jueves, 24 de enero de 2008

Crónicas de un viaje mallorquí (Tercera etapa I: de Cabos y Necrópolis)

En este caso sólo llegamos media hora tarde, y eso porque temíamos al hacha de Telchar. Expedición camino a lo desconocido iniciada, tripulación: enano y su señora enana, felfo y felfa, y un gondoriano que dejó la Morris-montura en el centro de ocio.

La panda que me arrastró de excursión... madre mía qué peligro (Telchar, señora enana, Boromir, Aina y Daedhel)

Cabalgamos a lomos del caballo de Telchar, Sombrita Grisácea, hacia yo no sé dónde pero seguro que guay, conociendo a esta gente fijo, y además friki, pongo la mano en el fuego por ello.

Primera parada: Cap de Formentor


Este es mi fondo de escritorio ahora mismo. Increíble.


Qué pasada... Aina me explica que este cabo es La Foto de Mallorca. La verdad es que merece ser la postal de todas las costas, todos los acantilados del mundo. Una maravilla al llegar, pero más maravilla al alcanzar el mirador.


Mirando a la izquierda... ojo al tamaño del barquito

Me sorprende lo calmo que es el Mediterráneo, que el mar no bata como el mar que conozco de siempre, el Cantábrico. El hecho de que el mar bata tanto supone, además de que te riza el pelo una barbaridad, que todo huele a mar. En Mallorca el mar está presente, susurra en vez de bramar, y acaricia en vez de agredir. Es otra forma de sentir el agua salada. Quizá con más paz, quizá con más calma. Detenemos el tiempo un buen rato, con las piernas colgadas hacia el infinito. Algún acrofóbico que otro nos grita que nos quitemos de tan al borde, pero es muy divertido estar allí, con los pies en la nada de decenas de metros.

Anda que si se nos cae una zapatilla, Aina... la que habíamos liao...


A la derecha, una almenara. Muchas de ellas salpican los altos y las costas de la Isla Solitaria, según las leyendas, para defenderse de los corsarios. Quizá en Umbar no sabían que estaban tan bien preparados, por eso Mallorca ahora mismo no es un bastión umbariano.


Ahí tenéis una de las almenaras... ¡Corsarios a la vista!

... y descubriendo agujeros en el suelo, había que hacer las chorrifrikifotos del momento, of course...
En un agujero en el suelo, vivía una hobbit... gracias, Nini, por darte cuenta en esta foto de que estoy más delgada... estoy echada a perder como hobbit, mira tú...
En estos agujeros del Cap de Formentor es donde se cultiva la mejor comida de elfo de toda la isla... con nutrientessss esencialesss, osea...

Segunda Parada: Necrópolis de Cala Sant Vicenç

Daedhel, libro en mano como historiador que es, nos conduce a una necrópolis pretalayótica. Si supiera lo que a mí me gustan estas cosas... Subimos por un caminito de tierra y hallamos la primera entrada a una de las tumbas, excavadas en la roca viva. Lo sorprendente es que, según nos cuenta Daedhel, se horadaron usando piedras como herramienta. Sus dimensiones y detalle, para tratarse de estos útiles de construcción, son impresionantes.

Los expedicionarios parece que están de juerga en vez de a la entrada de una tumba :)

Bueno, nada más ver la entrada de la tumba más grande, hubo quien se emocionó...

¡Cariño! ¡Hemos encontrado nuestro nidito de amor perfecto! ¡Mudémonos!

Dentro la tumba estaba distribuida a lo largo de un pasillo central. A los lados de este pasillo había horadados unos huecos donde se colocaban los cuerpos, y al fondo una pequeña sima donde se depositaría el ajuar, y los huesos una vez despojados de la carne corrupta.
Pero ese esquema se vería mejor en la segunda tumba, con una entrada mucho más angosta.

¿Lo has pensado bien, amor? Aquí no nos cabe la mesa de jugar a Warhammer...

Tuvimos que gatear un trecho hasta entrar a esta segunda tumba. En ese momento nos llamó Altáriel, que me pilló a gatas, así que la pasé con Telchar, que en un principio no iba a entrar. Pero al final, se animó.


