos llegamos agotados y con el corazón henchido de magia) se entregan los premios que otorga la Sociedad Tolkien Española. A saber: Premio Gandalf de literatura, Premio Niggle de artesanía, Premio Aelfwine de ensayo, Premio Bilbo de microrrelato.
Además, como lectura final, siempre leemos el pasaje que da fin a 'El señor de los anillos'... y todos solemos quejarnos de las motas de polvo en suspensión que se nos meten en los ojos.

Aparte de estas actividades, ¿qué puedo esperar de una EstelCon?

Cada EstelCon es un mundo. Las actividades no listadas arriba dependen siempre de la voluntad de los asistentes que quieran proponerlas: hay socios que presentan conferencias, otros que se animan a dar talleres de bailes, otros que hacen cuentacuentos... siempre todo con la mejor de las intenciones y con ánimo de enseñar, aprender y disfrutar. 

Algunos consejos prácticos

- No te olvides de llevar algo de contado. En las EstelCones suele haber un espacio reservado para una pequeña tienda donde los asistentes venden artesanías u objetos tolkiendili, y no disponemos de datáfono.
- Tampoco te olvides de llevar cámara. Las EstelCones suelen ser momentos para recordar, así que pon tu mejor sonrisa... pero asegúrate de que no entorpeces la actividad por sacar el mejor plano.
- Siéntete libre de sentarte en cualquier lado, y con cualquier persona. Siempre estamos deseando hacer amigos nuevos, y seguramente que tendremos temas de conversación hasta que salga el sol. Si es la primera vez que viene está bien que te juntes con los demás primerizos... pero te animamos también a conocernos. La EstelCon no deja de ser una fiesta y una reunión.
- Atrévete a cantar. Si no sabes cantar esa canción del cancionero, pregunta al vecino de al lado, con gusto te ayudaremos a coger la tonada.
- Atrévete a leer, a escribir, a participar en los talleres, a darnos tu opinión. Siéntete en casa desde el principio, desde el respeto y el debate sano estamos siempre dispuestos a compartir la experiencia contigo.
- Si tienes cualquier problema o duda, dirígete sin reservas a la organización o a un escudero. Estarán encantados de ayudarte.

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¿Tienes alguna duda más sobre la EstelCon? Anímate a preguntar, estamos encantados de aclarar todas tus dudas. Si tienes alguna en concreto sobre la de este año, en estelcon2016@gmail.com te pueden ayudar.

Nos vemos en la XXI Mereth Aderthad el mes que viene :)
Posted by Findûriel in , , , , , | 29.3.13 2 comments
Ya terminó la mereth. Sigo considerando prodigioso que nos podamos juntar de este modo, que seamos capaces de organizar un encuentro para difundir y estudiar a Tolkien que dure tres días, y que las cosas salgan tan bien.

Aún creo que es pronto, al menos para mí, para escribir sobre ella. Las obligaciones laborales me tienen bastante absorbida. Pero sí quería compartir con vosotros el texto que leímos entre todos en la clausura de la mereth. Un texto en el que, creo, todos los asistentes se sintieron identificados. Un texto que busca dar otro empujoncito a los que aún trabajan en los fines de la STE, y tentar a aquellos que dejaron de hacerlo (por razones peregrinas) o aún no han comenzado.

"¿Cómo convertirnos en eternos?

¿Cómo hacer que la pieza que nos toca cantar, en nuestro papel en el Ainulindalë, se escuche alto, claro, fuerte y hermoso?

La vida puede dividirse en momentos. Momentos que dejan una huella tan profunda y tan distintiva que un simple olor, una frase, una canción o un movimiento nos los traen, vívidos, a la memoria. Son retazos de nuestra canción, compases perdidos que sólo en conjunto tienen sentido. Y no sólo para nosotros, sino para todos aquellos que han vivido nuestras mismas experiencias, o que conocen a la misma gente.


Como cuando presenciamos por primera vez una lectura de cuentos. Sentados en el suelo, quizá con amigos, quizá solos y aventureros, acercándonos a un mundo que nos conmueve y asusta al mismo tiempo. De noche, con la luz de las velas refulgiendo en el lector que, con el rostro encendido, nos llevaba en volandas a un lugar desconocido por primera vez. Nos descubría un nuevo libro, o nos emocionaba con un pasaje conocido.

