jueves, 10 de abril de 2008

Fotocrónica de la III Mereth E-Daur (II)

Hubo una conferencia esa tarde, que nos ofreció Amaia 'Isilwen' sobre la muerte en la edad media y la muerte en Tolkien. Además de que las explicaciones fueron tremendamente claras (y esclarecedoras), se generó un debate en el que ella comenzó despejando muchas dudas, y acabó la pobre intentando meter baza, porque nos había gustado tanto el tema que nos encendimos y acabamos creando varios focos de conversación paralelos.

Lo único malo es que hacía bastante frío, pero el sitio era espectacular, con un retablo en la parte trasera y todo. Y estábamos tan a gusto que aun con el frío seguíamos rajando hasta que alguien nos paró, no recuerdo quién, y al fin dejamos la cháchara sobre enterramientos y piras.

Bastante después (después de una charla en la habitación que pasará a la historia) bajamos al concierto. El grupo se llama Karramarro, y eran simpatiquísimos. Tocaban instrumentos tradicionales y, sin saberlo, nos anunciaron una polka que era el 'baile del oso', el 'dame un don' de la STE :)

No puedo decir demasiado de esta actuación porque sólo vi tres canciones antes de que la tensión se me bajase al nivel de las estancias de Nargothrond y me tuvieran que llevar arriba a tenderme en una cama. Pero tampoco estuvo mal del todo: estuvimos Keleb-Dûr (mi salvadoraaaa), Altáriel (mi muleta derechaaa), Selerkála (mi muleta izquierdaaa) y yo cotorreando y chananteando como lobas antes de que llegase el momento de vestirse para la cena de gala. Por si fuera poco con el chutazo que me dio Keleb y que me dejó como nueva, además me llevó en coche a la cena de gala (el Keleb-car!)

Y bien monérrimas que nos pusimos... Bueno, yo tenía cara de cadáver y me escoltaron la 3BU y mi caballero escaleras abajo hasta el coche de Keleb. Allí, muchas risas y mucho cachondeo, que estaba todo más oscuro que la boca de un huargo.
Llegando al restaurante, nos sentamos todos en la misma mesa, y nos trajeron la ensalada (con aceitunitas). Había vino, pero preferí no arriesgarme y llenar el cuerno de agua.

La cena fue espectacular. El cordero estaba muy rico, pero lo que la hizo tan especial fue que estabamos terriblemente motivados con la mereth y en cuanto uno comenzaba una canción o un juego, todos nos uníamos en frenesí de palmas, palmadas, berridos o acordes.
Como muestra, dos botones. La menda llevaba la cámara de vídeo y dejó testimonio.

Porque os quiero a rabiar, 3BU de mis entretelas

Porque esto no tiene precio, como la Mastercard. Las masculinas chicas y los femeninos chicos.

Mañana la intemporal...

4 comentarios:

Selerkála dijo...

Ains!
Salgo con una cara de felicidad que casi no me reconozco!!
Que sepas que , como confirmará mi marido, en los postres de dicha cena se me hizo la petición oficial de entrar en la zarza...¿Por qué? ¡Por el bendito bendito chocolate de mi helado! XDDDD

keleb-dûr dijo...

Bueno, ya lo habéis conseguido, me he hecho un blog

http://ladybrandon.wordpress.com/

así podré contar mis viajes, comenzando por el de Japón, pon pon y otras cosillas

Lo iré publicitando por vuestros blogs como puta por rastrojo

la culpa es de la mereth, de lo bien que lo pasé y lo majos que sois todos. Que os hecho de menos leñe! y necesito hablaros. Hasta estoy pensando en volver a poner el messenger ains!

ale! a daros la vara!!!

Celebnár dijo...

Jajajajaja ¡se me ve cortándome las venas en "si yo fuera Sinda" XDDDDDD!
Pero qué payasa estabaaaaaa

Me encanta la crónica de la mereth que está haciendo. Ayuda a sobrellevar la morriña.

Keleb!! ¡al messenger, al messenger!
XDDDDDDD

Azelaïs de Poitiers dijo...

Jajaja no sabía nada de la crónica esta. No mola ni nada. Y me hiciste una foto a traicióóón, jajja. La próxima vez me pondré dura, que si no, se te suben a las barbas. Mira el doctor Eleder al día siguiente... jajaja.

En fin, señorita Keleb-Dûr, a ver si es verdad eso de que se pone mesenger, jajaja.