Que no se diga que un enano teme atravesar el Sendero de los Muertos, hombreya...

Hay algunas fotos de dentro, cortesía de la Señora Enana y su arte al tirar fotos (las mías salieron fatal), en las que se ve la reunión secreta del no-smial de los pretalayóticos, que pasará a la historia por los relatos que allí se contaron y los misterios que allí se revelaron. A los lados de nuestras cabecitas, podéis ver las repisas talladas en la roca en las que colocaban las luces de aceite que alumbraban la tumba.

No sé si Telchar había pasado de la entrada cuando nos hizo esta foto.

Estuvimos allí un buen rato, atentos a las explicaciones de Daedhel, quien nos explicó que tampoco está muy claro el uso de las hornacinas que había a los lados de la entrada de la tumba. Como no había demasiado polvo en suspensión, las fotos salieron muy bien. Además, una vez sentados a los lados del 'corredor central' la luz del sol incidía en el fondo, en aquella pequeña sima que habría albergado huesos, objetos personales y quién sabe si amuletos, símbolos religiosos o simplemente secretos de las personas que allí reposaban...


En ocasiones veo necrópolis...

También me sorprendió, huelga decirlo, el excelente estado de conservación de las tumbas, y lo respetadas que estaban, casi casi perfectas. Y más siendo un sitio al que se puede acceder libremente, se puede entrar y salir con soltura y sin atravesar controles, puertas o pedir permiso. Vamos, que en otros lugares te esperas encontrar como mínimo los restos de un botellón.

Bueno, lo dicho, pasáos cuando queráis. Mi casa es vuestra tumba... digooo, vuestra tumba es mi casa. Bueno, que ya me entendéis. Hale, a trabajar en la mina :)

Y como otra de las cosas que me he traído de Mallorca es un resfriado de aúpa, pues siento tener que cortar la crónica aquí por hoy. Mañana sigo con lo que hicimos el domingo en Pollença (que tiene mucha miga) y los eventos nocturnos.

Besos!

Findûriel.

5 comentarios:

Telchar dijo...

Así me gusta, haciendo esperar al personal alargando las crónicas. Dentro de nada podrás sacar una versión extendida de "El viaje de una hobbit a Tol Eressëa".

Hay que decir que ese día no hacía viento, no soplaba la Tramuntana (que cuando sopla se nota) y por lo tanto la mar estaba en calma. Por allí muchas veces en que hemos ido soplaba un poco de viento y se notaba. Por cierto, no era el Cap de Formentor, es camino a Formentor pero aún quedaba un trecho y no merece tanto la pena, salvo que vayas al famoso hotel del mismo nombre.

La necrópolis de Cala Sant Vicenç no es que se encuentre, precisamente, bien conservada. Vimos dos tumbas y la entrada de una tercera que se conservan más o menos bien. Hay más y alguna de ellas está en un pésimo estado. Incluso han desaparecido unas cuantas. Por cierto, el libro que le dejé a Daedhel es "La guía arqueológica de Mallorca", un magnífico libro, aunque algo desfasado, ya que se publicó en 1995.

Silmaril dijo...

Jo, que sitios más bonitos. Algún día tendré que visitar la Isla Solitaria, que no la conozco.

keleb-dûr dijo...

ya tenía ganas de que volvieras y lo contaras. Me alegro de que lo pasarais tan bien. Yo estuve en Mallorca de viaje de fin de curso en 3º de carrera y me encantó.

Chati, deberías ser cronista de viajes. Tienes un gran encanto relatando las costumbres y tradiciones de cada sitio. ;)

Celebrian dijo...

Tampoco he estado en la isla joooo. Q bonito que parece todo...y mi mediterraneo como lo hexo de menos, es engañoso ehhh XD, por tranquilo que te parezca.

P.D; Vivan los felfos y su dieta!!! jajaj

Finduilas dijo...

Jops, ya se ve que lo has pasado bien, me alegro semitwin :D:D

BEZOOOOZZZZ