Aquella vez que te pasaste la Cena de Gala haciendo el payaso, riéndote de cualquier cosa e inventando nuevos juegos de palabras con los que hacer reír a los demás. Fundaste en un segundo un chorrismial, o compusiste una canción entre carcajadas, bocados de carne y canciones que hacían peligrar la cubertería.


La vidriera que cuenta nuestra historia no sólo se compone de cristales de colores juntados al azar. Muchos de ellos se superponen para formar armonías más complejas. Otros tintinean suavemente cuando les roza la brisa. Los de más allá, ciertos días del año, dibujan arabescos en el suelo que sólo los niños curiosos saben descubrir.

Repetimos canciones y ritmos que alguien nos legó, como las personas sabias que crean las tradiciones. Brindamos hacia el oeste, con un cuerno en la mano, un tenedor en la otra, mirando a la croqueta, nombrando reyes enanos y pronunciando palabras en élfico, por Tolkien y los amigos ausentes. Trabajamos para que los que llegan, con el ánimo hambriento y los ojos brillantes, aprendan y disfruten.


Cuando al fin nuestra niña se duerme, nos descubrimos intentando jugar con las palabras para seguir contándole, de forma que pueda entenderlo, el cuento de un personaje pequeñito de pies peludos que un día decidió salir a correr aventuras.
Y se dejó el pañuelo en casa, aunque encontró una espada, y un anillo, y aprendió mucho. Y después vendrán los jinetes negros, cuando tenga edad para poder mirar a sus negruras con valentía infantil.


Cogemos los bártulos, a veces más grandes que nosotros mismos, para recorrer carreteras y aeropuertos cuidando de nuestra mercancía. Llegamos, abrazamos, tensamos cuerdas, desembozamos cañas y nos convertimos en melodía. Sólo pedimos un sitio donde tumbarnos y un bocadillo para la panza, pues errantes somos de nombre y de espíritu, aunque nuestro hogar esté en cualquier sitio donde haya otro bardo.


Quedamos en el único rato libre que nos deja la vida y, en el lugar más inverosímil: en la esquina de un bar, en la clínica de un amigo, en la recepción de un hotel, en el taller mecánico del secretario… desplegamos nuestros papeles y creamos una actividad sorpresa para los asistentes a nuestro evento. Con un foco de este, las tijeras de aquel, los cables de aquella, seguramente quedará bien.

Tiramos dados, nos pringamos de pintura y dibujamos tablas inexplicables con una lógica que sólo será sostenible cuando estén completas. Calculamos el daño que haría un cucharón en el coco de un orco, y cuánta fuerza le imprimiría un pequeño hobbit cobarde. Nos pasamos la tarde encolando alas de montura alada y cosiendo estandartes. Haciendo fichas, inventando las historias que otros vivirán por nosotros, con nosotros, a causa de nosotros.


Buscamos la tela más barata de la tienda. Buscamos otra tienda donde la tela sea más barata. Miramos con ojo crítico las fundas viejas del sofá, pensando en cómo quedarían convertidas en cortinas. Nos pinchamos, interminables veces, maldecimos a la máquina, liamos el hilo, tiramos los abalorios sin querer y nos pasamos media hora recogiendo bolitas del suelo. Cuando queremos darnos cuenta, es de noche. Qué fastidio.

Hay algo que nos impulsa, algo sordo y ciego que tira de nosotros. A veces nos sentamos, y miramos nuestros libros. Y nos preguntamos por la naturaleza de esa fuerza.
A veces nos vemos obligados a parar. Debemos dedicar nuestros esfuerzos a una saga-realidad que cada vez precisa de más trabajo. Pero cuando estamos a punto de quedarnos dormidos, en el paraíso del duermevela, avanzan reyes portando seis mil lanzas y enanos van a la guerra.


