domingo, 17 de febrero de 2008

Leyendo...

En su cabaña a pocas millas de allí, la bruja Agnes Nitt albergaba segundos pensamientos sobre su nuevo sombrero puntiagudo. Por lo general Agnes albergaba segundos pensamientos sobre todo.

Mientras se metía el pelo por debajo del sombrero y se observaba a sí misma con ojo crítico en el espejo, se dedicó a cantar una canción. Cantaba en armonía. Por supuesto, no con su reflejo en el espejo, puesto que una heroína que hiciera algo así acabaría tarde o temprano cantando un dúo con el Señor Gorrión y otras criaturas del bosque, y entonces el único remedio sería un lanzallamas.

Simplemente cantaba en armonía consigo misma. A menos que se concentrara, últimamente le pasaba cada vez más. Perdita tenía una voz más bien aflautada, pero insistía en sumarse a la canción.

La gente con tendencia a la crueldad despreocupada dice que dentro de toda chica gorda hay una chica delgada y un montón de chocolate. La chica delgada de Agnes era Perdita.

No estaba segura de cómo había adquirido a su pasajera invisible. Su madre le había contado que cuando era pequeña tenía la costumbre de echar la culpa de los accidentes y los misterios, como la desaparición de un cuenco de nata o la rotura de un jarrón valioso, a "la otra niña".

Solamente ahora se daba cuenta de que no era buena idea permitirse ese tipo de cosas cuando, muy a su pesar, llevaba un poco de brujería natural en la sangre. La amiga imaginaria se había hecho mayor y no se había marchado nunca y había acabado siendo un incordio.

A Agnes no le caía bien Perdita, que era vanidosa, egoísta y maliciosa, mientras que Perdita odiaba tener que ir siempre dentro de Agnes, a quien consideraba una panoli gorda, patética y carente de voluntad a quien la gente pisotearía fácilmente si no fuera tan voluminosa.

Agnes tenía tendencia a obedecer las normas. Perdita no. Perdita pensaba que, en cierto modo, no obedecer las normas molaba. Agnes creía que las normas tipo "no te caigas dentro de este enorme foso con estacas" existían por alguna razón.

A ver si alguien se está leyendo el mismo libro y puede decirme el título...

2 comentarios:

Marta dijo...

:O

¡Es Mascarada del sr Pratchett! ¡Y me lo estoy leyendo ahora mismo, por primera vez! Qué cosas, Moni... :*

Selerkála dijo...

Es "Carpe Jugulum".
Voy por la página 261, y a base de racionármelo mucho mucho, porque me da penita acabarlo...Como todos los de la serie de las brujas, vamos...
Además, puede que este sea el último dedicado a ellas, porque Pratchett ya no tiene la cabeza para muchos trotes, como sabéis.

¡Está interesantísima esta nueva aventura! No me está decepcionando en absoluto.

...Y, Marta: Te va a encantar "Mascarada", ya verás.

Besitos!

Fdo. Selerkála-Ogg.