miércoles, 2 de febrero de 2011

Segovianos ilustres: El Doctor Velasco

Llevo unos meses escribiendo artículos breves para la Agenda Cultural de Segovia, y el que corresponde a febrero también quiero compartirlo con vosotros. Podéis descargarla aquí, aunque encontraréis que el artículo no está acreditado a mi persona (debido, de nuevo, a un error en la maquetación... ejem). Este texto, como todos los producidos por mi pluma y tecleo, están protegidas por la Creative Commons que tenéis a la derecha.

Pedro González de Velasco

El Doctor Velasco fue notable hijo segoviano, y una eminencia reconocida nacionalmente en el estudio de la anatomía y la antropología. Aun hoy, su legado puede disfrutarse por todo el que se acerque al Museo Nacional de Antropología de Madrid que él fundó, u hojee muchos de sus tratados sobre la materia. Pero mejor comencemos por el principio.

Pedro González de Velasco nace un 23 de octubre del año 1815 en el pueblo segoviano de Valseca, que por aquel entonces ostentaba el nombre de ‘Valseca de Boones’, hijo de una humilde familia de labradores. Brillante desde el punto de vista intelectual, su familia se decide a proporcionarle un buen futuro. Pronto viaja a Segovia, donde accede al ejército y comienza su estudio en diversas disciplinas, comenzando por el latín.

Cuando sus padres fallecen, decide dar el siguiente paso y trasladarse a Madrid, dedicándose a la medicina y mostrando tal talento que pronto logra ascender del puesto de practicante al de cirujano. Mientras estudiaba, trabajaba en muy diversas labores por toda la ciudad para mantenerse y seguir dedicando fondos a su cultivo intelectual.

Este afán de nunca dejar de trabajar, junto con el valor que el Doctor Velasco dio siempre al trabajo humilde y constante de sus padres labradores, hizo que se convirtiera en un hombre incansable y altruista. Así, mientras a su consulta acudían personas de renombre y muy acaudaladas, Pedro González de Velasco siempre dedicaba tiempo y esfuerzo a tratar a personas de escasos recursos o de vidas económicamente apuradas. Podría decirse que cumplía el juramento hipocrático en toda su extensión.

Su primera disciplina de estudio fue la Arquitectura Anatómica, sobre la cual publicó artículos en revistas de toda Europa. Fue Doctor en el antiguo Hospital Clínico San Carlos (edificio ocupado hoy en día por el Museo Reina Sofía) mientras ostentaba su Cátedra de Operaciones en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, donde aún se conservan originales y objetos de su instrumental. Era un gran amante de los viajes, y gracias a ellos pudo cultivar su pasión por la disciplina de la Antropología.

Comenzó a traer consigo especímenes para su gran proyecto: un Museo Anatómico en el que se pudiera tanto estudiar como enseñar acerca de esa ciencia. Encargó la edificación de un gran edificio neoclásico al Marqués de Cubas muy cerca de la zona de Atocha, que se convertiría en su vivienda y donde iría colocando las piezas de su colección, entre las cuales ya contaba con varias momias precolombinas. Finalmente, el 29 de abril de 1875 Alfonso XII inauguraría el museo. A la pregunta del Rey sobre qué deseaba para sus futuras ampliaciones, Velasco le contestó ‘¡Concédanme cadáveres para enseñar a los vivos!’. Hoy en día, el museo pertenece al estado.

Sus últimos años estuvieron teñidos de desgracia, debido a la muerte de su hija Conchita por tisis, a la que no pudo salvar y de cuya muerte siempre se culpó, pidiendo permiso para embalsamarla. Su figura entonces se cubrió con un velo de misterio e incluso de leyenda urbana, que el escritor Ramón J. Sender se encargó de fomentar con uno de sus cuentos. Pero todo ello no debe eclipsar el gran médico, antropólogo y generoso filántropo que fue Pedro González de Velasco.

4 comentarios:

Elbereth dijo...

Excelente e interesantísimo artículo, te felicito encarecidamente, queridísima¡ No sabía que este ilustre segoviano como bien dices, fuera el creador del Museo de Antropología en Atocha, Museo que adoro por su tufillo decimonónico, su belleza arquitectónica y las interesantes piezas que guarda, incluso he montado alguna actividad en él cuando fui Directora del Programa de Cooperación con Pueblos Indígenas en el Ministerio, concretamente un encuentro de nómadas con los massai keniatas de principales participantes, guardo muy buenos recuerdos de mis visitas y actividades a tan especial y emblemático Museo.

Me has despertado la curiosidad con lo de la novela de Ramón J. Sender, autor que aprecio en su obra literaria, cual es? qué dice sobre la muerte de su hija Conchita? acaso la embalsamó en la fantasía de Sender? jeje, curiosidad de antropólga...

Me ha gustado muchísimo el post, enhorabuenaaaa¡

Anónimo dijo...

sobre el destino y embalsamamietno de su hija puede consultarse el artículo (poner así en google y aparece) - la hija del doctor velasco enrique dorado-
un saludo

Alberto Zeal dijo...

Un interesante artículo. Desconocía esta figura y su legado científico tan importante para Madrid y la antropología nacional; pero permíteme que te corrija un detalle: el rey no era Alfonso XIII, sino XII. En 1875 Alfonso XIII todavía no había nacido ;)

Findûriel dijo...

Toda la razón, procedo a corregirlo :)

El mes que viene, la Reina Berenguela.