Conocimos a buena gente en el camino. Amigos, colegas, incluso a nuestras parejas. Nos leímos en la distancia, nos movimos para vernos. Nos salta el corazón cuando pensamos que en la próxima mereth o en la estelcon veremos a esas personas que tanto añoramos. Tachamos los días en el calendario, con la sonrisa más ancha a medida que las casillas en blanco van desapareciendo. La semana anterior es un puro nervio, y terminamos haciendo la maleta convencidos de que nos dejamos algo.

Inolvidable fue aquella tarde en la que, después de una obra de teatro, un buen concierto, un par de conferencias intensas y una cena divertida te sentaste en el rellano de la entrada del albergue. Cubierto con una capa mucho más grande que tú, charlaste hasta el infinito, con el cabello loco y los ojos cansados, sobre cómo descubriste el primer libro o leíste por primera vez aquella novela.


Y elaborando estos sueños, cosiendo estas esperanzas, tejiendo las redes donde se cuelgan los deseos futuros y los recuerdos pasados, es como el hilo de nuestra historia se va estirando, estirando, formando bucles y atando piezas, vibrando cuando un dedo lo pulsa, sosteniendo cuando necesitas asirte a él. Ves a otros que trabajan, en silencio o en animada charla, a tu lado, en el taller del destino. Y es con ellos, y es a través de ellos, como se alcanza con la punta de los dedos la eternidad.
Con las manos que se entrelazan para caminar seguros, con los puños que colaboran para tirar de una misma cuerda. Con las historias de las cuales, casi sin darnos cuenta y casi sin hacer nada, nos hemos convertido en protagonistas.



Protagonistas de una leyenda que se repite en cada reunión, en cada mereth, en cada estelcon, en cada artículo. Y así la vida se transforma, a través de un papel más fino que la piel, en un cuento.



Un cuento que puede empezar en cualquier lugar, a cualquier hora.


Como, por ejemplo, en un folio en blanco.

En un agujero en el suelo, vivía un hobbit…"
Posted by Findûriel in , , , , , | 28.1.13 No comments
(Título extraído del poema 'Els tarongers de Sóller' de Josep Lluís Pons i Gallarza)

Terminaron las navidades, con muchos nuevos descubrimientos y alguna que otra aventura. 

Releyendo la entrada anterior, me he dado cuenta de que no os mencioné que aquella era la primera misa en catalán que había escuchado en mi vida, y que fue curiosa y divertida a la vez, desde el punto de vista filológico. También fue peculiar el hecho de que gran parte de la misa fue cantada, y una cantidad notable de oraciones y lecturas fueron en latín. Escuchar el padrenuestro en latín casi que pone los pelos de punta, más por temor heredado que por miedo adquirido. Por si acaso, os comento que la única formación religiosa (que no sacra) que recibí en mi vida fue la catequesis para la Primera Comunión, jamás recibí clases de religión en el colegio ni leí La Biblia hasta que tuve edad para aproximarme a ella desde un punto de vista no confesional.
Mi primer acercamiento a La Biblia fue con catorce años, fruto de una optativa que tuve en el instituto, "Introducción a la literatura". Tuve que leer el Libro de Josué y analizarlo literariamente, ahí fue donde aprendí a localizar versículos con esa notación tan particular que tiene La Biblia.

Fuimos a Segovia para Reyes, y allí pude comer churros. Una no se da cuenta de cuánto va a echar de menos algunos platos y alimentos... hasta que le faltan. Me pude comer unos churros, a la fresca de la tarde (unos dos/tres grados bajo cero) mientras mi chico tiritaba y maldecía el frío. No pudimos ver la cabalgata, pero fue porque dedicamos el día a compras de Reyes y a la visita del belén del Ayuntamiento de Alcobendas.



 Este belén, que bebía de las tradiciones napolitanas e historicistas, estaba recreado en paisajes de la Tierra Media creados por Tolkien. Los belenistas Taller del Arte Alcobendas habían trabajado muy duramente, y el producto era fantástico: todo comenzaba en una anunciación al pie de la instalación, seguida por un agujero hobbit, y después el pueblo de Bree, repleto de comerciantes, y donde se negaban a dar posada a María y José en el Poney Pisador.




