jueves, 22 de enero de 2009

Para uno de los mejores

Me entero hoy por boca de flordesombra, mientras disfrutaba nerviosa y feliz de uno de los legendarios desayunos de la facultad de filología, de que ha muerto uno de los mejores profesores que he conocido en mi vida.
Me he puesto a llorar como una descosida, y ella también. Es que fue muy grande. Un amante de mi gran amor, la Literatura, un amante fiel, sencillo pero profundo, culto pero principiante, con el titubeo que da enfrentarse a los versos cada día, aunque sean versos conocidos.

Jose Luis Palomares Arribas era un hombre tranquilo. En lo profundo de su voz poderosa yacía un incansable aventurero, pero también en sus ojos chispeantes se asomaba un niño curioso. Como cada vez que sonreía. Fuera cual fuese la edad que tenía, su sonrisa siempre era la de un chiquillo.


Llegaba a clase, daba los buenos días con respeto. Todos sacábamos nuestras toneladas de poesía, nuestros líos de apuntes, y nos preparábamos para la tormenta. Y el crepitar de su cuaderno nos daba la salida.
Cosa curiosa, nunca usó fotocopias ni folios para sus teorías y estudios. Siempre un cuaderno ajado, garabateado, lleno de notas e ideas que nos lanzaba, y que nosotros procurábamos atrapar para hacerlas nuestras, rumiarlas, digerirlas, asimilarlas, sentirlas al ritmo de sus palabras.
Luego nos mandaba leer. Uno a uno, párrafo a párrafo, verso a verso. Mientras nosotros leíamos, él seguía el ritmo de la lectura con los labios, una muda prédica de la poesía. Y después llegaba la traducción, donde nos dejaba expresarnos, alentando las ideas osadas, frenando aquellas que quizá se iban demasiado lejos. Se sacaba las gafas, mordía una patilla.

Nos comentaba los tres yoes de Blake como un gurú de lo desconocido. Nos impulsaba a través de mares bravos y góticos pasadizos, yendo a nuestro frente con un farol de sabiduría, pero dejando que fuéramos nosotros los que abriéramos las puertas. Era importante que tal escritor comiera comida precocinada, pues en sus versos se olía el plástico y el calor artificial. Ese otro no gustaba de ver la luz del día, por eso los colores de su ruiseñor eran chillones y extraños. Ah, ahí tenemos a Stanley entrando por la puerta, llega el machote. Risas generalizadas, ojos de atención plena, mientras elaboraba hermosas filigranas con las patillas de sus gafas al aire.

Yo siempre lo recordaré, siempre, porque se esconde tras cada verso de aquellos mundos fantásticos o realistas que nos descubría. Se esconde también tras notas de Beatles y Rolling Stones, tras las piedras de Kerouac, y tras la voz titubeante de Ginsberg. Se esconde detrás de Urizen, en las páginas de crítica de Wilde, en el bosque sagrado de T.S. Eliot.

Y después de recordar mil y una historias, nos hemos puesto a reír entre las lágrimas.

Así se habrá ido, con una pequeña reverencia y tarareando entre dientes Lucy in the Sky with Diamonds, apretando contra su costado uno de sus cuadernos locos, mientras el aire se llena de colores y sonidos de tambor, y de guitarra, y de fanfarrias, y de rock&roll.

Y nosotros nos quedamos un poco más solos.


Sí, esa canción de nuevo. Para él.

(pequeña biografía aquí)

miércoles, 21 de enero de 2009

lunes, 19 de enero de 2009

Doscientos años

Edgar Allan Poe cumpliría hoy doscientos años. Conocido por muchos pero sabido por unos cuantos, en algún momento de nuestra vida nos hemos topado con este hábil articulista, profundo poeta y constructor modélico del relato corto.