 La recreación de los Argonath y de toda la ciudad de Minas Tirith era sobresaliente, llena de detalles (como una preciosa sala de sabios, o la escultura de Minas Tirith de Weta Workshop en el centro de una de las habitaciones) y mimada hasta el extremo.
Y había dos guiños más, un molino rohirrim y el pesebre, que no era otro que una antigua edificación medio derruída de factura élfica. 






Tuvimos una suerte tremenda, ya que hablamos con los belenistas a través de un socio (presidente de la Comisión de Juegos de la STE, y que escribirá una entrevista en nuestra revista, la ESTEL, sobre el belén) y nos dejaron quedarnos más allá del cierre, encendiéndonos las luces y la música para nosotros solos, e incluso dándonos acceso a la galería superior. Nos hinchamos a hacer fotografías, algo que nunca podremos agradecerles lo suficiente.
Ellos, por su parte, no cesaban de comentarnos lo orgullosos y honrados que se sentían porque miembros de la STE hubiesen visitado el belén y apreciaran su trabajo, desde el respeto y la profesionalidad.

Como detalle, os contaré que incluyeron al propio Tolkien en el belén, una foto del Profesor de cuando formaba parte de los Lancashire Fusilers.





Se vieron obligados a poner un cartel explicativo porque algunos visitantes les increpaban, molestos, por haber puesto una 'foto de Franco' en el belén.

Este enero también hemos viajado a Valencia. Además de pasar unos días maravillosos en casa de nuestros amigos Ana y Juanjo, hemos asistido a uno de los que será, sin duda, eventos del año: el cumpleaños XL.

Nuestro amigo Santi cumplía 40 años, y para tan magna ocasión, alquiló un precioso albergue rural donde pasar el fin de semana más increíble de los últimos tiempos. Éramos un montón de personas, aquello parecía una mereth... también porque muchas eran amigos de la STE, del smial de Edhellond (una de las delegaciones en Valencia).
Hubo de todo: peleas con espadas, taller de baile celta (impartido por una profesional), juegos, cenaza de gala, paella, globoflexia con Keleb-Dûr, tertulia literaria... ¡hasta mathoms!






Y, por supuesto, hubo música. Conciertazo de los Innerlands, que le regalaron a Santi su propia versión de "Flaming Red Hair" (la canción que baila Rosa Coto en la fiesta de cumpleaños de Bilbo, en la peli de P. Jackson) y dos conciertazos por la noche, de la banda antigua de Santi y la nueva, MAPS, de la que os sugiero que os hagáis 'fanses' a la de ya.
También hubo visita de última hora a la FNAC de Valencia, con un resultado fantástico. Por fin tenemos todas las pelis de Harry Potter, hay una Tardis encima del escritorio de mi chico, tenemos un gran volumen con novelas de Sherlock Holmes y me quité el mono de Buckyballs con un cubo pequeño, monísimo y rosa.

En otro orden de cosas, la mereth que está preparando la delegación mallorquina de la STE, el smial de Tol Eressëa, va viento en popa.


El formato de mereth urbana es algo novedoso. Las actividades estarán abiertas a todo el que quiera participar, inscrito o no, y además los asistentes que sí se alojen lo harán en un youth hostel en el centro de Palma.


Podéis consultar todos los datos en su blog.


¿Os vais a perder una mereth con un trailer tan friki? Las inscripciones para pensión completa acaban el jueves, pero hay modalidad sin alojamiento e incluso inscripción sólo para la Cena de Gala.


Findûriel
PD: Courtney sigue tan guapa como siempre. Os manda saludos.

Posted by Findûriel in , , , , , | 23.1.12 1 comment
Si en una entrada anterior hablábamos de los fanfilm, en esta entrada me gustaría recopilar algunos de los tráiler que los miembros y simpatizantes de la Sociedad Tolkien Española realizaron para promocionar sus merith.

'Merith' es el plural de 'mereth', palabra en sindarin que significa 'reunión'. Las merith son eventos, normalmente de entre dos y cuatro días, que las delegaciones de la Sociedad Tolkien Española organizan en diferentes puntos del país. Suelen consistir en estancias en alojamientos en exclusiva (tales como casas rurales, posadas rurales, albergues, hoteles rurales...) que incluyen la estancia con pensión completa y un extenso programa de actividades. Como su hermana mayor, la Mereth Aderthad o EstelCon (reunión anual de la STE), no puede faltar en su horario una Cena de Gala, una Lectura de Cuentos o una Lumilindë (noche de música). Conferencias, talleres, teatros, mesas redondas, competiciones, concursos literarios, roles en vivo... son actividades que salpican las merith con el propósito de estudiar y aprender juntos sobre la obra de Tolkien.

Con el objeto de promocionar estos eventos, y abrir el apetito de los potenciales asistentes, normalmente se editan boletines, se abren páginas web y se montan tráiler. Estos vídeos, hechos por y para fans, suelen dar una idea de la ambientación de los eventos... a no ser que en dichas celebraciones se cuele un dragón malvado, una tribu de orcos o estalle una guerra (ha pasado, creedme) y tanto el programa de actividades como la ambientación cambien por sorpresa.

Teaser Trailer de la XVI Mereth Aderthad


Esta EstelCon se celebró en el albergue del embalse de Benagéber (Valencia) en 2010. Su ambientación fue la propia historia de las EstelCones de la STE, y la celebración de la Mereth Aderthad en la obra de Tolkien.

Trailer XV Mereth Aderthad


Este tráiler nos habla de la ambientación de la EstelCon de 2009, en Cardona (Tarragona), donde nos sumergimos en la historia de Túrin Turambar. También nos ofrecieron un teaser donde se mostraban paisajes de Cardona que muchos asistentes pudieron disfrutar. 

Trailer XIII Mereth Aderthad


Esta EstelCon se celebró en el monasterio de Uclés (Cuenca), un lugar ideal para acometer todo tipo de escenas ambientadas en fortalezas de la obra de Tolkien. Fue organizada por las delegaciones de la provincia de Madrid y Cuenca en 2007.

Trailer I Mereth Tol Andaer


Los habitantes de Tol Eressëa invitan a los visitantes a sentarse y disfrutar de las leyendas, como Eriol, junto a la Cabaña del Juego Perdido. Se celebró en 2009 en un albergue de Mallorca.

Trailer Mereth Eruquiéreme


Las merith de Númenor (delegación de la provincia de Madrid) suelen llevar el nombre de Erukyerme, debido a las festividades en honor de Eru que celebraban en Númenor los primeros hombres. Esta mutó un tanto su nombre, debido a que estuvo ambientada al tema del amor, en todas sus variantes, en la obra de Tolkien. Se celebró en un recoleto albergue en Ávila allá por 2009.

Trailer I Mereth de los Muertos de Aragorn


La delegación de Sevilla nos preparó una mereth en plena sierra, ambientada en el periodo en el que Aragorn recorre el Sendero de los Muertos con la esperanza de encontrar ayuda para poder atacar los barcos de Umbar. O eso creíamos... Se celebró en 2007. Y también nos ofrecieron un teaser la mar de salao.

Trailer III Mereth E-Daur


Esta mereth se celebró en 2007 en un precioso albergue de Barria (Álava). La ambientación, claramente élfica, nos llevó de tirar con arco a disfrutar de conciertos de música tradicional de aquellos parajes.

Trailer III Mereth Dracon

AQUÍ (Google vídeos no me deja incrustarlo)

Esta mereth contó con dos tráiler diferentes (el segundo, aquí, utilizando una escena de Shrek), como la II mereth del mismo nombre (una pena que no estén disponibles online). Se celebró en 2006 en un albergue de montaña de Madrid, y estuvo ambientada en el mundo de faërie, retratado por Tolkien en 'El herrero de Wooton Major'... o eso pensaban los asistentes :)

Trailer II Mereth Erukyerme


Como explicaba más arriba, estas merith tienen mucho que ver con la historia de la isla de Númenor. En este caso, con la historia del final de la isla... Se celebró en 2006.

 BONUS

Estos dos trailer no son de merith, pero sí de actividades que la STE celebró en EstelCones y que, al tener un fuerte contenido audiovisual, merecieron un tráiler para anunciarse.