Algunas cosas recuerdo de cuando comencé a leerlo. Hay un volumen grueso y marrón de sus 'Narraciones Extraordinarias' en mi casa, de estos con el canto ornado de dorados, dentro de una de las colecciones de literatura universal que comprara mi madre al poco de contraer matrimonio. Con el tiempo, he descubierto que los libros de esa colección fueron elegidos por una mano sabia y aguda ('Los miserables', 'La madre', 'Novela Picaresca', 'El conde de Montecristo', etc etc).
Este volumen estuvo en paradero desconocido para mí durante la tierna infancia, pero volvió a mi casa en la agitada preadolescencia. Resulta que había estado cogiendo serrín en el taller de mi padre, ya que él, en una lectura nocturna de cuando era camionero (mi padre no ha leído demasiados libros en su vida. Digamos que no ha leído ni siquiera los suficientes, no le gusta leer) descubrió 'El enterramiento prematuro' y ese relato lo impactó sobremanera. Yo, huelga decirlo, me lancé a la lectura de tal prodigio de historias cortas.

Luego llega el rimmel. Las camisas de cuadros. Los pendientes de calaveras. Eddie. Y, claro, una se encierra en sí misma como una ostra que roe en silencio una perla, y toma desde otro prisma los poemas y relatos de Poe. Incluso lleva 'The crow' escrito en los cartones centrales de su carpeta.

Algo más tarde, una lee ya de un modo caníbal, en busca de las múltiples caras de la palabra escrita. Entonces llegan las biografías, los artículos, y más tarde el estudio en las aulas universitarias. Poe se convierte en una vida fascinante, en un puzzle de palabras soberbio, en calles húmedas, opio y absenta, pero también en melancolía, western, trenes a vapor y piel amarillenta. Lo acuné y estudié, lo escuché, lo amé y lo odié. Ahora reposa en mi estante, de vez en cuando asaltado por unos dedos largos e inquisidores que buscan el pozo, el péndulo, a Ligea, al retrato, al espejo, al gato, las trenzas de la amante muerta, las esquinas de la Calle Usher, al señor Valdemar, a Anabel Lee, a las campanas, al amigo que en la agonía Poe buscaba para que lo disparara en la cabeza. La brillantez de su sarcasmo, los espectros de su vida, el amor por su esposa. Y sus cartas, una auténtica maravilla.

Y sé que aún me queda por descubrir todo un mundo de escritos. O los mismos, desde la prismática visión de la edad y la sabiduría.
¿Es que acaso así no son nuevos?


Findûriel, buscando a Morella.

sábado, 17 de enero de 2009

Información fragmentaria

Una cosa que no me gusta nada, nada, nada es que me dejen con la palabra en la boca.

Esas discusiones donde tu contertulio tiene una postura completamente opuesta a la tuya, y cuando se la estás rebatiendo durante un rato coge y se va... esas conversaciones que siempre rodean sin tocar un tema pero que de repente derivan en un punto delicado, y que se cortan sin que puedas exponer tus teorías... esos sermones de tu madre/padre/profesor donde escuchas toda su argumentación y cuando te toca el turno de hablar no te dejan por mucho que te empeñes... esos momentos en que al fin te has decidido a decir algo que te sale del corazón, comienzas a contarlo con esfuerzo y te cuelgan el aparato o desconectan el ordenador...

Desde pequeña me ha puesto de los nervios, tanto como para reaccionar de una forma verbalmente violenta. Con el tiempo fui aprendiendo que aquella no era la manera en que el receptor castrado debe recibir el mensaje. Eh, ahora me toca hablar a mí. Eh, que me dejes terminar. Oye, que esto es importante ¿vale?


Porque siempre es importante. Da la maldita casualidad de que ES importante. Y te quedas como si te hubiesen echado un vaso lleno de cubitos de hielo por la espalda mientras estás dormido.

El método que utilizo entonces, en estos casos en que te quedas con las ganas de comerte hasta las muñecas, es el de la Información Fragmentaria. Sí, Dane Cook diría que es un método de brain ninja, lo sé. Cállate, Dane xD
Elaboro un mensaje con toda la furia que me corroe en el momento, con la frustración, con la tristeza, y lo comprimo hasta que no sea más que una jodida cápsula de veneno, un supositorio del mal, unas gotitas de ponzoñoso poison en forma, claro está, de una rosita azul. Un título sugerente, interesante, algo que despiste. Un lacito y off we go...

Kaboom. Es peor que el ántrax.

Y en el mensaje siguiente lo que hago es colocar el antídoto. Suavemente. De modo que descubro el truco ¿A que te has asustado con la anterior? Hay una pequeña parte de verdad en ella, baby, pero la mayoría estaba diseñado para que la boca del estómago se te contrajera como un calcetín mojado.

Diréis: 'qué mala idea tienes, Findûriel...' No, no es mala idea. Sólo succiono el veneno de la herida y se lo escupo a la serpiente de las malas intenciones. Nada más. Reivindico mi derecho a poder hablar con un método impactante. Lanzo el látigo y traigo de vuelta a quien no me quiso escuchar.

Nada más. Juro que soy inocente.
Findûriel, usando métodos olvidados.

jueves, 15 de enero de 2009

Han venido los reyes y yo os pongo un regalo

Han venido hoy los reyes en forma de mis hermanos. Si hace dos años era el concierto en el Reading de Nirvana (uno de los momentos más brillantes de la música popular de las últimas décadas, sin dudas), el pasado una edición especial de Pesadilla antes de Navidad, este año ha sido el DVD del MTV Unplugged in NY de Nirvana (güanmortaim, Nirvana nunca sobra).

Hipnótico, todo un giro intimista lleno de lirios blancos y velas negras que la propia banda pidió como decoración, es una reinterpretación en clave de seda. Algunas veces lo he usado para estudiar, otras para crear. No es ni por asomo mi concierto favorito de los Nirvana, pero se agradecen a veces Pat y Lori, la acústica y el cello. También los temas de los Vaselines (¡ese Krist tocando el acordeón!), de los Meat Puppets, de Bowie o del nunca suficientemente reivindicado Huddie Leadbetter.

Pero niños, it's execution time. Vamos a alegrar la tarde con un par de cortes de manga de los Nirvana, históricos, histriónicos y completamente incorrectos, como nos gustaba que hicieran.

¿Qué hacer cuando te invitan a un programa como el británico Top of the Pops, en el que no te dejan elegir tema y te toca tocar 'el de siempre'? ¿Qué hacer cuando, además, no dejan a nadie en ese programa actuar en directo, y forzosamente hay que hacer playback con los instrumentos?



El mono todo lo que se puede, por supuesto ><

Y hablando de directores de programas musicales... ¿Qué hacer si te prohíben tajantemente uno de los temas de tu repertorio en una gala de premios, la maravillosa 'Rape me', por considerarla 'inadecuada'? ¿Qué hacer si advierten que si lo tocas te echarán del escenario y además te multarán? Tocas 'Lithium'...


Pero con un toque personal al principio. Por cierto, a uno de los regidores le dio un infarto por esto XD

Y el golpe en la cabeza con el bajo es verdadero, Krist casi se abre la crisma ><

Al que se oye al final es a Dave Grohl llamando a voces a Axl Rose, con el que se han vivido momentos curiosos un rato antes...

(Interior del backstage, luz de candilejas. Courtney y Kurt están sentados entre los cables con su bebé. Entra en escena Axl Rose con su novia de aquel entonces, Stephanie Seymour)

Courtney - ¡Hey, Axl! ¿quieres ser el padrino de nuestra hija? (risas
Axl (a Kurt) - Haz callar a tu zorra.
Kurt - Eh, zorra, ¡cállate! (risas)


(comienza un interludio en el que a Axl se le hincha la vena del cuello mientras lanza insultos contra la pareja, que no deja de reírse. Stephanie, queriendo poner fin a la pelea, pregunta a Courtney)

Stephanie - Eh... ¿Tú tambien eres modelo?
Courtney - No. Y tú, ¿eres físico nuclear?

Después de esto, Axl cometería algunas de sus 'rebeldías' como quemar una gorra de Nirvana en el escenario mientras su grupo perpetra un intento de riff inicial. Sinceramente... patético. Le pega el soniquete de burla del final.

EXTRA: esto va para quien sea agudo de visión... ¿quién es el trompetista?



Findûriel. Caldo con ojos.

sábado, 3 de enero de 2009

Felicidades, Profesor

¡Por el Profesor!

Hoy, Día Tolkien internacional, entonamos el Happy Birthday en todo el mundo, a lo largo de un brindis planetario que, como una ola de brazos, recorrerá todos los países a las siete de la tarde.
¡Por el profesor!