TRAILER 'RETAZOS DE UNA VIDA' - Actividad audiovisual y teatral que la delegación de Sevilla ofreció en la Mereth Aderthad de 2010. Se trataba de un magnífico trabajo pluridisciplinar que unía vida y obra de Tolkien en una experiencia única de música, vídeo, danza, teatro, magia, performance...


TRAILER 'LA PIRA DE DENETHOR' - El musical que la delegación valenciana ofreció en la Mereth Aderthad de 2010 se apoyaba fuertemente en tres puntales: la música, el teatro y la ilustración. Adaptación musical de la obra de Pink Floyd 'The Wall', y profusamente ilustrada por el artista Luis Gans, fue presentada al gran público en 2011 con un gran éxito de asistencia.


Espero que os haya gustado la entrada, y si conocéis algún otro tráiler hecho por gente de la STE, será bienvenido para completarla. Es hermoso volver la vista atrás a veces, porque se ve el trabajo, esfuerzo e ilusión que compartimos organizando eventos. 

Findûriel
Posted by Findûriel in , , , | 26.11.11 No comments
La delegación de la Sociedad Tolkien Española en Barcelona, el smial de Lórien, acaba de anunciarnos un encuentro (mereth) para abril de 2012. Ya hay ganas de volver a celebrar y disfrutar de una de estas pequeñas convenciones, en las que la creatividad, la cultura y, sobre todo, la obra de Tolkien son protagonistas.


MERETH DE ANNATAR, SEÑOR DE LOS DONES

¿CUÁNDO? - del viernes 27 al 29 de Abril de 2012.

¿QUIÉN? - smial de Lórien (Barcelona)

¿DÓNDE? - Mas-Pó Canyadó, en la Serralada de Marines. Pertenece al municipio de San Fonts de Campsentelles, Barcelona.



¿CÓMO? - A nuestros 'buzones' ha llegado una carta, a modo de invitación, del mismísimo Annatar, señor de los Dones, con la siguiente leyenda:

Mis queridos amigos

Vivimos tiempos dichosos. Tras las calamidades acontecidas en la Primera Edad, la Tierra Media goza por fin de una paz verdadera. Gracias al conocimiento de los primeros nacidos, la destreza de los enanos, y la iniciativa de los hombres, somos testigos de una época refulgente. Grandes obras surgen por doquier y la maravillas se alzan tan rápido ante nuestros ojos que no podemos abarcarlas a simple vista. Somos quizá testigos de la verdadera voluntad de Eru Ilúvatar, su obra y su música por fin realizadas.

Creo que no me había presentado, soy Annatar señor de los dones y hablo en nombre de los herreros de Ost-In-Edhil. Estarán al tanto de las obras que estamos concibiendo. Cada día realizamos nuevos descubrimientos a mayor gloria de los pueblos de la Tierra Media. Sin embargo creo que podríamos hacer mucho más. No dejo de torturarme pensando en cuántas maravillas pueden perderse en el tiempo si no se les presta atención suficiente. ¿Por qué sólo en Eregion hemos de tener la gloria de este momento? Por ese motivo, para asegurar la preservación de esos trabajos, mis colegas y yo hemos pensado en una novedosa iniciativa.

Por la presente les invitamos a una fiesta de artesanos en mi residencia particular en Ost-In-Edhil. Será un breve encuentro en el cual charlar, intercambiar ideas, e iniciar proyectos nuevos. Confío en que la explosión de creatividad resultante de semejante encuentro desemboque en la creación de nuevas obras a mayor gloria de los hijos de Ilúvatar. Todos pueden participar, artesanos de todo tipo, desde bardos, a pintores. Cualquier idea o disciplina será bienvenida, pues todas contribuirán al éxito del proyecto.

Espero ansioso sus respuestas;

Anatar Señor de los Dones

Desde las forjas de Ost-In-Edhil

MÁS INFORMACIÓN
Por el momento, el evento se ha anunciado en las listas de yahoo y en un evento de Facebook. En las listas nos comentan que habrá 44 plazas y que el precio aproximado será de 70 euros. Además de ser una mereth como las anteriores, la Mereth de Annatar estará diseñada como un lugar de encuentro para las diferentes comisiones de trabajo de la STE, proporcionando un ambiente ideal para el desarrollo artístico, literario, filosófico e investigador sobre la obra de Tolkien.

Los plazos de inscripción se abrirán en breve, mantenéos atentos al evento de Facebook, las listas de Yahoo de la STE (soctolkien, STE_socios), y los perfiles en Facebook, Twitter y Tuenti de la Sociedad Tolkien Española.

Para más info, la dirección de e-mail para los eventos del smial de Lórien es eventoslorien@gmail.com

¿SABÍAS QUE...?


Annatar fue conocido como 'El señor de los dones' sobre todo en Eregion, pues enseñó muchos y muy preciados conocimientos, convirtiéndose en un consejero apreciado. Ost-In-Edhil fue la ciudad en la que se forjaron los anillos de poder, pues Annatar era un maïa bajo el mando de Aulë y era muy habilidoso en objetos de poder.
Pero reservó la forja del más grande de dichos anillos para él solo, creado a fuego y metal en el Orodruin... creo que todos conocemos ya de quién era sobrenombre Annatar: Sauron, el aborrecido.
Posted by Findûriel in , , , , | 30.4.09 3 comments
Este pasado fin de semana disfruté del inmenso lujo de asistir a la III Mereth Erukyërme (o I Mereth Eruquiéreme) organizada por el smial de Númenor. Nos reunimos casi 60 personas en un albergue de Piedralaves (Ávila) para disfrutar de lo que sabíamos Númenor nos iba a brindar: trabajo bien hecho, calidez, ambientación y atención al detalle.

También nos encontramos cosas anunciadas pero que por su intensidad no dejaron de sorprendernos: irreverencia, desenfado, desenfreno y mucho, muchísimo humor.

Como la crónica la debo, porque aún la estoy escribiendo, os pongo en este post el cuento que presenté para el concurso de relatos románticos de la Mereth. Resultó ganadora, con un relato excepcional y conmovedor, Delia 'Narya-Mithrandir'. Espero que también lo publique en su blog :)


Noche sin luna

Caía la noche y las murallas se convertían en carbón. La Ciudad Blanca ya no lo era al ponerse el sol, más allá de tierras sin hombres, en la hora del sosiego y el sueño.

Faramir estaba solo. El viento del oeste le agitaba los oscuros cabellos, y también le secaba las escasas lágrimas que se atrevían a perlar sus párpados. 'El Senescal de Gondor no llora nunca', eso le enseñó su padre en el funeral de su hermosa madre. 'El Senescal no llora ante los ciudadanos'. 'Guarda tus lágrimas para la noche', le aconsejaba, tomando firmemente su pequeña mano y conduciéndolo por los círculos de la ciudad, tras el cortejo fúnebre. Él lo escuchó llorar en los salones de piedra, encerrado, cuando comenzaba a despuntar el alba.

El ruiseñor comenzó a cantar.

Se dio cuenta de repente de la sed que tenía. Trató de recordar la última vez que había bebido algo, enfrascado en las tareas de reordenación y archivo. Quizá una copa de agua en el frugal almuerzo, 'y porque nadie puede decir que no a Mithrandir cuando habla con ese tono', suspiró para sí. Una copa de agua, sin color, sin vida. Mientras daba vueltas al anillo de su mano derecha, el agua fue lo que volvió a sus ojos, cálida y áspera.

Parpadeó y borró aquellas lágrimas obligándolas a retroceder.

Pues allí estaba ella, entrando con paso quedo, con el cabello cubierto por un manto oscuro y pesado, sin palabras. Patente sólo en el pequeño espacio por el que se deslizaba con presteza, pero llenando de pronto el aire a su alrededor con su sola presencia. Llegaba, con el silencio, permanecía a su lado, y siempre estaba allí su mirada clara y honesta. Sin preguntas, sin tensiones.

Le tomó de las manos.



Y allí había traído ella la copa, el ánfora, y el vino aromático que cantaba en la plata al derramarse. Bebió largamente, hambriento y agradecido. Y su sonrisa. Y la sonrisa de ella, hundiéndose en el vino como una especia, viniendo para arrojar luz en el carbón pulido de las murallas y en el espectro denso de la muerte.

Sus manos blancas estaban frías.

Eowyn trató de calentarlas frotándolas entre sí. En las criptas de Rath Dínen el aire siempre estaba helado, tanto, que el agua en que sumergía sus manos cada atardecer amenazaba con cortarlas. Le daba miedo Fen Hollen, la Puerta Cerrada, como si no fuera a abrirse jamás después de haberla flanqueado cada ocaso. Pero en la noche el guardia volvía a abrirle la poterna lateral para que saliera, dejando atrás el cadáver honrado y los miembros ungidos del rey que fue su tío.

Faramir volvió a tomar las manos de Eowyn para atraerla más cerca.

Le dolía saber que hollaba sola las piedras de Rath Dínen, la Calle del Silencio, cada atardecer desde que volviera su hermano, para lavar y perfumar las manos y el rostro del rey Théoden. No era quién para cuestionar sus costumbres, pero rodearse de muertos no parecía la mejor cura para su dolor. Uno de los días ella le confió que después de cantar a los pies de su tío, guardando los aceites y los paños, aguardaba un segundo ante la puerta del pabellón cerrado donde reposaba Denethor. Él no se atrevía a acercarse, no aún. Pero agradecía el gesto de la mujer con un poso de amargura.

A Eowyn aún le daba vergüenza estar tan cerca de Faramir.

Lo veía en escasas ocasiones, yendo de acá para allá, recibiendo viajeros de lejanas tierras, estudiando pesados manuscritos para las correspondientes redacciones de los escribas junto a Mithrandir, paseando largamente con su rey Elessar, comiendo de prisa en los salones laterales del archivo. Sólo muy de vez en cuando cruzaban alguna mirada, algún guiño, o podían intercambiarse un saludo.

No había luna aquella noche. Aun así, Faramir vio las estrellas reflejadas en los ojos de la dama de Rohan.

Y él había preguntado, en uno de aquellos rincones sin nombre, en uno de aquellos momentos sin tiempo. Y ella había concedido. Él le prometió volver siempre, desde los lugares más remotos, al hogar que crearían juntos. Y ella le prometió una copa llena cada vez que regresara a su lado. Aquella noche la muralla brillaba cual si fuera de nácar bajo la luna llena. Parecía que el día se apoderaba también de las noches. Después vino de nuevo la oscuridad.

Pero ahora tenían presente la esperanza de un nuevo día.

Compartiendo sus soledades, sabiendo cada uno de las ausencias del otro. Faramir, sin padres y sin hermano. Eowyn, huérfana por vez segunda. Los dos, recién arrancados de las garras de la muerte. Sus angustias se encontraban para remansarse como las olas en las altas quillas de los barcos. Y ambos se topaban con el otro, torpemente al principio, con entrega un segundo después. Hallando calor para sus corazones huecos, comprensión en su aislamiento, amor en su desgracia. Fuerza donde lo más fácil hubiera sido rendirse al vacío.

La piel de Eowyn se templó al ritmo de los besos hambrientos del soldado.

Besos con sabor a sal, a lágrimas no derramadas. Besos con el calor que sólo un corazón guerrero puede encender. Y a él los labios de su amada se le antojaban golondrinas, cálido reposo, enigma por resolver.

— Sé que ella le dijo que sí.
Eomer se recostó en el muro, tras la reja de la enredadera, agitado por lo que sus ojos habían contemplado. No sabía qué pensar. Aquel aparente paseo por las murallas a medianoche se había revelado en una extraña sorpresa.
— Es mi bien más preciado — contestó con aspereza.
— No — respondió Elessar, cruzando los brazos —. Ahora es el suyo.
Eomer frunció el ceño. La tormenta de su corazón no dejaba de rugir.
— Entonces no hay más que hablar, supongo — concedió a regañadientes —. No sabes cómo se las gasta mi hermana cuando le llevan la contraria.


(imágenes de Ted Nasmith y de Enke Katrin-Eissman)

Findûriel

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